CONTRA LOS ENEMIGOS Y LA ENVIDIA. Los adornos y detalles en los árboles festivos encierran significados.

Hay quienes piensan que es un simple adorno. O lo asocian solamente con los regalos. Pero el arbolito de Navidad es mucho más que eso. Incluso, armarlo puede convertirse en un plan para expresar los deseos y objetivos que a uno le gustaría cumplir en el año que se acerca. Puede ayudarte a ordenar tus ideas y proyectos. Puede significar un verdadero renacer, especialmente en estos tiempos tan complicados para la mayoría de las personas.
Como cada 8 de diciembre, hoy comienza la cuenta atrás para la Nochebuena con el tradicional armado del arbolito. “Hay que aprovechar la oportunidad que nos da este ritual para fijar objetivos más allá de las Fiestas y promover metas para el año que viene”, expresa Natalia Barrera, coach y directora de Escuela Nefer, una institución dedicada “al renacer de un nuevo ser”.
Según cuenta Natalia, el árbol de Navidad tiene su origen en las culturas más antiguas. Los cristianos absorbieron las costumbres paganas relacionadas con el culto a los árboles sagrados y transformaron todo en lo que conocemos actualmente: “el armado del árbol es un símbolo del renacimiento del sol, es el momento de la cosecha, de sembrar nuestras metas y de dar a luz nuestros proyectos”, resalta Barrera, creadora del método Alquimia Femenina.
¿Y cómo hacemos para lograr nuestro árbol de proyectos? Teniendo en cuenta que cada objeto tiene un significado, explica. El primer paso, al iniciar con el decorado, es prender una vela para encender nuestro árbol, iluminarlo y lavarlo del pasado, detalla. Luego, es bueno hacer una carta en la cual escribir las metas a concretar. Hay que ser muy claro y específico con lo que anotamos. Finalmente, pasamos a los adornos.
Significado especial
“Navidad significa nacimiento y es el nacimiento de un año nuevo. Por eso, toda la preparación que hagamos en esta fecha tiene que ver con cómo queremos que sea nuestro próximo año. Hay que adornar el árbol con un sentido especial”, reitera. Y a continuación, detalla qué significado tiene cada adorno:
- Luces: cuantas más haya, mejor. Esto nos relaciona con la luminosidad y nos aleja de la oscuridad. Significa que proyectamos un año de luz.
- El color rojo tiene que ver con sacar la negatividad afuera.
- Los triángulos, las estrellas y otros elementos punteagudos sirven para echar a los enemigos y a la envidia.
- Los adornos largos y finos ayudan a abrir caminos. Sirve para aquellos que sienten que todos sus proyectos se traban.
- Las frutas, como las manzanas, peras y cerezas, tienen que ver con la salud y el bienestar físico. Algo fundamental que pedir para el próximo año.
- Los animales, como renos, lechuzas o palomas, son símbolos de amistades fieles.
- Los adornos redondos con forma de pelota son símbolo de dinero. Si son dorados, mejor porque atraen más dinero y es el símbolo de generar prosperidad.
- La estrella en la punta es lo último que se coloca, es un símbolo antiguo que tiene que ver con la magia. Cumple el rol de sello para que nuestro árbol se encienda para lograr nuestras metas.
- Los regalos abajo del árbol significan que queremos estabilidad de dinero para el próximo año.
El sentido de la Navidad
La diseñadora y autora Ana Palavecino también considera que, en este año tan especial y al igual que muchas otras cosas, el sentido de la Navidad toma una nueva dimensión.
“El renacer no solo es en el pesebre, sino que este año ha sido en lo personal y en lo colectivo. Hemos apaciguado el ritmo de vida que teníamos y hemos mirado y apreciado los detalles simples de la vida, la importancia de poder compartir. Toda esta transformación se refleja este año en nuestros hogares y, sin dudas, al armar el arbolito vamos a valorar los adornos hechos con una intención”, resalta.
Algunos de los consejos que nos da: transformar los adornos que ya tenemos de años anteriores, envolviéndolos en materiales rústicos y cálidos, como el yute y el cordón de algodón; hacer tejidos con macramé y usar objetos naturales como las piñas, las ramas o los frutos secos en toda decoración.
“Cómo tendencia, este año encontramos una vuelta a lo natural, a la naturaleza que nos rodea; pero siempre está acompañado de luces que realzan la belleza con los destellos”, explica la diseñadora.
Además, los adornos vintage figuran entre los favoritos para darle a toda la casa un toque navideño. “Vivimos tiempos de mucha creatividad y las próximas fiestas no serán una excepción. Hoy encontramos el valor de la Navidad en el compartir desde el proceso de montaje de la decoración hasta el brindis en la mesa”, asegura.
¿Qué regalos hacer?
Según Barrera, los mejores regalos son aquellos que encierran un significado especial y han sido pensados especialmente para esa persona que queremos homenajear.
“Es recomendable regalar desde la intención de cómo queremos que sea el año de la otra persona, y que ese regalo sea algo significativo. Por ejemplo, si sabemos que alguien desea tener una casa, tal vez eso no se puede obsequiar, pero si le podemos regalar un llavero deseándole que el año que viene logre esa meta. Esto tiene más valor que regalar un perfume”, propone, con el peso simbólico de los objetos.
También menciona un listado de cosas que no se deben regalar: “algo vacío, como una taza o un jarrón; en todo caso, es preferible ponerle unas golosinas adentro. Y la clásica bombacha rosa; eso no hay que obsequiar en Navidad porque es algo muy íntimo, salvo que sea un regalo de la pareja”.







