A ponerse la camiseta

Una campaña busca regalar esta prenda a chicos de escuelas de bajos recursos del interior.

11 Oct 2019

“Yo amo tu camiseta” es el nombre de la campaña que busca recaudar fondos para fabricar casacas de calidad y personalizadas para las escuelas del interior de la provincia que no tienen los recursos necesarios para darles a chicos de 10 a 15 años la posibilidad de contar con ellas. Los chicos sólo cuentan con camisetas regaladas por políticos, pero nadie les quita el sueño de que algún día puedan tener una propia, como cualquier escuela o división inferior de fútbol.

José Lanza, con muchas ganas de ayudar, decidió llevar a cabo esta iniciativa y combinar su emprendimiento de ropa deportiva “Lanza Sportwear”; él mismo realiza las camisetas. Y lo hace sólo a cambio de recibir una sonrisa de parte de los niños. Su idea es fomentar el sentido de pertenencia. “Nosotros le diseñamos el escudo, la camiseta con sus colores, para transmitirles esas ganas de jugar fútbol. Y un poco también para ayudar a las escuelitas que siempre cuentan con personas que las organizan de manera desinteresada”, dijo José, explicando cómo es el proceso de creación y su objetivo final.

LA FIGURA INVITADA. Cuando se hizo la entrega de camisetas a los chicos de la escuela “La Pasión”, de Villa Quinteros, quien las entregó a los pequeños fue el jugador de Atlético, Guillermo Acosta.

Las camisetas están destinadas a la escuelita “San Isidro” ubicada en el barrio El 9, de la comuna El Sacrificio (La Cocha). A ella asisten más de 60 niños, que con gran entusiasmo y sacrificio, entrenan los martes y los jueves a la salida de la escuela. Por estos días, compiten en un torneo de la zona. Un referente de esta escuela es Luis Brito, de 28 años, trabajador en las cosechas de limón. Desde que tiene 17 decidió coordinar tareas en la escuela, junto con sus hermanos, y sólo recibe el apoyo de su familia para brindarles a los chicos enseñanza deportiva.

Esta será la segunda vez que se realiza la campaña. El año pasado, con la colaboración de Guillermo Acosta -jugador de Atlético Tucumán-, chicos de la escuela “La Pasión”, ubicada en Villa Quinteros, recibieron alrededor de 70 camisetas y tuvieron la posibilidad de merendar con el “Bebé”, acompañado de vecinos y padres de los chicos.

Comprometido con realizar la segunda edición, José cuenta que recibió la ayuda de las áreas de prensa de Atlético y de San Martín para difundir la campaña con jugadores y gente del club. Sin embargo, las camisetas no son lo único que necesitan, sino también alimentos e indumentaria. “Además de las camisetas queremos conseguir fondos para tener otro tipo de cosas, como calzados o materiales de entrenamiento, mercadería o alimentos para que los chicos merienden después de los entrenamientos”, expresó.

De la escuela no participan sólo varones. Así como en Argentina se lanzó la liga de fútbol femenino con equipos como San Lorenzo y Boca Juniors entre otros, en “El 9” más de 15 chicas entrenan todas las semanas y participan de un torneo que se disputa los sábados y los domingos. “Este fue uno de los motivos principales por lo que elegimos a la escuelita. Celebramos que las mujeres empiecen en el fútbol desde niñas”, agregó Lanza, haciendo alusión a por qué decidieron darle una mano a esta humilde escuela.

fotos de josé lanza

El valor de la camiseta es de $350 por su tiempo de fabricación y materiales. Se puede colaborar comprando una o la cantidad que se desee. También se puede colaborar sumándose como auspiciante de la campaña, como ya lo son empresas como CCC; Billy Bob Burguers y Simonetto Neumáticos, además de la Universidad Santo Tomás de Aquino. La entrega de las casacas será realizada en diciembre y contará con un jugador que representará a Atlético y otro que lo hará por San Martín. Ellos serán los encargados de entregarles a los chicos la tan ansiada prenda.

Para cooperar con la campaña, la colaboración puede ser acercada a Corrientes 2.354. También los interesados pueden comunicarse a través de la cuenta oficial de Instagram “Yo amo tu camiseta” para coordinar cómo ayudar a estos niños esperanzados por llevar un número en sus espaldas y así poder crecer como deportistas, como si estuvieran en una escuela de fútbol.

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