El femicidio de Paola Tacacho: “El Estado está en deuda con mi hija”

El femicidio de Paola Tacacho: “El Estado está en deuda con mi hija”

Mariela Tacacho le pidió al fiscal que investigue más, porque “el Estado y la familia (del femicida) son los responsables” de la muerte de su hija.

LLEGANDO A TRIBUNALES. Mariela Tacacho (a la izquierda) fue recibida por ayer al mediodía el fiscal Carlos Sale. LLEGANDO A TRIBUNALES. Mariela Tacacho (a la izquierda) fue recibida por ayer al mediodía el fiscal Carlos Sale. LA GACETA / ANALÍA JARAMILLO

Una pesadilla tras otra, como si no hubiera un fin. Eso es lo que vive Mariela Tacacho desde el 30 de octubre, cuando su hija Paola fue asesinada por Mauricio Parada Parejas en una vereda de Barrio Norte. “Todo empezó por una mala nota, es una locura”, dice, todavía desconcertada ante semejante tragedia.

Mariela vive en Salta, provincia donde nació Paola hace 32 años. Luego la joven se mudó a Tucumán para estudiar inglés y empezó a ejercer la docencia en distintos colegios. En uno de ellos tuvo como alumno en 2015 a quien se convertiría en su femicida. “Después de esa mala nota, llamativamente ella se quedó sin trabajo”, apunta la mujer. Y ese es solo el principio de la historia.

El dolor de Mariela se agranda cada vez que piensa en todo lo que debió soportar su hija y que ella ignoraba. La mujer supo de la existencia de Parada Parejas un año después, cuando este comenzó a crear perfiles falsos en Facebook y a acosar a toda la familia. “Nos escribía insultos, a nosotros y a todos nuestros contactos. Ponía cosas horribles y que la iba a matar -recuerda-. Hicimos dos denuncias en Salta (en 2016 y en 2017) y después Paola nos dijo que estaba todo bien, que no la había molestado más. Hasta el 30 de octubre”.

A medida que los amigos de Paola fueron relatando el martirio que vivió la docente durante los últimos cinco años de su vida, su madre no podía creer que todo haya sido real. “Me parte el alma cada cosa que voy escuchando porque nadie le dio respuestas”, lamenta. Y aclara un dato importante: su hija no había realizado 13 denuncias, como se dijo hasta ahora, sino 20. “Sumadas a las dos que hicimos en Salta, son 22”, destaca.

Miraron “para otro lado”

“Miss Paola”, como la llamaban sus alumnos, volvía del gimnasio la noche de ese 30 de octubre cuando se encontró con Parada Parejas, que la atacó sin piedad y frente a todas las personas que circulaban por Monteagudo al 500 un viernes a las 20. Después de matarla, avanzó unos metros más y se quitó también su vida.

El fiscal de Homicidios Carlos Sale es el responsable de investigar el crimen, por eso citó a declarar a la madre de la víctima. La mujer tenía la posibilidad de dar su testimonio de manera virtual, por la pandemia y porque vive en otra provincia, pero prefirió viajar y presentarse personalmente en tribunales.

Sale la recibió ayer al mediodía y escuchó todo lo que tenía para decir. “Le pedí al fiscal que esto no se cierre y que investigue todo lo que tenga que investigar”, revela. “El Estado y la familia Parada Parejas están en deuda con mi hija, ellos son los responsables”, sostiene. “El Estado, por las 22 denuncias que quedaron en nada. Y la familia, porque miró para otro lado, se hizo la distraída, como que no pasaba nada. Por eso este acosador llega a lo que llega el 30 de octubre”, se explaya.

El femicida tenía problemas psiquiátricos, según confirmaron los investigadores y según él mismo reconoció en dos cartas de despedida que dejó en su departamento. En esos textos, entre otras cosas, se burlaba de las autoridades judiciales que en una oportunidad “me detuvieron por nada y después me liberaron sabiendo que tenía esquizofrenia con brotes psicóticos”.

Parada Parejas vivía solo y su tutor legal era su hermano Ronald, quien también fue citado por el fiscal esta semana. “Él estaba al tanto de todo. Una vez Paola lo fue a ver para avisarle lo que pasaba. En aquel momento ella enseñaba en el Nueva Concepción y Ronald le dijo que sus hijos iban al mismo colegio. A la semana la dejaron sin trabajo”, cuenta Mariela.

A través de su abogada, la mujer solicitará que se llame a declarar a otras personas del entorno del femicida que todavía no aportaron sus testimonios y que, estima, podrían tener datos de relevancia.

“Tengo esperanza”

Ayer, mientras Mariela hablaba con el fiscal, varias personas aguardaban en la puerta de tribunales con pancartas que apuntaban al Estado. “Nunca nos imaginamos estar marchando; uno siempre lo ve desde afuera”, reflexiona. “Todo esto es una locura -agrega-, pero seguiremos firmes porque creemos en que va a haber justicia. Y si acá no se puede hacer algo, iremos por otras vías”.

Una de las personas de las que espera algún día recibir explicaciones es del juez Juan Francisco Pisa. El magistrado afronta siete pedidos de destitución en la comisión de Juicio Político de la Legislatura por haber sobreseído a Parada Parejas sin actualizar sus antecedentes penales. Tras el escándalo que desató esa revelación, se conoció que Pisa había presentado su renuncia 15 días antes del crimen de la docente. Depende ahora del gobernador Juan Manzur aceptarla o no.

“Manzur nunca nos respondió ni nos llamó, espero que no esté esperando al día 24 o al 31 (de diciembre), cuando todo el mundo esté distraído, para aceptar la renuncia. Tengo fe en que no lo va a hacer; sería solo un poco de justicia porque todavía hay muchos nombres más”, advierte Mariela.

En medio de tanto dolor, la mujer se refugia en los buenos recuerdos que dejó Paola entre sus amigos y sus alumnos. Y confía en que encontrará la verdad: “creo que vamos a tener justicia, espero que así sea y que haya un cambio; tengo esperanzas”.

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