21 razones para enamorarse de Tafí del Valle este enero

¿Estás en el valle? ¿Tenés pensado pasar algunos días de enero en este punto tan encantador? Acá te presentamos una serie de cuestiones para tener en cuenta así seas un veraneante de años o un visitante circunstancial.

02 Ene 2020 Por Irene Benito

1- Subir y bajar

La maravilla de la montaña empieza en el viaje por la ruta 307, que en definitiva es un recorrido por diferentes ecorregiones: una especie de visita a un museo natural de incalculable valor cultural y ecológico. Los casi 50 kilómetros sinuosos deben ser abordados con paciencia durante la temporada estival porque los embotellamientos son frecuentes casi a toda hora y particularmente intensos durante los fines de semana, tanto en la dirección de subida como de bajada. En esas jornadas concurridas, lo más común es la formación de caravanas que marchan con lentitud y que ponen a prueba la ansiedad de los conductores: en estos supuestos hay que permanecer en la fila a la espera de que la traza ofrezca condiciones apropiadas de visibilidad. Por suerte, la ventanilla “transmite” un panorama selvático descomunal.

2- Manejar en los cerros

Conviene recordar algunas reglas básicas de circulación de la ruta montañosa: encender las luces de posición; mantener la mano derecha; no pasar en los tramos angostos ni detener el vehículo en caso de neblina; tocar la bocina para dar aviso en las curvas cerradas y, desde luego, no ingerir alcohol y usar siempre el cinturón de seguridad. También es recomendable evitar los horarios pico: viernes a partir de las 17, sábados entre las 10 y las 20, y domingos a partir del mediodía. Los conocedores del camino aconsejan afrontarlo lo más temprano posible aunque también están los que prefieren transitarlo de noche, momento donde aumenta el riesgo de colisión con animales sueltos. En el verano hay luz natural a partir de las 6.30 mientras que el sol se esconde alrededor de las 20.20.

3- Eventos típicos

La altísima demanda de la ruta 307 genera desgastes lógicos, como baches y roturas del pavimento. El estado general del trayecto Acheral-Tafí del Valle es aceptable, pero los deterioros pueden aparecer de un momento a otro, en particular si llueve. El agua que baja suele aflojar piedras y sedimentos, y es común que haya derrumbes y obstrucciones, pese a las defensas colocadas en algunas zonas vulnerables. Por este motivo, es fundamental seguir el pronóstico del clima y acceder a los partes de la Dirección Provincial de Vialidad. Aunque LA GACETA publicará en sus diferentes plataformas las noticias referidas a los incidentes que puedan acaecer, antes de emprender el viaje y, en caso de duda, nunca está de más consultar en Vialidad, que tiene un servicio telefónico disponible durante las 24 horas: (0381) 4330 404. El número específico de la sede de Tafí del Valle es (03867) 421 030.

4- Picnics a la vera de la ruta

La costumbre de huir del calor del llano con un pícnic y una zambullida en el río que desciende en paralelo a la ruta 307 es cada vez más convocante. El problema es que esa afluencia de bañistas complica el tránsito por el estacionamiento de autos y de motos en lugares inapropiados. La situación puede ser muy caótica durante los fines de semana, con serias afectaciones a la circulación de por sí densa en esas jornadas. Hay que tener cuidado, además, por el movimiento de peatones. Desgraciadamente, las autoridades públicas no suelen controlar ni regular esta actividad, pese a que los excesos son hartos conocidos y están a la vista, como el consumo de alcohol.

5- Ómnibus

Una buena opción para evitar la congestión de la ruta es confiar el traslado a quienes más la conocen. La Empresa Aconquija lleva más de 90 años en esa tarea y provee numerosos horarios para conectar la Terminal de Ómnibus de San Miguel de Tucumán con las estaciones de los Valles Calchaquíes (programación, ventas y paquetes en transporteaconquija.com.ar). El pasaje por trayecto entre la capital y Tafí cuesta $ 500. El viaje de la parada tafinista a Amaicha del Valle sale $ 170; a Cafayate, $ 450 y a Santa María, $ 225. Por $ 60 es posible cubrir la distancia entre Tafí y El Mollar.

6- Clima volátil

La montaña es el mejor desahogo para las temperaturas infernales que castigan en las estaciones cálidas. En Tafí, la sensación térmica ronda los 19 grados si hay sol, pero el pronóstico varía constantemente y en un mismo día es posible pasar por todos los estados desde la lluvia torrencial hasta el cielo despejado. Esa volatilidad obliga a tomar algunas precauciones, como usar sombrero y cuidar la piel con bloqueadores de rayos ultravioleta que son muy agresivos incluso fuera de los horarios del mediodía y de la siesta. Aunque en general los conocedores de los valles coinciden en que en las últimas temporadas hizo más calor, lo cierto es que a la sombra siempre hace falta algo de abrigo y la frazada es indispensable para la noche. Esta variación exige un vestuario variado: cuando el sol se esconde, nunca sobran los zapatos cerrados y la campera.

