Final de la Liga: Atletico acertó en el momento oportuno

Final de la Liga: Atletico acertó en el momento oportuno

El "Decano" venció 4-2 a Deportivo Lllorens, en definición por penales y consiguió su octavo título liguista de Primera A. Al cabo de los 90 minutos, habían igualado 0-0. Fue un partido sin mayores situaciones de peligro

MOMENTO SUBLIME. El plantel de los “Decanos” exhibe orgulloso la copa que se adjudicó al ganar el Anual de Primera A de la Liga Tucumana de Fútbol. El equipo acertó en los penales y terminó festejando.  MOMENTO SUBLIME. El plantel de los “Decanos” exhibe orgulloso la copa que se adjudicó al ganar el Anual de Primera A de la Liga Tucumana de Fútbol. El equipo acertó en los penales y terminó festejando. LA GACETA / FOTOS DE ANTONIO FERRONI

Cuando Facundo Robles, volante central, ingresó en el complemento por Hernán Rosales, nunca imaginó que minutos después, se convertiría en el jugador que le daría a Atlético su octavo título de la Liga Tucumana de Fútbol. Es que el jugador de 23 años fue el encargado de patear el decisivo penal que le permitió a los “Decanos” adjudicarse el Anual de la Primera A liguista por 4-2, en definición por penales sobre Deportivo Llorens. En los 90 minutos reglamentarios, no pudieron sacarse ventaja y terminaron 0-0.

Fue conmovedor ver las caras de felicidad de los flamantes campeones, que debieron sufrir más de lo pensado para quedarse con el título ante un adversario que vendió cara la derrota, con un amor propio tremendo.

Uno de los que no podía disimular su satisfacción era Juan Martín Anastacio, que ayer consiguió cuatro títulos liguistas como DT: dos con los “Decanos”, uno con Ñuñorco y otro con La Florida.

“A pesar de los logros anteriores, a este lo esperé con mayor ansiedad que el resto. Es que, en lo personal, a este torneo lo tomé como una obligación, porque si tuvimos carácter para superar el mal momento del inicio del certamen, no podíamos aflojar en este tramo decisivo”, señaló el entrenador, mientras recibía el enésimo saludo por la obtención del campeonato.

Es verdad, pues a la falta de fútbol que tuvo el equipo en el partido, Atlético le puso corazón y una actitud que merece destacarse.

En los primeros momentos de la brega, pareció que a Llorens le costó menos acomodarse en el campo de juego, ante un rival en el que sus jugadores se mostraban erráticos. A pesar de todo, en los pies de Nicolás Lamendola, el “Decano” tuvo las opciones más claras para desequilibrar el marcador, pero se encontró con la seguridad de Gustavo Rivas, un golero de un físico ideal para el puesto (1.95 metro) se encargó de acallar las gargantas de los hinchas rivales que en buen número se llegaron al estadio “Pascual Sáez”.

En el complemento, todo parecía indicar que Atlético sacaría a relucir la juventud de sus futbolistas, pero la expulsión de Camilo Albornoz complicó la estrategia del equipo de barrio Norte y le dio la posibilidad a los sureños a animarse un poco. Sin mucha convicción, fueron en busca de los dominios de Daniel Ibáñez.

Por eso, en cierto momento de la brega, los asistentes al estadio del “Expreso” reconocían que, salvo alguna genialidad de un protagonista o un grueso error de un defensor, el título se iba a definir con tiros desde los 12 pasos. Y eso ocurrió. En esa definición tan atrapante, los jugadores “decanos” estuvieron más acertados y se llevaron la copa para 25 de Mayo y Chile. Párrafo aparte para los perdedores, que dejaron todo para alcanzar el objetivo que fueron a buscar.

Un año altamente positivo

“Estamos orgullosos por el logro que consiguieron estos muchachos. Esto posibilita cerrar de la mejor manera un año deportivo con un balance altamente positivo”, dijo Mario Leito, titular de los “Decanos”, que se encargó de saludar a cada uno de los campeones.
Una actitud que merece destacarse
A pesar de la frustración que significó quedarse con las manos vacías, los jugadores de Deportivo Llorens aplaudieron cuando a sus pares de Atlético le entregaron las medallas y la copa que lo consagraban como campeones liguistas. Lo que también merece ser destacado es la organización del espectáculo, pues tanto dentro como fuera del campo de juego, la final se vivió como una verdadera fiesta del deporte.

Una cumbre liguista

En el quincho que el estadio “Pascual Sáez” tiene en la zona de estadio polideportivo, ayer al mediodía, con la presencia de Darío Zamoratte, presidente de la entidad de avenida Sarmiento 365 y gran parte de los presidentes de la entidades que militan en la entidad liguista, se ofreció un asado criollo. Además, esta reunión sirvió para despedir el año. No son pocos los que consideraron que empezaron a conseguir consensos con miras a la asamblea extraordinaria liguista que se realizará el viernes. En la oportunidad, se elegirán las autoridades que manejarán los destinos de la Liga en el próximo período.

Una figura para tener muy en cuenta

En un partido en el que las figuras se pueden contar con una mano, la tarea de Gustavo Rivas puede ocupar un lugar destacado. Es que el guardavallas de 20 años mostró atributos que lo muestran como interesante proyección. El muchacho, que tiene una estatura ideal para el puesto (1.95 metro), ya tuvo un fugaz paso por las inferiores de Independiente.

UN CICLO DE MENOR A MAYOR

Por Carlos Leonardo Oardi

LG DEPORTIVA

Las lágrimas del capitán Carlos Cisneros sintetizaron la sensación que lo embargaba a la hora de los festejos. Atlético pudo coronar de la mejor manera un torneo que no había comenzado bien. Lo dejó satisfechos a los hinchas es que el juego del equipo fue de menor a mayor, dejando atrás aquellos fantasmas que asomaron allá por mayo. A ese clima del inicio del torneo, los jugadores lo pudieron revertir. Este grupo supo asimilar las indicaciones que les dio Martín Anastacio, un técnico que se merecía esta consagración. ¡Salud campeón!

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