Lo irreversible de las sorpresas

En cinco días se han definido cosas en el país. Ha quedado claro el voto de ahogo de la ciudadanía. Se transparentó la dificultad para dominar el dólar y se patentizó el poder peronista. La llamada en homenaje a Osvaldo Soriano.

18 Ago 2019 Por Federico Diego van Mameren
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La llamada internacional llegó inexorablemente. En cada comicio se repite. Sin embargo esta vez, como todo lo que ocurrió en estos últimos días, tenía la suficiente carga de lo inesperado.

-¿Qué le pasa? ¿Cómo me va a llamar a esta hora?

-¿Cómo no lo voy a llamar? Me echaron por su culpa.

-Son las cinco de la mañana. Hace unas horas cerramos el diario. ¿Qué le pasa?

-Aquí son las 10 de la mañana. Escribí lo que Ud. me dijo y me echaron.

-¿Qué tengo que ver yo con lo que usted escribió?

-Vamos. No se haga el tonto. Lo llamé toda la semana y nunca me dijo que iba a pasar lo que pasó.

-Le mandé las encuestas que daban vueltas y ayer le envié por WhatsApp lo que decían los sondeos a boca de urna.

-Sí, y puse eso y hoy llegué al trabajo y me echaron. Acabo de leer los diarios de su país y nada que ver. No hubo cuatro o cinco puntos de diferencia. Fue una paliza.

-Mire, explíqueles a sus jefes que esto es la Argentina. Dígale que los encuestadores se equivocan. Pasó lo mismo con el Brexit o con las elecciones en las que los norteamericanos eligieron a Donald Trump. Además, esta es una primaria. Falta mucho. Escriba sobre la sorpresa y dígales que se trata de una elección y nada más.

Días después a la misma hora...

-Otra vez a las cinco de la mañana...

-Me reincorporaron. Les expliqué lo de la sorpresa y escribí que era una interna nomás. Pero leyeron los diarios de las últimas horas y me volvieron a echar.

-¿Y? ¿Qué quiere haga yo? Déjeme dormir.

-¿Cómo que lo deje dormir? Consígame un trabajo. Me echaron por su culpa.

-Pero, a usted, ¿qué le pasa? Aquí no hay trabajo.

-Me sigue mintiendo. Vi las fotos de las calles llenas de gente haciendo compras en un feriado y de los bares repletos.

-No tiene nada que ver: el gobierno se debilitó, la inflación subió, la pobreza también se va para arriba y las protestas están de nuevo poblando las calles.

-Estoy desesperado. No me engañe. Estoy en el aeropuerto y me voy para allá. Ahí vi en su diario largas colas de gente para conseguir un trabajo. Así que no mienta.

-Aquí reina la desesperación.

-Ud. seguro lo conoce al dueño y le hace un guiño y me contratan. ¿Cuántos euros me darán por ese trabajo?

-No lo conozco al dueño. Y aunque lo conociera, hay reglas de juego que respetar. Hubo miles de jóvenes haciendo cola.

-Vamos, no siga engañándome. En su país el amiguismo es la ley.

-Mire, si usted es un bruto que escribe cualquier cosa, no venga a criticarnos por nada. Hubiera hecho bien su tarea.

-Yo sólo titulé: “Perdió Cristina y se quedó muerta de frío”.

-Pero usted está loco.

-No, usted es el que vive en otro mundo. Fue usted el que me contó que Alberto Fernández estaba peleado con Cristina. Fue usted el que me dijo que Sergio Massa se unía con Alberto Fernández y que había armado un partido, bueno espacio le dicen ustedes, para pelear contra el kirchnerismo. Y, como leo todo, me fijé quiénes festejaron el domingo y ella no estaba. Se había quedado en el sur muriéndose de frío.

-… y de risa.

-No se ría. Fue así. Es más, cómo será que estuve atento para titular que escuché muy clarito cuando Fernández empezó a agradecer a Manzur. A propósito, Alberto F, ¿es tartamudo?

-No, ¿por qué?

-Tres veces repitió le quiero agradecer a Juan y ese es el gobernador de ustedes.

