En el fuero civil también le cerraron una puerta a Paola Tacacho

En el fuero civil también le cerraron una puerta a Paola Tacacho

Había logrado una mediación con la familia del asesino para que esta contenga e interne al joven, pero la Justicia cortó el diálogo. Tras dos audiencias en las que se había avanzado, la Justicia determinó que no correspondía la mediación. Y no derivó el caso a nadie.

MEDIACIÓN JUDICIAL. Cecilia Robles, abogado de Parada Parejas; Claudio Cermignani, abogado de Paola; Tacacho y Liliana Aráoz, y abogada mediadora durante una audiencia.  MEDIACIÓN JUDICIAL. Cecilia Robles, abogado de Parada Parejas; Claudio Cermignani, abogado de Paola; Tacacho y Liliana Aráoz, y abogada mediadora durante una audiencia.

De todas las puertas que tocó Paola Estefanía Tacacho en la Justicia, durante casi cinco años, sólo se abrió una. La última. Y fue para decirle que no era la correcta. Y se volvió a cerrar de un portazo.

Al ver que 13 denuncias realizadas en el fuero penal de Tucumán no habían conseguido más que restricciones de acercamiento, que debía renovarse cada tanto y que además era violada por el acosador (Mauricio Parada Parejas), el abogado de la joven docente de inglés, Claudio Cermignani, le propone una nueva estrategia por la vía civil. La idea era iniciar una acción por daño moral (ya estaban las 13 denuncias como prueba) y pedir una reparación patrimonial a la familia del acusado, con el fin de que, amenazada su economía, de una vez por todas, los parientes se hagan cargo del joven, que vivía solo, y lo pongan bajo estricto tratamiento psiquiátrico.

El caso cae en manos de la abogada María Liliana Aráoz, del Centro de Mediación Judicial, quien en el acto cita a las partes, sin encontrar prácticamente ningún reparo en acceder a un acuerdo, según relata la propia profesional. La primera audiencia se realiza el 11 de agosto en forma virtual. En ella la familia, representada por la abogada Cecilia Robles, aporta un certificado médico psiquiátrico en el que consta que Parada Parejas padecía “un trastorno esquizoide de la personalidad”. Por esa razón, el acusado no podía negociar ni comprometerse ni cumplir con los acuerdos a los que llegaba. De allí que se decide nombrar a un represente para que lo apoye, figura que cae en su hermano, Ronald Parada Parejas, que acepta el rol.

Aráoz ya había pedido la intervención de un especialista en Discapacidad de la Corte y solicita la presencia de la abogada Teresa Ivankow para adaptar el proceso a personas con discapacidad, en este caso esquizofrenia.

En la segunda audiencia, estaban Ivankow, Robles, los hermanos Parada Parejas y el abogado de la víctima, Cermignani, quien debió retirarse a pedido de Mauricio, al señalar que su presencia le incomodaba y que no le permitía hablar. El abogado tuvo que retirarse de la audiencia virtual del 20 de agosto, según consta en las actas que pueden encontrarse en la página del poder judicial (justucuman.gov.ar).

“En una reunión privada, con Paola, su abogado y la doctora Ivankow acordamos pedir la colaboración de la Oficina de la Mujer para que brinde su enfoque de género. Ronald estuvo de acuerdo”, cuenta Aráoz. Entiende que no podía pedir la intervención de la Oficina de Violencia Doméstica de la Corte (OVD) “porque no era un caso de violencia familiar ya que ellos nunca fueron parejas ni familiares”. Ese mismo día, Aráoz envía un mail a la Oficina de la Mujer y adjunta certificado médico, constancia de denuncia de género realizada y todos los datos que pudieran servir al caso. “En la oficina ya conocían a Paola. Ella ya había estado por ahí años atrás en ocasión en la que el acosador le había hecho pintadas en su edificio donde vivía”, relata.

La tercera audiencia estaba prevista para el 3 de septiembre. Para un mes antes de que fuera salvajemente asesinada, en la noche del 30 de octubre, cuando volvía del gimnasio, por Monteagudo al 500. “Ella vivía cerca de allí. Una alternativa para el acuerdo era que ella se mude a otro barrio mientras se resolvía la cuestión de la internación de Mauricio. Ya estaban tramitando el certificado de discapacidad”, cuenta la abogada a LA GACETA.

La tercera audiencia no existió porque el 25 de agosto el Centro de Mediación Judicial emitió un escueto decreto en el que daba por terminado el proceso de mediación. La violencia no se media, era su justificación.

Según el artículo 28 de la Ley de violencia contra la Mujer, no hay conciliación posible cuando hay violencia. Pero era la única puerta que se había abierto para Tacacho. Donde había podido hablar y ser escuchada. “En dos meses conseguimos lo que no logró el fuero penal en cinco años”, había dicho Aráoz, ilusionada con darle un giro a la mediación.

Por lo menos ella hubiera esperado que se derive el caso a otra área de la justicia y no que se lo abandone a su suerte. “Paola transitó sola las 14 estaciones del vía crucis”, grafica Aráoz. Catorce puertas de las que sólo una se abrió y se volvió a cerrar sin darle ninguna solución.

Femicidios ocurridos este año en Tucumán

17 femicidios hubo hasta el 30 de septiembre,  13 durante la pandemia, según el Observatorio Mumala del Registro Nacional de Femicidios.

13 femicidios directos en la provincia y 227 a nivel nacional este año.

9 intentos de femicidios.

12% de las mujeres víctimas de femicidio había denunciado a su agresor.

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