Covid-19: por qué abrir ventanas es más útil que desinfectar superficies - LA GACETA Tucumán

Covid-19: por qué abrir ventanas es más útil que desinfectar superficies

Expertos piden prestar más atención a la limpieza de ambientes porque aseguran que la principal vía de contagio se da al respirar aire “contaminado”

15 Abr 2021 Por Matías Auad

Mateo Martínez recuerda que hace un año no podía entrar a su casa tranquilo si no limpiaba la suela de su zapato en una alfombra desinfectante. Hoy se preocupa más por abrir las ventanas de su oficina. “La posibilidad de contagiarse Covid-19 por tocar un objeto con el virus es una en 1.000. Casi el 100% de los contagios se dan cuando aspiramos aire que está contaminado por personas infectadas”, advierte el decano de la Facultad de Medicina de la UNT.

Un viaje de 10 minutos en auto con el aire prendido y las ventanillas cerradas es una instancia de alto riesgo si uno de los que circula está contagiado, determinó un equipo de investigadores de la Universidad San Pablo - T. 

Por eso airear es fundamental. De esto sabe mucho el doctor en Arquitectura Guillermo Enrique Gonzalo, quien fue director del Instituto de Acondicionamiento Ambiental de la UNT hasta jubilarse en 2019 y asesoró en la materia a médicos del Comité Operativo de Emergencia (COE).

“Los estudios recientes dicen que este virus puede pasar entre 17 y 20 minutos flotando en el aire de interiores cerrados. Si mantenemos distancia, es un filtro. Si usamos barbijo, también. Pero si respiramos aire en un taxi, en un ómnibus o en una sala durante mucho tiempo, el aire contaminado entrará igual por el barbijo como si fuera humo de cigarrillo”, explica.

¿Cómo disminuir el riesgo? “Si ventiláramos, lograríamos que la carga viral permanezca siempre muy baja porque el aire se lleva al virus. Es la herramienta más barata y efectiva”, asegura Gonzalo.

Sin embargo, la ventilación de ambientes no suele ser mencionada por los tucumanos cuando se les pregunta qué hacen para “esquivar” al virus ni pareciera ser tenida en cuenta por las máximas autoridades gubernamentales, que se han mostrado en acontecimientos muy concurridos en interiores cerrados.

Tampoco el COE ha puesto énfasis en cómo airear, según los últimos protocolos oficiales aprobados.

La “nueva normalidad” en Tucumán se materializa en toma de temperatura y un poco de alcohol al ingresar a un lugar, a equipos de limpieza que desinfectan superficies y a personas con barbijo en el mejor de los casos. Todo esto mientras hay puertas y ventanas semiabiertas o directamente cerradas.

En junio del año pasdo, el Centro Europeo de Control de Enfermedades informó que no se han podido documentar contagios de Covid-19 por haber tocado objetos contaminados.

En febrero de este año, la revista Nature publicó que el SARS-CoV-2 se transmite predominantemente a través del aire, por personas que hablan y exhalan gotas grandes y pequeñas partículas llamadas aerosoles. “Está haciendo falta una vuelta más de tuerca. Hay cosas del virus que no las sabíamos al principio de la pandemia”, reconoce el doctor Martínez, quien integra el comité de crisis de la provincia.

Cambio cultural

Hace tres semanas, el Ministerio de Salud de la Nación lanzó la campaña “Ventilar” para concientizar sobre la importancia de la ventilación. Recomendó hacerlo en interiores de forma cruzada, es decir con ventanas y puertas en lados opuestos (ver infografía).

Los expertos consultados por este diario ven con buenos ojos la iniciativa, aunque creen que los dirigentes locales deberían empezar a predicar con el ejemplo. Y dicen que los espacios educativos, laborales y de esparcimiento deberían ser reacondicionados para poder “limpiar” el aire. En la Facultad de Medicina, por ejemplo, se están instalando extractores en las aulas que no tienen ventanas.

En 67 días comenzará la estación más fría del año. ¿Habrá que abrir las ventanas igual? Si queremos evitar la principal forma de contagio, sí. Y en verano también. Al menos con una apertura de cinco centímetros, recomiendan los especialistas. “Es preferible eso a una terapia intensiva. Tendremos que empezar a cambiar comportamientos. Lo que estamos transitando es una cosa que el mundo no ha conocido”, alerta Gonzalo.

Un semáforo mide el aire: crearon sensores de co2

Con el objetivo de mitigar el contagio de Covid - 19, un grupo de investigadores tucumanos desarrolló un sensor que permite saber cuán contaminado está un ambiente. El dispositivo, fabricado por la Universidad San Pablo - T, puede indicar con colores rojo, amarillo y verde qué tan seguro es un interior. Lo hace midiendo el nivel de dióxido de carbono en el aire. A mayor concentración de esta sustancia que expulsamos al respirar, peor será la ventilación de un interior. “Estamos a instancias inmediatas de lanzarlo comercialmente a partir de mayo. Habrá equipos más grandes y más chicos, de mano, para que la gente lo pueda empezar a usar”, explicó Augusto Parra, director del Centro de Tecnología Disruptiva de esa universidad.

Lo que no hay que hacer

El COE, a pleno: las reuniones se realizan de manera masiva en un entorno chico y prácticamente cerrado.

Intendencia de la capital: Germán Alfaro, junto a funcionarios y concejales, con todas las ventanas cerradas.

Manzur, reunido en el PJ: hubo más de 15 personas, al menos 30 minutos, sin distancia y poca ventilación.

Defensoría del Pueblo: al asumir las autoridades hubo más de 20 personas apretadas y con ventanas cerradas.

Reunión del bloque jaldista: el vicegobernador dialoga con 17 legisladores, sin distancia y con ventanas cerradas.


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