Bibliotecas futboleras - LA GACETA Tucumán

Bibliotecas futboleras

Un proyecto integrador y pedagógico a partir de la pasión.

14 Feb 2021

A principios de noviembre de 2019, se volvió viral un video donde Marcelo Gallardo se quebraba emocionalmente al visitar la escuela del barrio de Merlo en la que había crecido y estudiado. El recuerdo de esa geografía de la niñez, ese “pedacito de corazón”, la presencia de su padre, la evocación de su madre fallecida en 2014, días antes de su primer título como director técnico de River: las emociones a veces no saben de diques.

Entre otras palabras, Gallardo agradeció a “un proyecto de vida, de enseñanza y de valores”. Se refería a Bibliotecas Futboleras, proyecto creado y dirigido por Ignacio Irigoyen, que implementa “bibliotecas temáticas en aquellas escuelas primarias donde estudiaron ex jugadores y jugadores de fútbol”, está integrado por “un grupo multidisciplinario de profesionales dedicados a fortalecer los procesos educativos primarios”, y toma al fútbol como “fenómeno extradeportivo” y a jugadores profesionales como los “principales referentes sociales de la población escolar”, según puede leerse en su página web www.bibliotecasfutboleras.com.

Activo desde mediados de 2016, apunta a niñas y niños de 6 a 12 años, y conforma las bibliotecas con 200 ejemplares: una mitad sobre fútbol, la otra de literatura infantil y juvenil. En 2019, recibió el Premio Pregonero Especial, que entrega la Fundación El Libro en el marco de la Feria del Libro Infantil y Juvenil de Buenos Aires.

Entre tantos otros han anclado sus nombres jugadores como Lucas Alario en Cuatro Boca (Santiago del Estero), Guillermo Pereyra en Río Cuarto (Córdoba), Walter Montoya en Macachí (Chaco), José Sand en Bella Vista (Corrientes), Marcelo Larrondo en Manzano Histórico (Mendoza), Nahuel Guzmán y Paulo Ferrari en Rosario, Franco Armani en Casilda, Guillermo Sara en Rafaela, Javier Mascherano en San Lorenzo, Fernando Belluschi en Los Quirquinchos, Hernán Díaz en Sastre, Marco Ruben en Fray Luis Beltrán, Amadeo Carrizo en Rufino, Nery Pumpido en Monje, Ignacio Scocco en Hughes (Santa Fe), Matías Almeyda en Azul, Gerónimo Rulli en La Plata, Mariano Andujar en Villa Lugano, Héctor Enrique en Almirante Brown, Ricardo Bochini en Zárate, Julio Olarticoechea en Saladillo y Pablo Álvarez en Villa Ballester (Buenos Aires). Jorge Burruchaga, en Quilmes Oeste, fue la primera de las más de 70 que llevan creadas. Hasta en Asunción del Paraguay hay una biblioteca futbolera, en la sede central misma de Conmebol, y, para 2020, prevén inaugurar la biblioteca Alberto García Aspe, en el Distrito Federal de México.

El partido más importante

Ignacio Irigoyen.

Ignacio Irigoyen (documentalista, poeta, novelista), fundador y director del programa, el hombre que aparecía sentado junto a Gallardo en el video y que también lagrimeó aquella tarde, está de acuerdo con la idea de que no es positivo que los niños asocien la lectura con una obligación o una imposición del sistema educativo; que es mucho lo que colabora el hecho de que los jugadores de fútbol, hoy, se hayan convertido en referentes de sus comunidades; y que deben rescatarse valores asociados al deporte como lo son el esfuerzo, el espíritu de grupo, la voluntad, la constancia, la perseverancia y el sacrificio, como una forma de la construcción del sujeto.
“A medida que pasaban los años fui advirtiendo que los chicos cada vez leían menos ante los avances de la tecnología, y se me ocurrió plantear una relación entre la lectura y el fútbol que pudiera incentivarlos a recuperar ese hábito”, dijo en una entrevista a El Ciudadano de Rosario. “Si algo tiene el fútbol de extradeportivo es la capacidad de intervenir en distintos aspectos de la vida, de distintas formas, y en este sentido creo que es una de las últimas chances que nos quedan para que los chicos puedan, además de lo que leen en la escuela (que cada vez es menos), tener una relación cada vez más directa y efectiva con la lectura”.

El lema de Bibliotecas Futboleras es “Leer nos ayuda a triunfar en el partido más importante de todos: el de la vida”. Qué mejor gol que ese.

© LA GACETA

Hernán Carbonel - Periodista,
escritor y bibliotecario.

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