Urbanismo: las soluciones para “pacificar” el centro

07 Dic 2019 Por Florencia Bringas

A los inmuebles con interés patrimonial los acechan varios enemigos mortales. Entre ellos figuran las cocheras, que arrasan con todo en el casco histórico y nadie parece capaz de detenerlas. Pero en el municipio creen que el peatón puede hacerles frente. Sostienen que si a la ciudad se la transitara a pie, los autos dejarían de entrar al centro y -por lo tanto- no se necesitarían tantos estacionamientos privados. “Lamentablemente el municipio no tiene capacidad para expropiar todos los inmuebles de valor cultural y estético, como sucedió con la ex Casa Sucar”, comenta la arquitecta Mónica Ailán, subdirectora de Planificación Urbana Municipal.

 - ¿Qué puede hacer el municipio para preservar edificios de valor cultural y patrimonial?

- Nuestro objetivo es desarrollar acciones para preservar el casco histórico, declarado por ley nacional como “Ciudad histórica”. Un ejemplo son las semipeatonales en el microcentro comercial, que tiene una particularidad: coincide con el casco histórico. Si priorizamos al peatón, desalentamos el ingreso de vehículos y así la demanda de cocheras. De esta forma evitamos que se demuelan inmuebles de valor. La tendencia sería que las cocheras aparezcan en el borde del área central, que son las cuatro avenidas, y que la gente se acostumbre a entrar caminando o en transporte público eficiente. Es un objetivo que estamos encarando desde la planificación: eficientizar el sistema de transporte.

- ¿Hay herramientas legales además de la ordenanza 1773?

- Permanentemente se están buscando herramientas, como el proyecto de ordenanza referido a un sistema de transferencia de potencial constructivo, elaborado por la Municipalidad. Trata de que esos metros cuadrados privados, antes de que se demuelan, puedan ser transferidos. A cambio se cederían otros terrenos de una cierta calidad, tanto urbana como ambiental, en los que se pueda construir en otra escala. Es decir, que el propietario no pierda esa potencialidad en metros cuadrados. Hay un nuevo Concejo Deliberante, quizás sea oportuno poner en conocimiento a los ediles cuáles son los alcances de este instrumento.

gentileza horizonte drones

MERCADO DE ABASTO.- Un ejemplo positivo de refuncionalización. La estructura de neto corte colonial, obra de Alberto Prebisch (inaugurada 1934), estuvo a punto de ser demolida. Se la salvó y pasó a integrar un conjunto en el que conviven un hotel, un teatro y locales comerciales, separados por una plaza seca (las fotos muestran el antes y el después).

- ¿Cuántos edificios con valor se han demolido en los últimos años?

- Hay más de 200 catalogados desde 1991. Los 10 últimos se demolieron en los últimos cuatro años y todavía sigue pasando; en este momento demuelen las dos esquinas de Virgen de la Merced y Mendoza.

- ¿Cuál es la tendencia en el mundo con respecto a la protección de propiedades?

- En los cascos históricos la tendencia es peatonalizar o semipeatonalizar para preservar el patrimonio. Eso no significa dejar estático el edificio, sino modernizarlo para generar nuevos usos. Lo que falta en Tucumán es una actitud creativa de parte de los inversores, pensar otras posibilidades de uso.

 - ¿Y qué pasa en San Miguel de Tucumán? ¿Quién está por detrás de las demoliciones?

- Sabemos de propietarios que abandonan los edificios para que se vayan deteriorando y el municipio tenga que intervenir y decir “acá hay riesgo de colapso”. Sabemos también de inmobiliarias que no pueden comercializar determinados edificios porque los compradores exigen que deben estar demolidos. No quieren comprar inmuebles con valor patrimonial. Quieren terrenos. Entonces, al no vender, las mismas inmobiliarias incentivan a que se derriben para comercializar el terreno.

CASA ROUGÉS.- Una de las señoriales construcciones frente a la plaza Independencia, sobre calle Laprida. El antiguo petit hotel pertenece a la Fundación Miguel Lillo, que lo convirtió en un centro cultural.

 - En enero trabajarán en la reparación de la ex estación de El Provincial. ¿Tienen en mente otro edificio para “salvar”?

- El municipio ya ha demostrado el interés por el patrimonio. El Abasto, por ejemplo, ha sido refuncionalizado y gestionado con inversión privada. De la misma forma va a ser el Mercado del Norte. El proyecto es concreto, estamos viendo si es posible una gestión público-privada para darle otra vida, reformarlo y ponerlo en funcionamiento como en su época de oro. No va a ser un shopping, sino un mercado con características del siglo XXI, con equipamiento y tecnología actual. Es un edificio de mucho valor dentro del casco histórico. Además trabajamos en generar nuevas centralidades para descomprimir el centro.

 - ¿Qué significa generar nuevas centralidades?

- Nuestra ciudad concentra dentro de las cuatro avenidas todos los servicios y actividades del área metropolitana. Eso produce congestión de tránsito, polución ambiental, ruidos... Queremos pacificar el centro, tratando de que aparezcan nuevos bienes y servicios hacia el oeste. Sería la zona de Ciudadela y Don Bosco.

 - ¿Se puede dar otro caso como el de la ex Casa Sucar?

- Tienen que darse ciertas condiciones. Presupuesto, para empezar. Y por otro lado, tener informes certeros y concretos de los valores que ameritan que esa propiedad pase al Estado. Por último, que tenga un destino de utilidad pública. Expropiar para que siga cerrada no tiene ningún sentido.

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