En un mes, la sequía “comió” 3,5 millones de toneladas de soja

Tal es la diferencia, respecto de dos estimaciones que realizó la Bolsa de Rosario.

GRAVEDAD. Si no llueve pronto en abundancia las pérdidas serán mayores. GRAVEDAD. Si no llueve pronto en abundancia las pérdidas serán mayores.
14 Marzo 2020

A raíz de la sequía que se viene dando en el país, la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR) indicó que la producción nacional de soja caería a 51,5 millones de toneladas. La falta de agua recortó la estimación en 3,5 millones de toneladas, respecto de un mes atrás. La BCR destacó buenas noticias para el noroeste de Buenos Aires y para La Pampa, que volvieron a recibir lluvias, aunque de manera despareja y muy variable.

En Pehuajó y en Trenque Lauquen cayeron 146 mm y 140 mm, respectivamente. Pero más allá de esta gran recarga de agua, en el área productiva de Pehuajó los montos de lluvias cayeron por debajo de 25 mm. En el resto de la región pampeana, la falta de agua sigue vigente: van 23 días sin que se registren lluvias importantes.

Pese a que ya comenzaron a darse algunas precipitaciones, la desecación de los cultivos es importante a nivel país, según el detalle de diferentes imágenes. Debido a ello ya no resulta posible alcanzar 55 millones de toneladas, como se había estimado el mes pasado: el ciclo de la soja volvió a sufrir un revés en las condiciones climáticas, y a partir de la tercera semana del mes pasado afrontó condiciones extremadamente secas.

El cultivo más afectado fue la soja de segunda, cuyos suelos se han quedado sin reservas. Se estima que la falta de agua malogrará 510.000 hectáreas, en gran medida, de cuadros de sojas de segunda. Tras el crecimiento del área triguera, la soja de segunda ocupa este año casi 5,6 millones de hectáreas; es decir, un 32% de las 17,3 millones de hectáreas de la oleaginosa en la Argentina. Con este nuevo panorama, la media del rinde nacional llegaría a 30,7 qq/ha; esto implica 1,7 quintal menos que en el informe anterior.

El NOA también atraviesa una situación problemática, debido a la sequía. Luego de la seca, en Chaco y en Santiago del Estero se registraron fuertes lluvias, que causaron pérdidas de diversas áreas productivas. En estas provincias los cultivos tuvieron un gran desarrollo, que ahora les juega en contra a la hora de resistir la gran desecación que sufren en pleno llenado de granos. Con esta falta de agua y las altas temperaturas actuales, cada día se pierden kilos de rinde. Resulta fundamental que lleguen las lluvias en el corto plazo, para que se sostengan las expectativas provinciales, que hoy están en torno a los 28,5 y 27,5 quintales por hectárea, respectivamente.

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