El supuesto ladrón abatido esperaba ser enjuiciado por un tiroteo de 2016

Había sido acusado de dispararle en el pecho a un agente que intentó repeler un asalto a una panadería. El bombero tiene custodia especial a causa de que hay rumores de que habría venganzas. No se le imputó ningíun delito.

ELEMENTOS. El equipo del ECIF marca los casquillos que quedaron en el pavimento tras el tiroteo. la gaceta / foto de héctor peralta
ELEMENTOS. El equipo del ECIF marca los casquillos que quedaron en el pavimento tras el tiroteo. la gaceta / foto de héctor peralta
Gustavo Rodríguez
Por Gustavo Rodríguez 24 Octubre 2019

El hombre que fue abatido por un bombero el martes en Villa Mariano Moreno estaba acusado de haber intentado matar a un uniformado hace tres años durante un asalto, según dijeron fuentes policiales y judiciales. El joven fue sepultado ayer en medio de un fuerte operativo de seguridad que montó la Policía para evitar incidentes.

Cerca de las 14, Lorenzo Olivera, de 45 años, realizaba el recorrido distribuyendo pan. Fue sorprendido por dos motochorros que, mediante amenazas con un arma de fuego primero y con golpes después, le quitaron la recaudación. Por el lugar pasaba el sargento Carlos Sebastián Montenegro, que intervino al observar lo que estaba sucediendo.

Los vecinos y el distribuidor de pan relataron que el efectivo, que se encontraba de franco, dio la voz de alto. Los motochorros comenzaron a dispararle, por lo que el bombero respondió. En la balacera fue herido mortalmente Marcelo “El Mocho” Paz, de 34 años, mientras que su compañero Axel Iván Alfaro (22) terminó baleado en una de sus piernas, pero fuera de peligro. La fiscala Adriana Giannoni decidió no imputarle ningún delito al bombero, ya que hasta el momento todos los indicios establecerían que actuó correctamente.

EL FALLECIDO. Una imagen del prontuario del “Mocho” Paz. EL FALLECIDO. Una imagen del prontuario del “Mocho” Paz.

Antecedente

Horas después de haberse producido el hecho, comenzaron a trascender los antecedentes del fallecido. Pero ayer se informó que en marzo de 2016 habría herido gravemente a un uniformado durante un asalto.

El agente Gonzalo Santucho se encontraba realizando servicios adicionales en una panadería de avenida Francisco de Aguirre. Paz y otro hombre serían quienes entrarpon a asaltar el comercio, pero no se percataron deque el efectivo estaba a pocos metros.

Santucho comenzó a tirotearse con el conductor de la motocicleta, pero “El Mocho” lo habría atacado desde otro sector. Santucho se recuperó del ataque y regresó a la fuerza, donde actualmente sigue prestando servicios. Paz fue detenido semanas después durante un atraco en el microcentro. Por ese hecho fue condenado -no trascendió la pena- y fue dejado en libertad mientras esperaba ser enjuiciado por el ataque al efectivo.

Ayer, personal de la Unidad Regional Capital realizó una custodia especial en el velorio y posterior sepelio de Paz, donde no se registraron incidentes. “En la provincia venimos trabajando desde hace un año y medio en este tipo de situaciones. La fuerza cuenta con un protocolo de actuación”, explicó el secretario de Seguridad Luis Ibáñez.

El otro motociclista, Alfaro, que sigue detenido, según confiaron fuentes policiales, tenía en su contra cinco pedidos de detención por haber cometido diferentes robos.

Con custodia

Mientras tanto, el jefe de Policía Manuel Bernachi dispuso una custodia especial en la casa de Montenegro, al circular la versión de que los amigos del fallecido intentarían vengarse por la muerte que había sufrido su amigo. Además, los compañeros del sargento, decidieron turnarse para acompañarlos a él y a su famiulia. “No sólo es por protección, sino también porque es una situación complicada por la que nadie quiere pasar”, señaló un policía.

“El sargento es un hombre de muchísima experiencia y con una foja de servicios intachable. Actuó como corresponde”, aseguró Martín Aguilar, director General de Bomberos. “Es cierto que al haber tenido un destacado paso por el Grupo Cero, el escuadrón táctico de la Policía, tiene un cabal conocimiento del uso de armas y estrategias de combate. Este hombre en particular fue adiestrado especialmente para hacer rescates en altura”, explicó.

Aguilar aclaró que los bomberos de la Policía no sólo están afectados a la tarea de sofocar incendios. “Deben portar armars y tienen estado policial, es decir, están obligados a intervenir cuando observan algún delito. Normalmente participamos en operativos especiales y somos convocados a colaborar en algún allanamiento”, concluyó.

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