Se cumplen 100 años de la histórica nevada en Tucumán

Fue un espectáculo singular para nuestro clima y sólo 90 años después se registró un episodio cercano, pero mucho más modesto. La temperatura de este invierno está por debajo de la media.

12 Jul 2020 Por Julio Marengo

El invierno primaveral -aunque proteste la paradoja- insensiblemente tocó a su fin. El cielo se encapotó; densas nubes oscurecieron la ciudad; el agua comenzó a congelarse; los transeúntes tiritaron, y un rumoroso castañeo de dientes, que remedaba al ronco y apagado repicar de rotas castañuelas en la lejanía, se difundió de inmediato por el clásico Jardín de la República.

En principio, esa crónica publicada en LA GACETA el 13 de julio de 1920 podría tranquilamente hacer un paso de 100 años y escribirse ahora mismo: pocas veces en la provincia escuchamos tantas quejas y comentarios sobre el frío que está trayendo este invierno. Pero ese relato hacía referencia a un espectáculo inusual en nuestra ciudad: un día como hoy, hace un siglo, había nevado en San Miguel de Tucumán.

Fue un hecho histórico. Y desde ese día, solamente una vez pasó algo similar, aunque de una manera mucho más modesta: el 16 de julio de 2010. Tucumán fue una fiesta durante esos días: San Javier y Villa Nougués amanecieron con varios centímetros de nieve, y muchos tucumanos vieron por primera vez un espectáculo de ese tipo. Hacia la noche, las luces de la Casa de Gobierno dejaban entrever minúsculos copos que no llegaban a acumularse en el suelo. Habían pasado 90 años de aquella histórica nevada de 1920.

“La condición de zona subtropical de este pedazo de tierra argentina priva a sus habitantes de contemplar, anualmente, espectáculos de esta índole. Muchos se mueren de viejos sin haberlos presenciado una vez en su vida”, dice la crónica publicada en 1920. “Las calles, convertidas en barriales inmundos, se tornan intransitables, se muestran desiertas, y sólo, de vez en cuando, el monótono rodar de alguna carrindanga anacrónica o de algún raudo automóvil interrumpe el sueño que duerme la urbe, hiriendo sus oídos con ruidos destemplados, en tanto que salpica su rostro con grotesca ironía. Tucumán vive los ocios domingueros el 11 de julio. Un domingo horriblemente helado, y provinciano, por añadidura”, continúa.

El espectáculo se había iniciado a la 1.30 de la madrugada. La noticia da cuenta de la sorpresa que se llevaron los “trasnochadores empedernidos”, que salieron en tropel de las confiterías para exclamar, casi al unísono: “¡está nevando en Tucumán!”. “Tucumán, nebulosa y helada en ese instante, semeja una ciudad castellana de la Edad Media, que pudiera describir con primor la atildada pluma del autor de ‘El solar de la raza’”, describe la crónica.

Ese 12 de julio nevó hasta el mediodía, casi 12 horas de copos que caían y se acumulaban en el suelo, y que arrancaban de su cama a los dormilones para no perderse el show. Nevó, como informaba el diario, “después de largos años que no se producía aquí ese fenómeno. ¡Cuántos! Cuentan viejos setentones que han pasado su vida en Tucumán, que no habían visto nevar hasta la fecha. Nieva algunos años en Villa Nougués, en San Pedro de Colalao y, a veces, en Monteros. Más, en Tucumán, no se recuerda haber visto nieve, según afirman graves personas de nacimiento remoto”.

COPOS DURANTE 12 HORAS. La histórica nevada de hace un siglo duró hasta pasado el mediodía. Hace una década se repitió el fenómeno, menos intenso.

Alrededor de las 17, el manto blanco comenzó a desaparecer de las calles, dejando agua, barro y un frío que arreciaba. Pasaron nueve décadas hasta que ocurrió algo similar y, como decía la crónica, hay tucumanos que mueren de viejos sin nunca ver la nieve en su ciudad.

¿Y este año?

Durante estos siete meses, 2020 ya ha demostrado que todo, absolutamente todo, puede pasar. La “normalidad” es un concepto que se ha puesto más en duda que nunca. Y además de la pandemia, en Tucumán está haciendo un frío inusual. A 100 años de la histórica nevada, que no suene raro que los tucumanos se estén preguntando si ese espectáculo podría repetirse.

No es sólo una sensación: hace más frío que el promedio. “Estamos viendo valores por debajo de la media diaria”, confirmó Juan Minetti, titular del Laboratorio Climatológico Sudamericano. Según el especialista, en agosto se darán los fríos más intensos, también con valores por debajo de la media. “Estamos pensando en temperaturas de entre 0°C y -2°C”, advirtió.

De todos modos, y si ese pronóstico entusiasma a los amantes de la nieve y a quienes no podrán viajar a los destinos clásicos del invierno, hay pocas chances de que este año llegue a nevar en la ciudad. “Es muy poco probable por las condiciones de sequía reinante”, advirtió.

Esta nota fue anteriormente contenido exclusivo, sólo accesible para suscriptores.

 

Temas

Tucumán
Comentarios