
Contaron una versión que fue descartada rápidamente. Después dijeron que se trató de una típica discusión en un beberaje entre personas que estaban alcoholizadas. Pero la hipótesis más fuerte es que Richard Ledesma, de 33 años, falleció por el golpe en la cabeza que recibió durante una disputa por la división del botín de un robo. Por el hecho han quedado aprehendidos dos personas. Todos los involucrados en el caso cuentan con antecedentes.
El martes, pasadas las 16.30, Rodolfo Tevez (32 años) trasladó hasta el hospital Padilla a un joven, que según dijo, encontró tirado en la esquina de Amador Lucero y Frías Silva a la par de una motocicleta. Dijo que luego de auxiliarlo, decidió trasladarlo hasta el hospital Padilla, pero ni siquiera lo identificó.
“Realizamos las averiguaciones correspondientes para esclarecer lo ocurrido y a partir de testimonios se logró determinar que en realidad el relato de este hombre era falso”, informó el subcomisario Raúl Aguirre, segundo jefe de la Seccional 3°.
“La víctima se encontraba en una vivienda de Frías Silva y Alsina junto con otros dos hombres, bebiendo alcohol. Según se pudo esclarecer hasta ahora, en determinado momento inició una discusión muy violenta que acabó con Ledesma gravemente herido por golpes. Las mismas personas que lo hirieron fueron quienes lo llevaron al hospital e inventaron una historia acerca de haberlo encontrado”, explicó Aguirre.
Teves quedó en el lugar, mientras que el otro sospechoso, Lucas Ahumada, huyó del lugar, pero se presentó ayer ante la fiscala Adriana Giannoni.
Los familiares de la víctima, después de identificarlo, fueron hasta la casa de Ahumada, donde intentaron vengarse del crimen. La Policía tuvo que instalar una guardia especial para que no destruyeran aún más la vivienda del acusado. Ledesma es hijo de José Humberto “Pelao” Cabrera, un hombre que fue condenado por dos homicidios en los últimos 20 años.
Según las primera versiones que manejan los investigadores, los tres habrían estado compartiendo una reunión en una vivienda que sería de un pariente de Lucas González (el condenado por el crimen de María Fernanda Chaile). Allí se habría iniciado la discusión porque le habrían reclamado que se habría quedado con dinero de un botín.







