EL MATERIAL SECUESTRADO. Había plantas, semillas y aceite.

“Mi cliente no tiene ningún tipo de conexión con el clan Acevedo, al punto que no conoce a ninguno de sus integrantes”, señaló Cristopher González Guerrero, defensor del hombre que fue detenido en una casa del sur de la capital donde habría funcionado un centro de producción, procesamiento y fraccionamiento de marihuana.
El hallazgo se concretó por otra causa. Los hombres de la ex Brigada de Investigaciones, al mando de los comisarios Daniel Robles y Jorge Dib, investigaban la salvaje agresión que sufrió el suboficial Ramón Genaro Nazar, quien perdió un ojo por el ataque. Fueron acusados varios miembros de la familia Acevedo.
Por pedido del fiscal Diego López Ávila, los pesquisas realizaron varios allanamientos en distintos sectores de la capital y en el interior de la provincia. En el barrio “El Sifón” detuvieron a una tal “Gorda Dolores” y a una adolescente de 17 años identificada como “Lulú”, ambas del clan Acevedo y que formarían parte de “La Inimitable”, la barra brava de Atlético.
Los policías allanaron una vivienda en el sur de la ciudad, donde secuestraron 20 plantas de marihuana de más de dos metros de altura; casi dos kilos de la misma droga en frascos, elementos para la producción del vegetal, un arma calibre 9 milímetros y cámaras de seguridad instaladas que servirían para observar el movimiento de personas extrañas. En esa vivienda fue detenido un hombre, que según su defensor, no tiene nada que ver.
La versión
“Él padece una enfermedad, por la que consume aceite de cannabis desde hace más de 10 años. Fue a comprar a ese lugar. Estaba esperando en el comedor que le entregaran el producto cuando se presentaron los policías. Los verdaderos moradores se escaparon por los fondos”, explicó González Guerrero.
Fuentes policiales anunciaron que al ingresar al domicilio el arrestado se encontraba solo y que la puerta de atrás estaba cerrada con llave, por lo que consideran poco probable que otras personas hayan escapado por ahí.
El profesional argumentó que la orden de aislamiento obligatorio dictada por el gobierno nacional trajo complicaciones para conseguir el producto medicinal para aquellos que lo necesitan.
“Él importaba este producto desde otros países. Si bien ya era una tarea titánica lograrlo por todas las trabas burocráticas que te pone el sistema de salud nacional, cuando comenzó la cuarentena se volvió algo prácticamente imposible, por lo que optó por conseguirlo en la provincia”, argumentó.







