Los lugares más peligrosos acechan dentro del hogar

Hay que extremar los cuidados en el baño y en la cocina, así como en escaleras y balcones.

12 Ago 2020
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PELIGRO. Los objetos que implican un riesgo no deben estar al alcance. la gaceta / Foto de José Nuno LA GACETA / FOTO DE JOSÉ NUNO

Según un informe de la Sociedad Argentina de Pediatría, las lesiones por causas externas (LCE) constituyen la primera causa de muerte en niños de uno a 15 años. Después de los incidentes en el tránsito, los accidentes domésticos son el motivo más común de los fallecimientos. La cocina y el baño son los lugares más peligrosos, aunque el riesgo suele estar invisibilizado.

Lamentablemente, según destaca la SAP, los accidentes domésticos suelen ocurrir por un instante de descuido, por lo que es importante tomar todas las medidas necesarias para minimizar el riesgo en una vivienda y también educar a los chicos desde que son bebés sobre los peligros en casa.

En la cocina hay que extremar los cuidados con los elementos corto-punzantes y con las mangas y asas de ollas y sartenes. Siempre mantenerlas hacia la pared. Calentar agua y aceite en las hornallas más apartadas. Lo mejor es alejarlos mientras estamos preparando la comida e instalar trabas de seguridad, tanto para cajones como para electrodomésticos, recomiendan.

Con el baño hay que ser muy cuidadosos. Los pequeños pueden ahogarse en pocos segundos, en escasos centímetros de agua y sin hacer mucho ruido. Por eso, es esencial vaciar la bañera cuando no se use.

La SAP detalla que las caídas representan el 50% de los accidentes domésticos. El andar a oscuras y el exceso de muebles puede favorecer a que se tropiecen. Hay que tener extremo cuidado con las escaleras y los balcones. Los chicos no tienen noción del peligro, remarcan los pediatras consultados para esta nota. Es preferible pensar que todo lo que podría pasar, pasará.

Para tener en cuenta

- Los más chicos: entre los cero y seis meses, los chicos son completamente dependientes de los adultos y sus reflejos aún son inmaduros. Hacia el primer año, coordinan mejor los movimientos y gatean, por lo cual son más propensos a llevarse cosas a la boca.  Además, empiezan a caminar y explorar, se trepan y suben a las sillas. Consejos: no dejarlos en sitios altos; colocar protecciones en escaleras, balcones y ventanas; tapar los tomacorrientes y no dejar cables o alargues en el piso; no cocinar ni encender fuego con ellos en brazos; no dejarlos solos ni un segundo en el agua; mantener fuera de su alcance objetos cortantes, punzantes o muy pequeños, remedios y sustancias venenosas; deben dormir boca arriba y en un ambiente ventilado. En edificios, es importante mantener redes o protección metálica de, por lo menos, 1,70 m de altura.

- De uno a seis años: tienen más movilidad, demuestran gran energía y desafían el “no”. Recomendaciones: no permitir que jueguen cerca del fuego, de maquinarias, motores o en sitios altos; tapar los pozos y corregir desniveles; no poner venenos ni cebos en los sitios donde juegan; nunca dejarlos solos en el agua; no dejar a su alcance fósforos ni encendedores; no permitir que jueguen con bolsas de plástico ni con globos rotos o desinflados; no dejarlos solos o al cuidado de otros niños; enseñarles a respetar a los animales y evitar acercarse a ellos cuando comen; iniciar la enseñanza del autocuidado y de las normas de seguridad vial; guardar las armas en sitios inalcanzables y no exhibirlas delante de ellos

- Cuándo consultar: como regla general, requieren consulta inmediata con el servicio de emergencias las caídas de altura o que comprometan el cráneo (con o sin pérdida de conocimiento), las quemaduras extensas, las heridas o quemaduras eléctricas y la asfixia por inmersión.  La ingestión de tóxicos requiere una consulta al servicio de toxicología, sin efectuar ninguna medida casera. Las lesiones más leves pueden ser valoradas de manera más diferida, por teléfono, consultorio o telemedicina.

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