El rugby mira hacia 2021 - LA GACETA Tucumán

El rugby mira hacia 2021

Marcelo Corbalán Costilla habla sobre lo que pasó en estos dos años al frente de la URT y de lo que viene.

19 Oct 2020 Por Federico Espósito

En diciembre de 2018, cuando asumió la titularidad de la Unión de Rugby de Tucumán acompañado por el vice Santiago Taboada, Marcelo Corbalán Costilla seguramente se hubiera negado a creer lo que le deparaba el destino para 2020, la última mitad de su mandato: a principios de año, una fuerte pulseada política que tuvo a Tucumán por un lado, y a la UAR y el resto de las uniones del NOA por el otro, y que a nada estuvo de terminar en un Regional sin clubes tucumanos. Superada la discusión con un acuerdo provisorio entre las partes, estaba todo listo para comenzar con el Regional pero llegó la pandemia y la paralización total del deporte. Al final, hasta los pronósticos más pesimistas se quedaron cortos: siendo ya 19 de octubre, la curva diaria de contagios en Tucumán sigue en ascenso, por lo que a esta altura resulta una fantasía creer que se jugará algo de rugby antes de 2021. Más tratándose de un deporte de alto grado de contacto en un contexto de distancia social.

“Lamentablemente se nos va apagando la luz de la esperanza para este año. Mientras no baje la curva, no podemos pensar en hacer ni un torneo de tocata. El viernes tuvimos una reunión virtual con Competencias de la UAR y la situación es muy clara: hasta que no aparezca la vacuna, será complicado planificar algo que se pueda sostener”, admite el directivo, al que le tocó estar al volante durante una crisis inédita en casi ocho décadas de historia del rugby tucumano: la de un desierto competitivo de casi un año. “Lo que preocupa más que nada es que, con un parate tan largo, no sabemos con cuántos jugadores contaremos el año que viene o si los clubes podrán armar todas sus divisiones. Cuando te alejas de una actividad durante tanto tiempo, pueden pasar dos cosas: que la retomes con muchas ganas o que te vayas definitivamente. Hay que estar atentos y trabajar juntos, unidos y con responsabilidad para tratar de minimizar ese impacto. Por eso digo que la palabra es pre-ocupación, no miedo”, aclara.

No obstante, sí hay una idea en el tintero para lo que queda del año: “con la Asociación de Hockey estamos elaborando un proyecto llamado ‘100 kilómetros por tu club’, que consiste en organizar una competencia entre jugadores y jugadoras de rugby y hockey, pero que sea una carrera de postas haciendo running y mountain bike. Todavía lo estamos afinando, hay detalles que estamos viendo, como cuántos kilómetros se cubrirán de cada forma, o si se hará por edades, planteles o con equipos mixtos. De todas maneras, la idea es que las camisetas de los clubes puedan vestirse y tener una competencia antes de que termine el año”.

Elecciones

El de volver a movilizar el rugby tucumano cuando se levanten las restricciones será un desafío mayúsculo, considerando además las consecuencias económicas que la inactividad le ha provocado a los clubes y a la propia Unión, pero Corbalán Costilla cree que está en condiciones de afrontarlo junto a Taboada y el Consejo Directivo. Claro que para eso debería ser confirmado en el cargo por otros dos años, ya que su mandato concluye en diciembre. “Cuando decidimos presentarnos con Santiago, no lo hicimos con ambiciones personales sino con un proyecto colectivo, al que se sumaron los otros integrantes del Consejo. Más allá de que puede haber diferentes puntos de vista, se trabaja en armonía. Sí, para nosotros sería más fácil entregar la Unión como está, saneada a pesar de las dificultades económicas que atravesamos, y que otro se haga cargo de las cosas que aún hay por resolver. Pero queremos revalidar la gestión y continuar con lo que proyectamos al presentarnos. Por supuesto, podemos haber cometido errores, porque el único que no se equivoca es el que no hace nada, pero las decisiones siempre han sido en pos de la mayoría de los clubes y del rugby tucumano. La fórmula del éxito no la conocemos, pero sí la del fracaso: querer contentar a todos”, advierte.

DESAFÍO. Movilizar el rugby una vez superada la parte más dura de la pandemia será un gran reto para 2021. Además, aún deben resolverse diferencias sobre la estructura del próximo Regional.

Otro de los temas importantes a resolver para 2021 será el del Comité Regional que impuso la UAR en su nuevo Reglamento de Competencias, al que Tucumán se opone por entender que avasalla su autonomía y poder de decisión que históricamente ha ejercido sobre el rugby de la región. Cabe recordar que Salta, Santiago del Estero y Jujuy se pronunciaron a favor de la implementación del Comité (órgano que estará integrado por los presidentes de las Uniones y que regirá sobre todo lo referente al torneo Regional) y organizaron un eventual Regional sin Tucumán. Aunque finalmente se acordó que el Regional 2020 se jugase bajo los mismos términos con que se venía desarrollando, el acuerdo expira en 2021, por lo que cuando el rugby esté en condiciones de volver, se volverá a esa discusión.

“Lamentablemente, no se ha avanzado en eso. Debemos seguir dialogando. Con Santiago (Taboada) somos conciliadores, pero no podemos resignar la historia del rugby tucumano. El NOA es una región distinta a las demás. Tucumán puede jugar tranquilamente un torneo propio muy competitivo de ocho o nueve equipos. Por supuesto, estamos de acuerdo en que el rugby debe ser solidario, y lo somos. Lo hemos sido durante estos 20 años. ¿Pero quién es generoso con Tucumán? Además, no se trata de ser mezquinos, se trata de mirar un poco hacia adentro. Hay clubes de Desarrollo que consolidar. Necesitamos seguir creciendo como Unión, así como las otras uniones también lo necesitan”, señala “Pollo”.

Sobre el desarrollo de los clubes, apunta: “el gobierno de Salta puso mucha plata en los últimos años para Los Pumas jueguen ahí por el Championship. Está bien, respetamos esa postura, pero es plata que se podría haber destinado al desarrollo del rugby de base. Si el gobierno de Tucumán decidiera destinar esos fondos para el rugby, yo apuntaría a mejorar la infraestructura de los clubes del interior. Con Santiago (Taboada) organizamos los partidos de Los Pumas en Tucumán por el Bicentenario. Todo muy lindo, pero no nos quedó una moneda. Definitivamente, ese tiempo y esa plata debería apuntar al rugby de base”, opina.

El diálogo con la UAR también jugará un papel clave en la estructura del próximo Regional, advierte Corbalán Costilla: “cualquier avance, se logrará en la mesa de discusión. En Tucumán, habrá quienes se inclinen por no jugar el Regional, pero lo que hay que entender es que con la UAR no debemos pelear, sino consensuar para el avance del rugby, tratando de armonizar las necesidades del rugby amateur y las del profesional, porque todavía estamos luchando para definir los alcances de uno y otro”.

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