El Ojo Crítico: “Encuentro fatal”

Un thriller que contagia aburrimiento.

20 Jul 2020 Por Nicolás Iriarte
1

VÍCTIMA DE UN ACOSADOR. Un desliz en su matrimonio le costará carísimo a Ellie (Nia Long).

MALA

PELÍCULA / POR NETFLIX

Una sala de cine es el mejor lugar para ver una película. Con todas cerradas por la pandemia y las distintas plataformas de streaming proyectando exclusivamente para celulares, computadoras y televisores no queda otra que abocarse a la tarea en casa. Cuando es una de suspenso o un thriller (supuestamente) psicológico como se autodefine “Encuentro fatal”, ya que no tendremos el sonido doble surround ni la pantalla que va de pared a pared, trataremos de ayudarla. Por ejemplo, la vamos a mirar a la medianoche (quizás ya de madrugada) para evitar cualquier sonido externo y con las luces apagadas. Pero no. Ninguno de esos salvavidas servirá para rescatar al verdadero plomazo que dirigió Peter Sullivan.

Para que la película se haya ahogado en semejante mar de intranscendencia nada tiene que haber funcionado a bordo del barco. Ni la historia, ni las actuaciones, ni los climas, ni el mensaje. Nada.

Ellie (interpretada por Nia Long) es víctima del acoso de David (Omar Epps), compañero de trabajo que transforma el enamoramiento en una obsesión. Envalentonado por un pequeño encuentro que la protagonista interpreta como un desliz en su feliz matrimonio, David hace todo lo posible para volver a estar con ella. La música, como en casi toda la película, abunda y pretende imponer los climas. El de seducción entre ellos en ese único encuentro, por ejemplo. Casi nada realmente sensual sucede en pantalla pero la pista en volumen alto nos avisa que al parecer también es un thriller erótico.

Cuando David fisgonea en la casa de Ellie o intenta abordarla, el volumen de la música de suspenso también se eleva y nos avisa que hay una escena de tensión. Porque -repetimos- en la pantalla tampoco se ve mucho de eso.

A medio camino

Todo está forzado desde un comienzo, cuesta atender la trama y seguir el hilo. Y es porque la película parece estar hecha de ideas sin acabar, sin ejecutar. La idea de una película de suspenso, la idea de una escena con tensión sexual, la idea de un villano terrorífico, la idea de un rescate heroico. Todas ideas sin pulir y unidas simplemente por dos tipos de música: la sensual o la de suspenso. Una banda sonora espectacular sí puede estar compuesta de sólo dos canciones. “Tiburón” o la serie “Twin Peaks” son ejemplos en ese sentido, pero lo que pasaba en pantalla ayudaba y se fusionaba perfectamente con las melodías. No es este el caso, claramente.

“Encuentro fatal” sintetiza la principal crítica que padece Netflix por estos días: la película (o serie) que tiene que estrenarse simplemente por obligación. Parecen esas hamburguesas de comida rápida que no deben tardar muchos minutos. Hay una panza que espera ser llenada con lo que sea. Producciones salidas de un molde perfectamente diseñado que no necesita ser retocado, mejorado y mucho menos ignorado. La fórmula para las hamburguesas ya está creada y habrá que mantenerla. Afortunadamente no toda la plataforma ofrece lo mismo, pero “Encuentro fatal” no viene siendo la película apropiada para discutir esta certeza.

Comentarios