Carlos Coca Velazco admitió haber captado y transportado a cuatro ciudadanos bolivianos, sin documentación y con fines de explotación laboral, desde Bolivia hasta Buenos Aires. El imputado reconoció esa acusación durante un juicio abreviado que se desarrolló ayer en la sede del Tribunal Oral Federal. Por consiguiente aceptó la condena propuesta por el Ministerio Público Fiscal de seis años de prisión.
“Sí, estoy de acuerdo”, le respondió el enjuiciado al juez Gabriel Eduardo Casas, al ser consultado sobre el acuerdo entre la defensa técnica y el auxiliar fiscal Leopoldo Peralta Palma. Así, Velazco evitó el proceso oral que se iba iniciar en la misma jornada y que podría haber agravado la pena en su contra.
El también ciudadano boliviano había llegado a esta etapa acusado de trata de personas con fines de explotación laboral (Ley 26.364), agravado por la situación de vulnerabilidad de las víctimas: eran más de tres personas y una de ellas era menor de edad. En el marco del arreglo procesal entre las partes, se excluyó esta última circunstancia de la figura penal, lo que le permitió restar responsabilidad sobre el hecho.
Según el requerimiento de elevación a juicio, Velazco había captado, al menos desde el 6 de octubre de 2017, y trasladado desde 10 de ese mismo mes, a cuatro personas desde Bolivia hasta Buenos Aires, con la intención de incorporarlas al comercio de verduras.
Dos días después, Gendarmería interceptó el colectivo en el que viajaban los involucrados en la ruta nacional 9, altura del puesto de peaje Molle Yaco, en Trancas. Durante un control, los gendarmes descubrieron que el acusado llevaba en un bolsillo del pantalón $ 3.000 y U$S 400, una cédula de identidad a nombre de una de las víctimas y documentos de los jóvenes, entre otros elementos.
El sospechoso manifestó en ese momento que había comprado los pasajes a los cuatro jóvenes y que los llevaba a trabajar a Buenos Aires “en la venta de verduras”. Velazco fue incriminado también por cohecho, debido a que durante el operativo habría ofrecido U$S 400 a un cabo de la fuerza de seguridad federal para poder seguir viaje o retornar a Bolivia.
“Si bien mi cliente aceptó el juicio abreviado, el proceso se remitió a una sola prueba: las víctimas pasaron por un gabinete psicosocial. También se presentaba el agravante que, entre estas personas, había un menor de edad con documento falso argentino. Mi cliente no sabía de esta situación”, expresó el defensor, Miguel López, luego de la audiencia de visus.
“La instrucción se cerró sobre la base de un gabinete psicosocial. Los jóvenes habían sido trasladados a su país, por lo que no hubo posibilidad de ampliar las declaraciones. Al no haber oportunidad de reversión probatoria, respecto de los dichos de las víctimas, se aceptó el abreviado y la condena”, dijo.
El letrado expresó que Velazco, detenido desde 2017, no tiene antecedentes penales y cuenta con un domicilio fijo y trabaja en Buenos Aires. “Fue un problema de migración, ya que mucha gente pasa la frontera para trabajar (a Argentina). Mi cliente, por cuestión de cortesía, trajo a estas personas. No había conexión con otras personas”, enfatizó. El fallo será confirmado en los próximos días.







