“La del 70 es una década para dejar en el pasado”

El periodista presentará en LA GACETA Play su último libro. Será el miércoles a las 19. En la previa de esa charla aseguró que el consenso social sobre aquellos años está cambiando.

18 Oct 2020
1

CONTUNDENTE. Reato enfrenta los problemas de una década compleja.

Tratar de comprender cabalmente una década muy compleja de la historia argentina como clave para librarnos del lastre que representa. Ese parece ser uno de los objetivos que se planteó Ceferino Reato al escribir “Los 70, la década que siempre vuelve”.

El periodista y politólogo presentará esta obra el miércoles en LA GACETA Play. Será durante una conversación con José Názaro que arrancará a las 19 de ese día. Se la podrá ver en vivo por el Canal 11 de CCC, por www.lagaceta.com.ar y por las redes sociales de nuestro diario.

En la previa de la presentación, Reato habló con nuestro diario y estos son algunos de los conceptos que dejó:

- El libro se agotó rápido…

- Sí, y ahora espero la segunda y la tercera edición. Es un libro raro, no trata sobre un hecho puntual, sino que busca explicar la época; es un libro corto con material que yo ya había utilizado junto con material nuevo. Fundamentalmente es una explicación de una década, desde la formación Montoneros y del Ejército Revolucionario del Pueblo (ERP) hasta la recuperación de la democracia. Al principio, la editorial se preguntaba “¿andará?” “¿estarán los lectores en este contexto de pandemia?”. Y los lectores estaban, anduvo muy bien, fue tan rápido que quebramos stock, algo que nunca sucede. Hacia afuera parece algo muy bueno, pero hacia adentro es un rompedero de cabeza, porque significa que no tenés libros. Hicieron dos ediciones más. Así que supongo que llegará a Tucumán rápidamente.

- Plantea que la década arranca en 1970 y termina en 1983

- Nosotros sabemos que la opinión pública cambia, pero no sabemos cuándo cambia ni con qué frecuencia. Yo creo que hay un consenso distinto sobre los 70. A lo largo de esa década hubo gobiernos distintos, incluso los gobiernos militares fueron distintos. Una cosa fue la dictadura de Onganía, Levingston y Lanusse (1966-1973). Y otra cosa fue Videla y el resto de los dictadores de la última dictadura. A su vez, todo eso se diferencia de los gobiernos constitucionales del peronismo, que fueron distintos. En el 75 gobernaba Isabelita, la democracia dejaba mucho que desear, había 200.000 problemas, pero era democracia ¿Y cuál fue la actitud de los grupos guerrilleros? El ERP claramente siguió en la clandestinidad. Montoneros tuvo un pie en la legalidad y otro pie en la clandestinidad, pero siempre preparándose para lo que ellos llamaban “el momento militar”. Esos grupos guerrilleros no eran una ONG, sino que combatían incluso a los gobiernos constitucionales. Antes, la gente no estaba muy dispuesta a aceptar eso. Había una aproximación más romántica. Y me parece que eso ha cambiado. Estoy contento con eso. Porque me parece que es una década para dejar en el pasado, pero rápido, porque tenemos que pensar en el presente y en el futuro.

- Da la impresión de que muchos jóvenes sub 30 se pusieron a leer sobre lo que ocurrió en los 70, quizás como una especie de rebeldía al discurso que viene impuesto ¿Coincide?

- Hay una politización de jóvenes con gran influencia de los liberales o del liberalismo. Pero es saludable que haya una revalorización de instituciones liberales: la democracia es una institución liberal y las organizaciones guerrilleras la tenían muy claro. También los militares. Porque todos los golpes fueron distintos, pero lo que tiene de característico el del 76 es algo que Videla explica bien: dice que el objetivo no sólo era unir todo el poder y derrotar a la subversión, como ellos la llamaban, sino también hacer la reforma que, según ellos, los civiles y la democracia no podían hacer: recortar el poder de los sindicatos, hacer lo mismo con el peronismo, terminar con el capital prebendario, cancelar la infiltración -son palabras de ellos- marxista en la cultura y en las universidades. Es decir, hacer todo de nuevo. Que se revalorice la democracia, los derechos humanos, el derecho a la vida, el estado de derecho, la libertad de expresión es algo muy importante y creo que completa la aproximación a los 70. Y eso me vuelve optimista. Porque a esta crisis la vamos a pasar. Pero lo que deberíamos tratar de hacer es pensar el futuro, porque con el lastre del pasado lo único que garantizamos es que esto no termina más.

- ¿Cree que sin Perón los 70 hubiesen existido tal como los conocemos?

- Yo creo que el peronismo, que Perón fue el actor principal de la política argentina después del 43 y lo sigue siendo hasta ahora; en los 70 fue muy importante. Perón es el actor fundamental. Porque todo se jugaba en torno suyo. Al principio estuvo la relación Montoneros, que fue tan cambiante. Convenció de alguna manera a los militares de que era el único que podía solucionar el despelote que se había armado. Los militares abren la posibilidad de su regreso y él vuelve triunfante. Y yo creo que el golpe no se puede explicar sin lo que pasó en el 75, esa matanza entre peronistas del ala derecha y del ala izquierda. Y los militares juegan el juego que él les propuso. Cuando muere nos deja a Isabelita. Y sigue estando presente. Porque la izquierda y la derecha se matan en su nombre. Y Videla y compañía siempre se refieren a Perón. El país que ellos quieren destruir es el país peronista.

- ¿La grieta de la que tanto hablamos hoy es la misma de aquel momento?

- Creo que es muy anterior a los 70, pero creo que en los 70 alcanza una expresión máxima. Después se derrama sobre la actualidad, especialmente desde 2003, cuando Néstor Kirchner se proclama el heredero de esa generación y de aquellos ideales. Ahí logra el consenso político y social que buscaba y necesitaba para empezar a gobernar. Por otro lado, lo que hace es abroquelar a la oposición precisamente en el otro grupo, en el bando contrario. Entonces recrea la grieta.

- Hoy se notan pequeños signos que llaman la atención: se estudia la posibilidad de indemnizar a los familiares de los conscriptos que murieron en el ataque montonero al regimiento de Formosa (5 de septiembre del 75), se aprueban fondos para equipar a las fuerzas armadas…

- Yo creo que va cambiando el consenso. Las cosas llegan con retraso, pero bueno… las cosas son como son. Los tuits borrados por el jefe del ejército (recordaban a los militares caídos en el ataque al regimiento formoseño) generaron mucho malestar dentro del Ejército, tanto que él tuvo que salir a hablar. Y me parece que hoy en el peronismo, salvo los sectores más camporistas, ya casi nadie se opone a que les paguen a los familiares de los soldados conscriptos. Ya con los militares tienen un poco más de pruritos, pero no creo que digan que no. Y si Alberto Fernández ve que le conviene, lo hará.

Trayectoria: entre redacciones, la tv y los libros

Ceferino Reato es periodista y politólogo. Trabajó en las redacciones de Clarín y de Perfil. Actualmente se desempeña en el programa televisivo Intratables, que se emite por América TV. Publicó varios libros, entre ellos, “Operación Traviata”, “Operación Primicia”, “Disposición Final”, “¡Viva la sangre!”, “Doce Noches” y “Salvo que me muera antes”. En 2017, la Fundación Konex lo premió al considerarlo uno de los cinco mejores periodistas de la última década en el rubro Investigación.

Comentarios