San Martín: en poco tiempo debe volver a ser un equipo letal - LA GACETA Tucumán

San Martín: en poco tiempo debe volver a ser un equipo letal

Sin ser superado, San Martín perdió un duelo clave; pero no debe quedarse de brazos cruzados.

30 Nov 2020 Por Bruno Farano
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JUEGO TRABADO. El duelo de ayer no mostró fútbol de alto vuelo; y la pelota parada terminó siendo determinante. LA GACETA / FRANCO VERA

No es momento de ponerse a mirar hacia atrás en el tiempo. De nada sirve que los hinchas de San Martín se pongan a pensar en los 44 puntos que la AFA decidió tirarle a la basura o en esos jugadores que hoy ya no están en el plantel. Ganar cada juego e intentar ir por la gloria, pese a un sinfín de injusticias, debe ser el único objetivo que deben tener en La Ciudadela. Porque lo que pasó no se puede cambiar y es mejor dejar las injusticias de lado y dar pelea siempre; más allá de que el día a día da la sensación de que es muy difícil cambiar esa ecuación.

El 0-1 ante Tigre en el debut del nuevo torneo de la Primera Nacional fue un uppercut al mentón para Favio Orsi, Sergio Gómez, el plantel, la dirigencia, y para todos los que viven y piensan con la cabeza puesta en La Ciudadela. Claro que también para los hinchas, que en esta ocasión no pudieron estar presentes en el estadio, pero que alentaron sentados frente al televisor. A través de las redes sociales, se quejaron de los manejos de la AFA, del arbitraje, de haber caído contra un “hijo del poder” y sobre que la mano en el torneo se complicó inesperadamente.

San Martín perdió un duelo clave dentro de un torneo corto que casi no ofrece margen de error. Lo hizo ante Tigre, un equipo que fue uno de los grandes beneficiados por las decisiones que los dirigentes de la casa madre de nuestro fútbol tomaron durante la pandemia; y lo hizo a merced de un gol a partir de una jugada de pelota parada que dejó la sensación de caminar sobre la delgada línea que divide lo legal de lo ilegal. Si fue offside o no, será materia de charlas y análisis.

El golpe fue duro porque San Martín cedió tres puntos en el debut, en su estadio y ante uno de los equipos que en la previa empezaba como candidato a lograr uno de los ascensos a la Liga Profesional. Además, la balanza se terminó inclinando por un detalle mínimo; una jugada que premió al que acertó en la única chance que tuvo y que castigó al equipo que más propuso y que retomó la temporada oficial con la cara larga debido a los golpes recibidos.

Más allá de la caída, este nuevo San Martín demostró que tiene el sello de la dupla. Si bien en esta ocasión se vio un equipo al que le faltó rodaje y que cometió algunos errores propios del momento y de la situación, fue el único que propuso a lo largo de todo el juego.

El “Santo” fue el equipo que había mostrado más ganas antes del gol de Sebastián Prediger y también fue el que manejó la pelota, el tiempo y los espacios luego de esa situación. ¿Erró el camino? Sí. ¿Mostró falencias a la hora de la creación? También. ¿Le faltó peso en los metros finales? Totalmente. ¿Pagó caro su diferencia en el tiempo de trabajo con respecto a su rival y el poco rodaje futbolístico? Sin lugar a dudas.

Sin embargo, el “Santo” mostró algunas cosas interesantes. Dejó en claro que la dupla trabaja y mucho; y que de a poco el equipo se va conformando y mostrando rasgos interesantes. Remarcó que tiene nombres importantes y valores interesantes, que con un poco más de tiempo pueden llegar a ser importantes en la lucha por llegar a la Liga Profesional.

Pero lamentablemente este formato que armaron para la Primera Nacional, si hay algo que no ofrece es tiempo. En siete fines de semana se definirá el primer ascenso y a fines de enero quedarán definidos los dos cupos. Por eso San Martín necesita hacer borrón y cuenta nueva lo antes posible.

Quedan tan sólo seis fechas para intentar volver a ser ese equipo firme, sólido, agresivo y contundente que lideró casi de principio a final la última temporada y que vio cómo la pandemia y unas decisiones arbitrarias le cortaron el sueño. Tigre ganó la primera mano y el próximo domingo Defensores de Belgrano, otro de los equipos afines al poder, será el rival a vencer. Allí, en el Bajo Belgrano, no puede volver a ceder, si es que pretende seguir soñando en grande.

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