Martín Guzmán viaja a Nueva York para negociar la deuda y apoyar a Buenos Aires

El ministro se reunirá con empresarios y con el jefe de la misión del FMI para Argentina.

26 Ene 2020
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MINISTRO DE ECONOMÍA. Guzmán encara un viaje corto, pero complejo.

BUENOS AIRES.- El ministro de Economía, Martín Guzmán, viajará a Nueva York para participar del Consejo de las Américas y reunirse con el Fondo Monetario Internacional (FMI).

Durante su breve estadía en el país norteamericano, el funcionario presentará los lineamentos del programa económico ante funcionarios del Tesoro norteamericano y empresarios.

La agenda prevé un desayuno cerrado en el Consejo de las Américas con analistas, inversores y empresarios, y un encuentro con Luis Cubeddu, jefe de misión para Argentina del FMI.

En ese marco, buscará persuadir a los acreedores de la provincia de Buenos Aires, ante el proceso encarado por el gobierno de Axel Kicillof de prorrogar hasta el 1 de mayo el vencimiento de una cuota de capital que vence originalmente el 26 de enero.

La necesidad de que llegue a buen puerto el proceso encarado por el gobierno bonaerense se convirtió en un elemento adicional del viaje de Guzmán y, por lo tanto, en una clave del eslabón de la cadena de la negociación de la deuda pública nacional, teniendo en cuenta que en el caso de no poder pagar el vencimiento del bono la provincia puede entrar en default.

La última novedad en la saga del bono de Buenos Aires fue que Kicillof dejó abierta la puerta a que el plazo para consentir una prórroga del pago de capital hasta mayo puede extenderse aún más allá del 31 de enero.

El gobernador de Buenos Aires, desde Israel, donde formó parte de la comitiva que acompañó al presidente Alberto Fernández, dijo: “el 5 de febrero sería la última oportunidad”.

En esta linea, el miércoles pasado, Mens Sana Advisors, un grupo de acreedores internacionales con asesores financieros con sede local, divulgó una carta enviada al gobierno bonaerense.

En la misiva indicaban su voluntad para “negociar de buena fe” pero se quejaban del poco plazo otorgado por la provincia para aceptar o rechazar la propuesta, y del desconocimiento del plan oficial para hacer frente a futuros pagos de la deuda.

Tras revelar que hubo acreedores que ya aceptaron la propuesta aunque sin precisar cuántos eran, Kicillof dijo que la decisión de extender el plazo tiene por objetivo alcanzar un aval mayor.

En el medio, la Nación presentó a principios de semana un proyecto de ley marco para reestructurar la deuda pública; será tratado por la Cámara de Diputados la próxima semana y es la razón principal de la visita de Guzmán a Nueva York.

“Kicillof aceptó el pedido de postergación, porque no se pudo identificar a todos los tenedores de este bono en particular que tiene ley Nueva York, ya que allí no se identifican directamente a los tenedores finales, sino a los bancos donde están las cuentas”, dijo el economista Fausto Spotorno.

“Los inversores hicieron más planteos y hasta el momento Kicillof no dijo nada de cuál será el programa de la provincia, los acreedores se preguntan cuál es el plan; si hay voluntad de pago o no, y si cobrarán en mayo o les reestructurarán el pago”, agregó el especialista.

Por esta misma razón, Marcelo Delmar, la cara visible de Mens Sana Advisors, viajó a Nueva York la semana pasada para contactarse con los acreedores de la provincia.

Los inversores están atomizados, pero se identifican algunos fondos de inversión grandes como Fidelity, que reúne más del 16% de las tenencias del BP21, identificado como el mayor acreedor de la provincia; BlackRock y Gramercy, entre otros, algunos de los cuales litigaron con la Nación en el pasado.

Para el economista Rodrigo Alvarez, “la estrategia de la provincia está bien encaminada, es lógica desde el punto de vista de posponer pagos y comprar tiempo ya que primero tiene que esperar a que reestructure Nación para luego salir a colocar deuda en mejores condiciones, a tasas más bajas”.

Lo cierto es que la Nación necesita reestructurar antes de que comience el segundo trimestre del 2020, cuando vencerán unos US$ 26.000 millones. La deuda que dejó la anterior gestión es de alrededor de US$ 300.000 millones, equivalente al 90% del PBI. (Télam)

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