Científicos argentinos logran avances en el desarrollo de tests rápidos de coronavirus

Dos de los tres grupos de investigación de la Unidad Coronavirus han desarrollado importantes descubrimientos. Restan ser validados en el Malbrán.

08 Abr 2020
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EN EL LABORATORIO. Uno de los científicos que analiza las muestras de coronavirus.

Dos grupos de investigación de la Unidad Coronavirus, conformados por el Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MINCyT) y el Conicet, que están abocados al desarrollo de test rápidos, lograron en las última horas detectar el SARS-Cov-2 en muestras de pacientes positivos, lo que representa un importante avance en el desarrollo de estas técnicas que podrían agilizar tiempos y disminuir costos en los diagnósticos. Ahora deberán validar sus técnicas en el Anlis-Malbrán.

Además, tienen como desafío desarrollar los kits para que pueda aplicarse sobre el propio hisopado (muestra del paciente) ya que lo que hicieron hasta el momento es probarlo sobre el material genético que les proporcionó el Malbrán de los pacientes positivos.

Uno de esos grupos está conformado por investigadores del Instituto de Ciencia y Tecnología César Milstein y de la Fundación Pablo Cassará. Son dirigidos por Adrián Vojnov y Carolina Carrillo, que venían trabajando en el desarrollo de testeos rápidos para otras enfermedades como dengue, zika y chikungunya.

“Lo que logramos fue encontrar el virus en 10 muestras de pacientes que eran positivos. La siguiente etapa sería la ‘prueba de desempeño' que consiste en comparar los resultados de nuestro test contra los de PCR, que es la técnica de diagnóstico que usa el Malbrán y los centros descentralizados actualmente", explicó a Télam Vojnov, investigador del Conicet y jefe del Laboratorio de Fitopatología Molecular del ICT Milstein.

La técnica, que todavía necesita validación para implementarse, consiste en “una amplificación específica del material genético del agente infeccioso, que en este caso es el virus, con cebadores. Se denomina 'amplificación isotérmica mediada por bucle o LAMP, por su sigla en inglés”, detalló.

Vojnov puntualizó que el procedimiento es muy sencillo: “La muestra se agrega a una solución que está en un tubo, se cierra el tubo, se pone a incubar y en una hora está el resultado que puede observarse a simple vista”.

Si bien tanto esta técnica como la PCR “buscan el virus”, el especialista sostuvo que “la PCR necesita un equipamiento y un entrenamiento, en cambio la nuestra hace todo el proceso a la misma temperatura, por lo que lo único que se necesita es un calentador a esa temperatura, y eso simplifica mucho".

El otro grupo está compuesto por los investigadores de la startup CASPR Biotech, una empresa de base biotecnológica bajo normativa Conicet, que desarrolló un test que permite detectar el material genético del virus a través de una tira reactiva (similar a las que se usan en los test de embarazo) y que fue dado a conocer públicamente en febrero de este año.

“En aquel momento, nosotros habíamos puesto a punto la utilidad de la tecnología CRISPR para la detección en muestras de saliva inoculadas con fragmentos cortos sintéticos del virus (SARS-CoV-2) que sintetizamos en el laboratorio una vez que fue dado a conocer su código genético", indicó Federico Pereyra-Bonnet, investigador del CONICET e integrante de CASPR Biotech en una nota publicada hoy en la página del MINCyT.

Y continuó: "Hoy pudimos probar que el test de detección también funciona en muestras de pacientes infectados y estos resultados pueden detectarse con claridad en tiras reactivas de papel, lo que nos pone en camino de validar la tecnología CRISPR como método de diagnóstico".

Estas técnicas, al igual que la PCR, se diferencian de las denominadas “serológicas” que en lugar de buscar el virus buscan los anticuerpos generados en el plasma de la sangre, lo que puede significar que la persona ha tenido contacto con el virus, pero no especifica si lo tiene en ese momento.

“Hay tres grupos de la Unidad Coronavirus que estamos trabajando en el desarrollo de test rápidos. Si bien por ahora avanzamos en forma separada, la idea es que podamos intercambiar información para que los tres podamos desarrollar técnicas exitosas”, abundó Vojnov.

Sobre este trabajo articulado y solidario entre los científicos, Vojnov aseguró que “la recuperación del Ministerio de Salud ha sido fundamental” e indicó que han recibido mucho apoyo de la cartera científica,“tanto en recursos económicos como en la logística”.

“Lo mismo sucede en la articulación con el Anlis-Malbrán, creo que no sólo para el presente sino que de cara al futuro, este trabajo articulado nos va a dejar mejor preparados", concluyó.

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