Piden que se confirme el juicio por doble homicidio contra “Maxi” Abraham

La familia de una de las víctimas asesinadas adhirió, con una presentación, al requerimiento del proceso oral. El joven está acusado de matar a los policías Sergio Páez González y Cristian Peralta.

11 Dic 2019 Por Luis Duarte
1

CAPTURA. Máximo Abraham es considerado como un reo de máxima peligrosidad desde su detención. la gaceta / foto de archivo

La familia del agente Sergio Páez González, muerto de dos disparos en febrero de 2018, respaldó ante la Cámara de Apelaciones la decisión judicial de elevar a juicio oral la causa contra Máximo Abraham. El joven está acusado de asesinar a ese uniformado y a su compañero Cristian Peralta en la zona del parque 9 de Julio.

En una presentación, Jorge Lobo Aragón, abogado de la querella, marcó su oposición ante la apelación que había interpuesto la defensa del imputado, y adhirió la decisión del Juzgado de Instrucción IV, que el mes pasado había resuelto hacer lugar al requerimiento fiscal de confirmar el proceso oral.

En esa resolución, el Juzgado también había desestimado el pedido de sobreseimiento del sospechoso, efectuado por el representante Bernardo Torti. La defensa había pedido, asimismo, que la investigación sea llevada adelante por otra fuerza de seguridad y no por la Policía de la provincia, que tampoco trascendió en primera instancia.

En la elevación a juicio se acusó a “Maxi” Abraham como autor penalmente responsable del delito de homicidio agravado, cometido contra los policías Páez González y Peralta. “Esperamos que la Cámara en lo Penal rechace la apelación y que el año que viene se desarrolle el juicio oral”, manifestó ayer Lobo Aragón.

El caso

El 13 de febrero de 2018, durante la madrugada, Abraham se detuvo en el Parque 9 para que subiera una mujer trans a su camioneta. Desde allí se trasladaron hasta el museo Obispo Colombres, en la zona interior del paseo público.

En ese momento, un móvil policial se acercó cuando el rodado estaba estacionado. En el patrullero estaban Páez González, de 44 años, y Peralta, de 37. “Cuando los policías se bajaron del auto, Abraham dijo ‘los conozco’, según los testimonios registrados. En esos instantes, el acusado realizó cinco disparos: dos a Páez, quien muere en el acto. A Peralta lo hiere en el tórax y fallecería horas después”, relató el abogado querellante.

La mujer trans quedó en el lugar, después descender de la camioneta. El acusado, por su parte, huyó del lugar. Fue detenido el 22 de febrero.

“Conforme a las pruebas que se fueron sumando, se pudo afirmar que, tanto el imputado como el vehículo, estuvieron en la zona del hecho cuando se concretaron los disparos fatales contra las víctimas. Se determinó, primeramente, con las cámaras de seguridad que aportaron los encargados de tres bares ubicados en las zonas internas del parque 9 de Julio y por las cámaras ubicadas en los domos de seguridad que se hallan instalados sobre la avenida Brígido Terán”, señaló en su presentación Lobo Aragón.

El letrado también hizo hincapié en que se había “acreditado el uso de una sola arma, conforme las pericias balísticas. El proyectil hallado en la escena del hecho y las vainas servidas incautadas en el lugar corresponden, todas ellas, a una misma arma identificada como una pistola calibre 11,25. Las víctimas portaban armas calibre 9 mm, de las que no salió ningún disparo defensivo o como mínima resistencia. Así se demostró que el ataque había sido sorpresivo”, manifestó el querellante.

Lobo Aragón señaló, por último, que el imputado se trasladó luego a la localidad de Aguilares. “Ahí había un taller mecánico. Trabajaron en la camioneta: eliminaron los posibles rastros que podía haber en el rodado, tanto físicos y mecánicos”, destacó.

Abraham residía en El Manantial, en la zona sur del Gran San Miguel. Había heredado el negocio que conformaban los tres hoteles de alojamiento de su abuela, Irma Abraham, conocida como “la madama tucumana”, quien había muerto en marzo de 2017 a los 89 años.

Comentarios