El crimen de Paulina: Kaleñuk optó por el silencio al oír de qué se lo acusa - LA GACETA Tucumán

El crimen de Paulina: Kaleñuk optó por el silencio al oír de qué se lo acusa

Según el fiscal, el imputado habría utilizado el poder que ostentaba para encubrir el crimen. Sus defensores no descartan que declare.

01 Abr 2021 Por Gustavo Rodríguez
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EN LA MIRA. Sergio Kaleñuk fue acusado de haber colaborado en el crimen de Paulina, perpetrado en el amanecer del 26 de febrero de 2006. LA GACETA / FOTO DE JORGE OLMOS SGROSSO (ARCHIVO)

El silencio, para muchos, se transforma en la mejor arma defensiva. Y más en el caso de Sergio Kaleñuk, que por su declaración en el juicio de hace dos años, de testigo pasó a ser uno de los sospechosos del crimen de Paulina Lebbos. El hijo del secretario privado del ex gobernador José Alperovich, ex funcionario y actual empleado legislativo, escuchó la imputación en su contra y se negó a declarar por recomendación de su abogado. El joven, al igual que la pareja de la víctima, César Soto, fue acusado del homicidio de la estudiante universitaria.

La joven fue vista por última vez el 26 de febrero de 2006. Había ido a bailar a un boliche de la zona del ex Abasto junto a un grupo de amigos. A la salida, junto a su compañera Virginia Mercado, tomaron un remise y se dirigieron a barrio Sur. La salteña dijo que Paulina siguió viaje con destino a la casa de Soto. Pero según los dichos, su pareja y padre de la hija de la víctima, nunca llegó al lugar. Su cuerpo fue encontrado el 11 de marzo a la vera de la ruta que conduce a Raco.

En febrero de 2019, el tribunal, integrado por los jueces Rafael Macoritto, Dante Ibáñez y Carlos Caramuti, condenó por encubrimiento al ex secretario de Seguridad, Eduardo di Lella, al ex jefe de Policía, Hugo Sánchez, al ex subjefe de la fuerza, Nicolás Barrera, al ex jefe de la Unidad Regional Norte, Rubén Brito, y al ex policía Waldino Rodríguez. Después de más de un año de audiencias, terminaron absolviendo a Roberto Gómez, el único acusado por la desaparición y el crimen de Paulina.

Pero el fallo abrió otra puerta: los jueces pidieron que se investigara a Soto, a Kaleñuk, a Esteban Gómez (hermano del absuelto) y a Roberto Atim (vendedor de celulares vinculado a los Gómez). Sin embargo, el tiempo pasó y la Corte Suprema de Justicia confirmó la sentencia apenas días antes de que prescribiera el caso. Horas antes de que se cumplieran todos los pasos procesales, los sospechosos fueron citados como imputados y así se evitó que el crimen prescribiera.

La acusación

Kaleñuk se presentó ayer en tribunales para escuchar una nueva acusación en su contra. Ya había sido imputado, pero al no haber pruebas en su contra, fue sobreseído cuando el fiscal Diego López Ávila había solicitado que la causa fuera elevada a juicio. El fiscal Carlos Sale tuvo en cuenta los siguientes puntos de la hipótesis para acusarlo por homicidio:

1- El 26 de febrero de 2006, entre las 6.30 y las 7, Paulina Lebbos ingresó al domicilio de su pareja, Soto, ubicado en Estados Unidos al 1.250. Luego de una discusión, Soto la tomó del cuello con sus manos hasta causarle la muerte.

2- Luego de cometer el crimen, Soto se comunicó con Kaleñuk y le pidió que fuera hasta su casa para ayudarlo. Según el fiscal, ambos se conocían por su vínculo con Atlético, ya que Soto era simpatizante y posible miembro de la barra brava, y Kaleñuk, dirigente del club.

3- Sale también consideró que Soto lo llamó para que lo ayudara a deshacerse del cuerpo como para asegurarse la impunidad, porque era un funcionario público.

4- Según la acusación oficial, entre ambos se pusieron de acuerdo para abandonar el cuerpo de la víctima en la vera de la ruta que conduce a Raco.

5- Luego, Kaleñuk dejó en su casa a Soto y se dirigió al estadio de Central Córdoba para fijar una coartada por si hiciera falta.

6- Estando en el club de Alem y Bolívar, mantuvo comunicaciones con el subjefe de Policía, Nicolás Barrera (condenado por encubrimiento) y con su padre. En ese momento habría decidido deshacerse del celular de la víctima

En silencio

Fuentes judiciales señalaron que Kaleñuk se mantuvo en silencio cuando se le leyó la acusación. No dijo ni una palabra, pero sus ojos se agrandaban cuando escuchaba cada una de las palabras de la imputación.

El acusado finalmente decidió no declarar. Su defensor, Fernando Poviña, que por cuestiones de salud no estuvo presente, delegó en Patricio Char la responsabilidad de asistir al imputado. En principio, según trascendió, los profesionales estaban preparados para realizar una serie de planteos, pero al tomar conocimiento del tenor de las acusaciones, decidieron cambiar sobre la marcha la estrategia defensiva.

Según fuentes judiciales, Char le solicitó al fiscal que le acerquen el expediente digitalizado, los videos y los registros fílmicos del debate –donde surgieron los indicios en contra de Kaleñuk-, con los cuales podrían estar en condiciones de comenzar con la defensa técnica y no descartó que se presente a declarar.

¿EL AUTOR? El fiscal cree que César Soto estranguló con sus manos a Paulina.

Soto, que fue imputado por primera vez en 15 años el martes, sí declaró anteayer. Negó la acusación en su contra y dijo desconocer a Kaleñuk, pero cayó en distintas contradicciones que lo complicaron procesalmente.

Postergación: todavía no declararán los otros sospechosos

Después de varias idas y vueltas, las declaraciones como imputados que deben realizar Esteban Gómez y Roberto Atim fueron reprogramadas para la semana que viene. También se confirmó que las tomará el fiscal Carlos Sale y no su par Mariana Rivadeneira, como se había anunciado en un primer momento. Gómez es hermano de Roberto Gómez, el único que había llegado al juicio imputado por la desaparición y el crimen de Paulina Lebbos, pero que terminó siendo absuelto por el beneficio de la duda. Atim es un comerciante que en 2006 se dedicaba a la venta de celulares y que estaba relacionado con los hermanos Gómez.

Los indicios en contra de Kaleñuk

En el juicio dijo que el 25 de febrero no salió de su casa y que se durmió temprano. Pero se descubrió que estuvo en varios lugares durante esa noche

Cerca de las 6, hora en la que Paulina debió haberse encontrado con su pareja, el celular de Kaleñuk fue activado cerca de la casa de Soto.

El sospechoso no pudo confirmar su versión de que el domingo 26 de febrero estuvo vendiendo entradas en el club Central Córdoba

Su celular fue activado en el mismo horario y en la misma zona en la que se utilizó el teléfono móvil de Paulina.

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