7- Ruidos

La paz y la tranquilidad son dos atributos preciados de la montaña. Si bien es inevitable que la afluencia de veraneantes y turistas modifique ese ambiente bucólico, los modales no deben faltar jamás. Esta idea deviene especialmente importante por la tendencia a escuchar música a un volumen altísimo en cualquier sitio, como si el prójimo no existiera. Ello no sólo poluciona el ambiente, sino que también altera el descanso y genera roces innecesarios, además de dar lugar a la intervención de la Policía por posibles contravenciones. Los ruidos molestos abundan en las áreas más pobladas, pero también comienzan a perjudicar a quienes prefieren el aislamiento y en definitiva perturban el concepto de relajación. En cualquier caso, siempre hay que recordar que el respeto no se toma vacaciones y que el derecho propio termina donde empieza el derecho ajeno.

8- Animales sueltos

Es uno de los riesgos más altos de la ruta 307. Vacas, caballos, ovejas y perros suelen ocupar la calzada en sus desplazamientos. Los cruces de los animales son muy peligrosos y ocasionan accidentes fatales, sobre todo de noche. Es fundamental disminuir la velocidad y prestar atención al movimiento de la banquina, en especial en el tramo que une El Mollar con Amaicha del Valle.

9- Residuos

La explosión demográfica y turística de los valles incrementó el volumen de los desechos, y las dificultades para manejarlos y tratarlos. Este es un tema central para la sostenibilidad de la naturaleza majestuosa que atrae a tantos visitantes y que genera puestos de trabajo para los tafinistos. La relación compleja de los tucumanos con la basura aquí se torna crítica por el efecto del viento y -otra vez- de los animales que husmean en las bolsas dejadas a su alcance. Lamentablemente, escasean los basureros en la villa y cada vez es más común encontrar desechos en la vía pública. Por ese motivo, conviene tomar recaudos y no sólo colocar los residuos en los lugares indicados para su recolección, sino también ayudar a cuidar la limpieza y el aseo de la zona. Si encuentra una botella o papeles, levántelos. Y, de paso, eduque con el ejemplo.

10- Baños públicos

Los sanitarios con acceso libre escasean, y, por ello, los restaurantes y cafeterías suelen ser estrictos con los préstamos sin consumos. Más allá de las cabinas químicas incorporadas por acontecimientos concretos, como el Seven de Rugby o la Fiesta del Queso, en la villa tafinista hay básicamente una opción pública estable: los baños de la sede municipal ubicada al frente de la plaza principal (la Dirección de Turismo carece de sanitarios -ver-). Se trata de una instalación abierta incluso los días no laborables y feriados, pero su estado dista de ser óptimo. Los servicios carecen de la limpieza debida y piden a gritos una renovación, pero y sin perjuicio de ello, ayudan a salir del paso en el caso de necesidad y urgencia.

11- Puestos callejeros

La venta informal es un fenómeno en expansión en Tafí del Valle y ocupa cuanto espacio encuentra en el perímetro reducido de la villa. Desafortunadamente esta proliferación de puestos pareciera exenta de controles mínimos no sólo desde el punto de vista de los productos ofertados, y de aspectos estéticos y de orden, sino también desde la perspectiva del peatón, que cada vez está más obligado a caminar por el sector reservado a los autos. Las incomodidades que acarrean los mercadillos se agravan en los alrededores de la Municipalidad tafinista. Hay que esquivar el área si se busca una salida rápida del centro del pueblo.  

12- Empanadas y cervezas

Al parecer, la comida más barata y popular de Tafí es la empanada preparada y horneada en la calle, que cuesta entre $ 20 (pollo) y $ 25 (carne). A partir de ese valor es posible encontrar todo tipo de opciones y menús en locales que incluso ofrecen espectáculos generalmente folclóricos muy pensados para los turistas de afuera del Norte. Por supuesto que la comida tradicional (como humitas, tamales y locro) sigue siendo muy requerida, pero ello no resulta óbice para la diversificación de la oferta gastronómica de los valles. Nuevos establecimientos ubicados tal vez en lugares retirados de la villa ofrecen experiencias interesantes para el público gourmet. Más allá de eso, en esta temporada es evidente la presencia de la cervecería artesanal: varios locales relucientes se proponen sacar partido del boom del chop y de los barriles.

13- Caballos de alquiler

Aunque cada vez es más difícil montar a caballo en el pueblo y fuera de él por la profusión de autos, gente, construcciones y loteos, pervive una de las actividades clásicas de los valles y gran imán para los niños. Una vueltita corta que sirva como paseo y pasatiempo implica entre $ 200 (30 minutos) y $ 400 (una hora). Estos caballos están apostados en las inmediaciones de la Terminal de Ómnibus. También es posible hacer unos recorridos más largos por circuitos bellísimos del valle que incluyen colaciones y almuerzo: quienes deseen disfrutar de estas cabalgatas recomendadísimas pueden informarse en la web destinotafi.com.ar o en la Dirección de Turismo.

