FRENTE A FRENTE. Messi, goleador del torneo, sigue siendo la principal carta ganadora de Barcelona para aspirar al título.

Para nada es exagerado decir que, aunque todavía quedarán tres fechas por disputarse, es muy probable que hoy se sepa con bastante certeza quién será el campeón de la Liga española. A partir de las 11.15 (transmite Directv Sports), Barcelona y Atlético Madrid jugarán hoy lo que merece con toda justicia el rótulo de final anticipada: si gana el equipo dirigido por Diego Simeone, actual líder con dos puntos de ventaja, será prácticamente una despedida para Lionel Messi y compañía: la distancia se ampliará a cinco puntos, quedando nueve en disputa. Por el contrario, si el que se impone es el conjunto de Ronald Koeman, los “colchoneros” se verán desplazados del primer lugar por primera vez en el torneo y ya no dependerán de sí mismos para reconquistar el título. Menos aún si Real Madrid derrota mañana a Sevilla, que de todos modos no se entregará tan fácil ya que aún tiene chances matemáticas. Así de apretado está todo.
Y es que prácticamente desde que comenzó, la temporada 2020/21 de la liga española viene siendo una incansable persecución entre los grandes, con Atlético Madrid firmando uno de los arranques más explosivos de su historia, eyectado por la pólvora intacta de Luis Suárez, el aporte de Ángel Correa, las pinceladas de Marcos Llorente y Joao Félix, y la seguridad de Jan Oblak en el arco. Sin embargo, con el correr de las fechas fue perdiendo impulso y sufriendo cada vez más para embolsar cada punto.
Sus perseguidores siguieron la lógica inversa: comenzaron llenos de dudas y poco a poco fueron ganando firmeza. Sobre todo Barcelona, que pasó de ser un equipo sin identidad, aún golpeado por la humillación que sufrió a manos de Bayern Munich en la pasada Champions (y que casi termina con Messi fuera del club), a uno mucho más afinado y seguro de sí mismo, con un Lionel renovado (y goleador), un Antoine Griezmann más asociado al resto -y sobre todo a Messi- y rutilantes figuras nuevas rescatadas de la cantera, todos méritos de Ronald Koeman, al principio resistido y hoy respaldado.
Por otro lado, la eliminación en la Champions suma presión a Barcelona y a Real Madrid, cuyos presupuestos no admiten temporadas sin títulos de magnitud. El “Barsa” tiene al menos el consuelo de la Copa del Rey, pero lo cierto es que sin Liga tendrá gusto a poco.
Además de la lucha por los puntos (por cierto, un empate le sentará mejor al “Aleti”), el duelo tendrá un componente especial: será el primero que enfrente a Barcelona contra Luis Suárez, el goleador al que Koeman (y la dirigencia del club) decidieron dejar ir, y al que Simeone aprovechó muy bien. De hecho, el uruguayo es el cuarto goleador del certamen, con 19 tantos. Lo superan Messi (28), Karim Benzema (21) y Giovanni Moreno (20).
“Será algo extraño para él y también para los jugadores de nuestro equipo. Puede ser extraño, pero somos profesionales y cada uno dará lo máximo, no hay que darle más vueltas”, dijo Koeman sobre la particularidad de enfrentar al “Pistolero”, ausente en la victoria 1-0 de la primera rueda.
Suárez, de 34 años, ya dijo que si anota, no lo festejará por respeto. Aunque ganas seguramente no le falten: su último gol fue el 21 de marzo, justo antes de la lesión muscular que lo tuvo parado hasta hace dos partidos.
Messi, en cambio, viene bastante dulce: cinco goles en los últimos cuatro partidos. Además, al “Aleti” lo tiene entre sus víctimas favoritas. Sin embargo, esta vez será la primera en la que su gran socio y amigo estará del otro lado. Y con medio título en juego.
En Alemania
Bayern Munich recibirá desde las 13.30 a Borussia Monchengladbach. El líder lleva siete puntos de ventaja, por lo que si gana alzará su noveno título consecutivo.
En Inglaterra
Manchester City festejará el título de la Premier si vence hoy a Chelsea, al que recibirá desde las 13.30. Será un ensayo previo a la final de la Liga de Campeones.






