“Si no hacen algo, los bares en Tucumán van a desaparecer”

Los propietarios de negocios esperan que, mañana, el COE les permita retornar a sus actividades. Por ahora no hay cambio de fase.

09 Sep 2020 Por Juan Manuel Montero
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MOVIMIENTO EN EL CENTRO. Más barbijo, pero sin distanciamiento social. Una postal que se observa cotidianamente en las calles tucumanas. la gaceta / foto de antonio ferroni

¿Cuál será la próxima postal urbana que veremos los tucumanos si es que el Gobierno decide flexibilizar algunas de las medidas restrictivas que planteó hace poco más de dos semanas para evitar -sin éxito hasta el momento- el recrudecimiento de la pandemia? Calles cortadas, o al menos sectorizadas con vallas, para que los bares y restaurantes puedan colocar mesas sobre la calzada y de esta manera asegurar el distanciamiento social. Al menos esta fue la idea que ayer se planteó en una reunión entre miembros del COE, de la Cámara de Actividades Gastronómicas y de representantes de los principales municipios de la provincia. “Estamos en un punto sin retorno y si no se hace algo vamos a desaparecer”, aseguró Constanza Bauque, presidenta de la Cámara.

La reunión fue presidida por el ministro de Seguridad, Claudio Maley, y estuvieron entre otros el decano de la Facultad de Medicina, Mateo Martínez, los intendentes Mariano Campero, de Yerba Buena, Roberto Sánchez, de Concepción, Carlos Gallia, de Lules, Francisco Caliva, de Tafí del Valle y representantes de las otros municipios, como Eduardo Prebish, subsecretario de Gobierno de San Miguel de Tucumán.

Bauque afirmó que desde el COE les pidieron que actualicen los protocolos y que acercaran propuestas. “Necesitamos medidas menos dramáticas, menos intempestivas. Necesitamos trabajar. Este es nuestro único medio de vida. No sabemos hacer otra cosa y literalmente nos están matando”, dijo. “El 20% de los locales gastronómicos ya cerraron sus puertas en forma permanente, y otro 70% está pensando en hacerlo. El Gobierno nos tiene que ayudar con disminución de pago de servicios, de impuestos”, agregó.

La empresaria advirtió que ellos se adecúan a todos los protocolos, pero que debería haber más controles. “A los que no cumplen que les caigan con todo el peso de la ley. Al que incumpla que se lo clausure, pero a los que invertimos y respetamos las normas nos tienen que dejar trabajar. Nadie está obligado a ir a un bar, pero la gente tiene que cumplir con todo lo que se le pide”, afirmó.

Bauque aseguró que el cierre de bares y restaurantes favorece las reuniones clandestinas. “Si quieren más efectividad, que prohíban la venta de alcohol. Sería una solución. Como no hay bares se juntan en casas y ahí también se contagian. Estamos en la misma. Esperamos una respuesta hasta el jueves. Si no, vamos a cerrar todos los negocios. Así ya no se puede seguir”, indicó.

La posibilidad de poner mesas en las calles fue avalada desde las intendencias. Prebish le dijo a LA GACETA que desde el municipio capitalino están de acuerdo con hacer todos los esfuerzos necesarios para ayudar a los empresarios. “Se pueden habilitar los lugares en las calles, usar vallas u otros elementos para delimitar. Sería cuestión de planificar, pero tenemos que ponermos de acuerdo entre todos y ayudar”, afirmó. Esto fue bien visto por Bauque, que agradeció la predisposición. Mariano Campero apoyó el pedido: “Sabemos que será difícil, pero entendemos que es una buena alternativa. Vamos a trabajar esta semana para irnos preparando. Para nuestro municipio, que es de servicios, la gastronomía es esencial y entiendo que puede ser parte de la solución y no del problema”. Roberto Sánchez también se sumó al compromiso. “Como sabemos de la situación grave que vive el sector, queremos dar un mayor espacio público a los bares, restaurantes y quienes conforman el rubro. Haciendo una buena demarcación, incluso donde hay varios bares seguidos, se podría cerrar la calle hasta que pase esta situación”, indicó.

Maley. en tanto. no quiso dar una fecha para la reapartura, pero se mostró abierto al diálogo: “conocemos la realidad y el perjuicio económico que genera esta situación, porque los propietarios deben seguir manteniendo sus locales, a los empleados y cumplir con los compromisos”.

La decisión se tomará entre jueves y viernes. Por ahora, no se habla de un cambio de fase de aislamiento, ante el incremento de casos de covid-19. Mientras tanto, los gastronómicos sueñan con una nueva normalidad ya para este fin de semana. ¿Será?


La espera de los gimnasios

“Ojalá podamos volver a trabajar”

“Vemos como una buena noticia que se puedan reabrir bares y restaurantes, ya que eso significa que nosotros también podremos reabrir. No creo que nos dejen afuera ya que sería una medida totalmente inconstitucional”. De esta manera se manifestó Carlos Canevaro, presidente de la Cámara de Gimnasios de la provincia. Hasta aquí, según dijo, nadie los convocó, a pesar de que a ellos también los obligaron a cerrar cuando la provincia regresó a fase 3. “Estamos atravesando una pésima situación, todos los saben. Celebramos el proyecto de la senadora (Silvia) Elías de Pérez de declarar a los gimnasios como esenciales y que favorece al sistema inmunológico y esperamos que desde el COE se tenga en cuenta nuestra postura o nos veremos obligados a accionar judicialmente”, indicó Canevaro, ex legislador y abogado constitucionalista. “El plazo se vence este fin de semana, ojalá el lunes ya podamos volver a trabajar”, dijo.

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