Tucumanos crearon un termómetro adhesivo que indica si alguien tiene fiebre en segundos

Serviría para detectar rápidamente uno de los síntomas del covid-19, el dengue y la gripe.

06 May 2020 Por Matías Auad

Un grupo de profesionales tucumanos está desarrollando un termómetro que puede indicar si alguien tiene fiebre en menos de un minuto.

“Es un parche descartable que se coloca en la frente. Si la persona tiene más de 37°, cambia de color. Se parece mucho a un ojalillo”, describió a LA GACETA Play el abogado Lautaro Roncedo, uno de los impulsores del proyecto.

¿Cuál sería la ventaja de este termómetro laminar de aluminio? Son varias, destacó el grupo de creadores integrado por el doctor Eduardo Villafañe; la licenciada en Arte, Yanina Carreño; la doctora Silvia Albornoz; el arquitecto, Aldo Benavides González y la licenciada en Química, Verónica Runco.

En primer lugar, el dispositivo sería muy económico de fabricar y de comprar. Podría costar $ 10 al público. “Los termómetros digitales cuestan alrededor de $ 700 y las pistolas infrarrojas más básicas alrededor de $ 10.000”, comparó Roncedo, que fue el encargado de patentar la idea.

El termómetro sería fácil de usar y autoaplicable, por lo que evitaría posibles contagios de covid-19, aseguran. Y en caso de no usarlo, se lo podría guardar por un largo tiempo sin que se venza.

Relevancia

La idea toma valor en un contexto en el que la cuarentena se “relaja” y cada vez más gente está exceptuada para salir de su casa.

“El termómetro podría servir como método preventivo porque pondría en alerta de forma rápida a una persona con fiebre para que sea tratada, ya sea que tenga gripe, coronavirus o dengue”, dijeron.

Las autoridades podrían usarlo en accesos de escuelas, universidades, comercios, bancos, oficinas y cualquier otro lugar donde se produzcan aglomeraciones.

Origen y futuro

El dispositivo está inspirado en aquel termómetro descartable en forma de tirillas, que era costoso y se dejó de usar hace años. “Es el ensamble de cosas que ya existían para darles una nueva utilidad”, contó Roncedo.

El proyecto ya tiene el visto bueno de las principales autoridades del Sistema Provincial de Salud (Siprosa).

Ahora el grupo está en la búsqueda de conseguir pintura termocromática, un insumo necesario para poder fabricar el termómetro a gran escala.

“Actualmente usamos reactivos orgánicos, como vinagre o alcoholes que reaccionan a los 37°, 37,5° y 38°. Las pruebas fueron positivas”, detalló el abogado en diálogo con el informativo “LG Central”.

La pintura termocromática es difícil de conseguir en Argentina, por lo que debe ser  importada de China.

Los profesionales ya se han contactado con productores de ese país y esperan tener novedades la semana que viene.

“Una vez que contemos con la pintura, se podrá fabricar la cantidad necesaria para ser testeada por el Siprosa y así poder homologar el termómetro para su uso”, explican. Habrá que esperar un poco más.

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