14- Suministro de electricidad

Si bien los valles gozan de una red de energía eléctrica relativamente buena y estable, el aumento de la población suele provocar interrupciones del servicio. Esto puede llegar a suceder sobre todo los viernes y sábados por la noche cuando el consumo exige al máximo la infraestructura. Por ese motivo, hay que prever una linterna y velas, y organizar el uso de los artefactos que dependen de la electricidad (como secadores de pelo, hornos y anafes o hasta las propias calderas) fuera de las horas y día con mayor demanda.

15- Cajeros

Conviene traer dinero en efectivo no sólo porque hay un número reducido de cajeros, sino también porque no siempre será posible pagar con tarjeta de crédito o de débito. La extracción de billetes puede implicar una cola prolongada durante los días de acreditación de haberes y fines de semana. El Banco Macro confirmó que, para reforzar el servicio de la red Banelco, instalará un tráiler con cajeros como ya hizo en años anteriores, pero hasta el 31 de diciembre no estaba definida la fecha del desembarco del camión. En la entidad financiera recordaron que también está disponible la modalidad “Extra Cash” en las estaciones de servicio YPF.

Redes, servicios y mucha historia

16- Conexión a internet

Sigue siendo uno de los puntos débiles del veraneo en los valles tucumanos. Aunque los hoteles y locales gastronómicos de cierta categoría disponen de wifi, la conexión suele ser lenta y accidentada. Tampoco hay puntos de acceso libre y gratuito, pese a que Tafí se postula como una “Ciudad Turística Digital”. Existe una promesa de la Municipalidad de habilitar un polo de wifi sin clave en la zona de la plaza principal, pero ayer todavía no estaba activo. Los adictos a las redes sociales tienen, sin embargo, salvación: algunos prestadores de telefonía móvil disponen de un excelente acceso a la navegación y descarga de datos por 4G. Sólo hay que averiguar cuál compañía funciona mejor porque las diferencias de servicio son ostensibles.

17- Dirección de Turismo

Es un punto fundamental para planificar excursiones y chequear el calendario de actividades especiales, que este año viene cargadísimo a tono con lo que se espera que será un verano récord. La Dirección de Turismo (también llamada “Casa del Turista”) dispone de planos y de guías, además de que allí proveen las indicaciones para contactar con los responsables de productos especiales, como las rutas del vino y del artesano. La oficina está ubicada al frente de la plaza principal y abre de lunes a domingos entre las 8 y las 23.

UN CLÁSICO. Los paseos a caballo son una fija; si no tenés tus propios animales podés alquilarlos.

18- Museo Jesuítico

Ubicado en la zona llamada La Banda, el Museo Jesuítico es una de las reliquias más valiosas de los valles. Este monumento histórico y cultural estaba muy deteriorado, y su patrimonio arquitectónico parecía seriamente comprometido por la falta de mantenimiento. Aunque la situación no ha sido saneada por completo, la refacción de los techos ha dado un respiro al complejo edificado por los jesuitas que habitaron la zona hasta su expulsión. El museo abre de lunes a domingos entre las 8 y las 18. Las entradas cuestan $ 50 (adultos) y $ 40 (niños), e incluyen guía.

19- Estancias

Los cuatro grandes establecimientos que dominaron el valle a partir de su colonización conservan la magia del pasado aunque los tiempos hayan cambiado tanto. Si bien las estancias están asociadas a la elaboración del queso típico (una variante muy buscada y valorada), ese perfil se ha transformado para dar cabida a experiencias variadas de la vida rural en la montaña, además de recrear la cultura del Tafí de antaño y de satisfacer las búsquedas del turismo actual. Toda visita que se precie de tal debe dar un vistazo a las estancias El Churqui, Las Tacanas, Los Cuartos y Las Carreras. Las últimas tres ofrecen productos y servicios variados con un énfasis en programas creativos, como conferencias y degustaciones.

20- Ciudad Turística Digital

El crecimiento de Tafí del Valle llevó a la Cámara de Propietarios de Hoteles y Afines a impulsar junto con las agencias estatales la transformación de la localidad en una “Ciudad Turística Digital”. Esta política procura el acceso a información de interés para los visitantes a partir de la generalización de los códigos QR que pueden ser escaneados con el teléfono celular. Si bien contra esa iniciativa conspiran las dificultades para acceder al wifi, lo cierto es que se advierte un trabajo coordinado y muy valioso para modernizar y adaptar la oferta de actividades, además de la presencia de un sello de calidad. La consigna queda entregada: ¡a escanear los códigos QR!

21- Un destino de destinos

A modo de apoyo del proyecto “Ciudad Turística Digital”, la Cámara de Propietarios de Hoteles y Afines puso en línea la página web “Destino Tafí” (destinotafi.com.ar). Este portal es imprescindible para la programación de las vacaciones, ya sea que se trate de unos días o de varias semanas. La web dispone de un cúmulo de datos útiles sobre alojamientos y otras necesidades (desde cajeros hasta estaciones de servicio y excursiones), pero lo más interesante es que mantiene actualizada la agenda de actividades de la temporada. Se trata de una herramienta que permite explorar Tafí de otra manera y advertir la variedad de propuestas que alberga este destino.

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