
Honda repercusión tuvo el fallecimiento del teniente coronel José Javier de la Cuesta Ávila, ocurrida en la Capital Federal, a los 95 años. Había nacido en nuestra ciudad en el matrimonio que formaron Don Ángel de la Cuesta Padilla y Delfina Ávila Murga. En consecuencia, era nieto y bisnieto del ex gobernador de Tucumán Tiburcio Padilla y del coronel Murga, guerrero de la Independencia, respectivamente. También era primo de Ventura Murga, historiador, genealogista y periodista que llegó a ser secretario general de redacción de LA GACETA, también ya fallecido.
De la Cuesta Ávila cursó sus estudios en esta provincia hasta que ingresó en el Colegio Militar de la Nación. Tras egresar de esa institución como subteniente, fue cumpliendo diversos destinos, con sucesivos ascensos, en Jujuy, Mendoza, Buenos Aires y Tucumán. Además, realizó cursos de ingeniería en Inglaterra por más de dos años.
Le tocó ser secretario general de la Gobernación de Tucumán en la administración del general Sueldo. Una vez retirado, con el grado de teniente coronel, se dedicó a la actividad privada, especialmente a la minería. Llegó a ser por más de una década presidente de Minas Pirquitas SA.
En los últimos años pasó a desempeñarse como representante del Ejército en el Congreso de la Nación, en donde desplegó una intensa actividad. Casado con María Rita Pérez Alisedo (hija del ex gobernador de Jujuy Arturo Pérez Alisedo), formó un cristiano hogar que se prolongó en hijos y nietos que viven en nuestra ciudad, a quienes educó con el ejemplo de su integridad personal.
Asimismo, participó activamente en organizaciones culturales. Fue elegido presidente de la Asociación de Descendientes de Guerreros de la Independencia, socio fundador de la Confederación de Entidades Patrióticas, Miembro de la comisión directiva de la Asociación Tucumana y socio del Centro de Oficiales de las Fuerzas Armadas (COFA). Las exequias del señor De la Cuesta Ávila dieron lugar a una emotiva ceremonia en el Cementerio de la Recoleta, en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires.







