Advierten sobre la saturación del que fue el lugar más propicio para la imaginación

El arquitecto Viola lamenta que no haya intención de preservar el tejido social y la cultura.

27 Ene 2020
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CERRO EL PELAO. Este es uno de los paisajes que está en riesgo.

En febrero de 1990 y con el apoyo del entonces intendente Carlos Rodríguez, el arquitecto Ricardo Viola publicó un plano turístico y cultural de Tafí del Valle que, con una pretensión de difusión amplia, desplegaba los valores y la belleza de este paraíso tucumano. El folleto llevaba en la portada una frase del filósofo español Manuel García Morente: “no recuerdo lugar alguno más propicio que Tafí del Valle para abandonarse al vaivén de la imaginación”. Dos décadas después de ese proyecto, Viola dice que coincide sin dudas con el llamado de su colega Osvaldo Merlini a los arquitectos a hacer un mea culpa sobre la transformación del ambiente que tanto había impactado a García Morente.

“Osvaldo ve la arquitectura, pero desde lo paisajístico, territorial y urbano yo advierto una falencia muy grande porque no hay una intención de preservar el tejido social y la cultura”, apuntó Viola. Este especialista en la preservación urbana y la restauración de edificios agregó que la densidad de ocupación del suelo sobrepasaba lo razonable: “la capacidad de carga del uso del suelo se está saturando. El crecimiento desmesurado le está haciendo mucho daño al valle”.

“Falta capacidad”

Al igual que Merlini, Viola citó el caso del cerro El Pelao: “es evidente el descontrol”. El arquitecto manifestó que existía un Código de Edificación, pero faltaba capacidad para imponerlo. “Es imperioso que Tafí incorpore un organismo de aplicación como el Tribunal de Faltas porque, sin un poder coercitivo adecuado, la fiscalización se va de las manos de las autoridades”, razonó.

Como consecuencia de la debilidad institucional, el cuidado del lugar queda en manos “del profesional que trabaja a conciencia”, según Viola. “Hay quienes tratan de conservar los caracteres ancestrales, pero la mayoría es indiferente. Reitero que observo una densidad que altera el paisaje de Tafí y que es tremendo lo que está pasando. El único ámbito que más o menos respeta los criterios recomendados es La Quebradita porque fue un proyecto generoso”, dijo. El profesional sugirió empezar a vigilar con celo y firmeza el uso del suelo, y hacer una zonificación que tome en cuenta las vulnerabilidades actuales. “Estamos ante un escenario frágil y podemos perder el valle si dejamos que desaparezcan sus virtudes: la capacidad de ver, la perspectiva y la idea de amplitud”, enumeró. Es decir, las cualidades que impresionaron los sentidos de García Morente.

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