Lo apalearon para robarle la moto y murió horas después

Lo apalearon para robarle la moto y murió horas después

La zona tiene un trágico antecedente Javier Gómez trabajaba como cadete y se dirigía a su casa cuando fue atacado. Buscan a los autores del crimen.

LA ESCENA DEL CRIMEN. Peritos de la Policía y del Ministerio Público Fiscal trabajan en el sector de la autopista donde fue asesinado el joven cadete. ministerio público fiscal LA ESCENA DEL CRIMEN. Peritos de la Policía y del Ministerio Público Fiscal trabajan en el sector de la autopista donde fue asesinado el joven cadete. ministerio público fiscal

“Dos me pegaron con un palo. Me caí y se llevaron la moto”. Esas habrían sido las palabras que repetía Javier Gómez antes de ser llevado al hospital Padilla. Dos horas y media después falleció. “Son unos salvajes; lo mataron como a un animal. No se puede creer lo que estamos viviendo en la provincia”, explicó Mario Décima, uno de los curiosos que se acercó a presenciar el trabajo que realizaban los peritos de la Policía y del Ministerio Público Fiscal.

La cronología de esta tragedia comenzó ayer a las 0.30. Gómez, de 25 años, hacía delivery para una casa de comida rápida. Cerca de las 24, al cerrar el lugar donde trabajaba, emprendió viaje hacia su casa, ubicada en el barrio Gráfico II, de Las Talitas.

Como lo hacía todas las noches, Gómez tomó la avenida de Circunvalación hacia al norte. Al llegar a la altura del barrio Señaleros, de esta capital, dos jóvenes le pegaron con un palo para derribarlo. El garrotazo fue tremendo. El golpe le provocó la rotura del visor del casco que tenía puesto y a duras penas pudo avanzar unos 30 metros más, para terminar cayéndose. Los agresores, se dirigieron al lugar y le quitaron la moto.

“Un vecino que vio lo fue a auxiliar. Cuando llegó, estaba inconsciente. Llamaron al 911 y llegaron a los pocos minutos. Cuando los policías fueron a asistirlo, él les dijo lo que había pasado. Estaba despierto, pero al ratito se volvía a desmayar. Los de la ambulancia nos dijeron que lo llevaron al Padilla. Después nos enteramos de que había fallecido. Pobre muchacho”, se lamentó Luisa Ramírez.


Un testigo

Pablo es el único testigo que observó todo. Tiene miedo de hablar porque está seguro de que puede recibir represalias. “Había dos changos sentados en el guardarrail. Estaban viendo la jugada. Al rato sentí el ruido de un accidente. Cuando volví sobre mis pasos vi que esos changos salían a toda velocidad. Ahí me di cuenta de que había pasado algo malo”, dijo a LA GACETA el testigo, que fue el primero en asistir a Gómez.

“Estaba ensangrentado entero. Primero pensé que había sido por la caída. Pero después me dijo que lo habían garroteado. Tenía puesto el barbijo. Me puse muy mal cuando me enteré de que había fallecido. Era un chango laburante; no se puede seguir viviendo así en esta provincia”, agregó.

Por la mañana, el barrio Señaleros fue una usina de rumores. En un primer momento, algunos vecinos dijeron que la víctima había sido atacada por personas a las que había robado. Pero la situación se aclaró rápidamente cuando el personal policial y el testigo presencial le contaron lo que había sucedido al personal de la Unidad Fiscal Homicidios I que conduce Adriana Giannoni. “Por aquí anduvo gente dando vueltas y diciendo giladas. Estoy seguro de que tiene que ver con los choros. Espero que los atrapen y paguen por el daño terrible que hicieron”, dijo Pablo.

“Y es sabido que esto iba a pasar. Esta es una zona roja y estamos totalmente desprotegidos. Estamos hartos de reclamar seguridad. Seguro que ahora pondrán un patrullero que andará por aquí dos semanas y después se volverán a ir”, enfatizó María Laura de Jiménez.

Su vecina. Josefa de Heredia, agregó: “señor, estamos muy mal con todo lo que está pasando en el barrio. Hay muchos chicos que lo único que hacen es drogarse y para eso necesitan dinero y como no lo tienen, lo único que hacen es robar”.


Estadísticas

Gómez fue el séptimo tucumano que murió tras ser asaltado para robarle la moto en lo que va del año. Es la tercera persona que muere después de que los delincuentes, con golpes, hicieran caer a las víctimas de los rodados en que se desplazaban.

El primer hecho se produjo en febrero, cuando Carlos Fabersani fue atacado a pedradas en la esquina de avenida Ejército del Norte y Uruguay.

En mayo, Oscar Rojas circulaba en su moto por avenida de Circunvalación y, al llegar a la intersección con la calle Panamá, dos jóvenes lo empujaron y la caída le provocó la muerte. Habrían intentado robarle el rodado, pero no pudieron hacerlo y sólo se llevaron el celular y la billetera que tenía en su mochila. Los supuestos autores fueron procesados.


Trágicos números

1-
Javier Gómez, de 25 años, es la séptima persona que asesinan para robarle la moto en lo que va del año en la provincia.

2- Tres de estas víctimas fueron derribadas de los rodados en los que se desplazaban a golpes para quedarse con sus motocicletas.

3- Este es el segundo motociclista muerto en un asalto en la avenida de Circunvalación. A los dos los hicieron caer de sus vehículos.

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