-Sí, pero …

-Pero nada. Ud. me dijo que Manzur había dicho que Cristina ya fue.

-Bueno, la gente cambia. Y, si alguien ganó en estos comicios fue la ex presidenta.

-Ya me quedé sin trabajo, así que mejor lo dejo hablar…

-Ella se dio cuenta de que no podía ser candidata. Comprendió que su liderazgo tenía un techo impenetrable. Eligió a dos o tres dirigentes que hasta hablaban mal de ella. Los juntó y fue prenda de unidad. Y, este domingo le dio resultado.

-¿Y la corrupción?

-Parece que pesa menos que el bolsillo.

-Me gustaría hacerle un reportaje a Macri, debe estar…

-Enojado y desubicado.

-Entonces se va a equivocar, seguro.

-Ya se equivocó y les echó la culpa a todos los que no lo votaron. Hasta con los mercados se enojó.

- ¡Uh! Ya me imagino. Mejor que pida disculpas, que busque medidas populistas y, si puede, busque algún peronista que lo criticara.

-Empezamos. ¿Usted me está cargando? Si viene a la Argentina a burlarse, mejor quédese haciendo changas en el aeropuerto.

-Sólo hice una broma. Se imagina que es imposible que en el pensamiento liberal del macrismo se puede sugerir algo así. Sería como que la fórmula presidencial esté integrada por un peronista.

-No se haga el pícaro. El candidato a vicepresidente de Macri es Pichetto.

-Pensé que era un homónimo. ¿Usted dice que es el mismo que en el Senado protegía a Cristina ahora está con Macri?

-Sí, es el mismo. Pero ahora habla de institucionalidad vs. autoritarismo.

-¿Sabe qué? Creo que me voy a quedar aquí en Europa. No es fácil entenderlos a ustedes. ¿Cuántos euros cree que me pagarán por ese trabajo de la foto?

-No lo sé.

-Ah, espere: vi que hay una vacante en la Corte de Justicia. Por ahí yo puedo. ¿A quién tengo que hablar? Me hablaron de un tal “Pirincho”...

-No siga. No siga, por favor. Ya se cubrió ese puesto.

-No me diga. Sabía que los mejores pagados están en la Justicia.

-Sí. Bueno, lo dejo.

-No, espere, espere. Y, ¿a quién pusieron en la Corte?

-A la fiscala de Estado. En esta gestión, ese cargo es el trampolín para llegar a la cumbre de los Tribunales.

-Pero, ¿tiene muchos aplazos?

-Solamente los de la oposición, que dieron la batalla y la perdieron.

-Pero, entonces, ¿es pariente de alguien?

-Ya le dije que me deje dormir; va a ser un día difícil porque no hay precios, el dólar se escapa. No son días fáciles aquí.

-Sólo dígame eso. Capaz que me quedo aquí y sigo como free lance contando las mil y una noches de Latinoamérica.

-Buena idea. Lo dejo.

-Espere, espere. ¿Quién es el padrino de la nueva vocal?

-El propio gobernador. A Manzur le llegaron pedidos y nombres de todo tipo y género, pero volvió a elegir el grupo de abogados que estuvo a su lado en los momentos más difíciles al comienzo de su gestión. Por eso puso a Eleonora Rodríguez Campos.

-¿La sobrina de Jiménez?

-Bueno, sí. Ella asegura que es absolutamente independiente y autónoma.

-Pero es peronista o está afiliada al PJ.

-La doctora dice que no...

-Entonces, es independiente.

-Pero después dijo que sí...

-Se acordó. ¿En qué quedamos? Por favor. ¿Y Manzur qué dice?

-Que no hay fidelidades. Que cuando están en otros lados los funcionarios se independizan.

-Si él lo dice… Me parece que algo sabe del tema.

-Lo dejo, adiós. Buen viaje.

-No me corte. Ayúdeme. Mire que ya hizo que me echen.

-Ud. escribió lo que quiso. No entendió nada.

-Los que van a estar complicados van a ser los tucumanos.

-¿?

-Y, claro, si gana en octubre Fernández se lo va a llevar a su amigo Juan a que trabaje con él.

-Por ahora no. Manzur va a querer mantener el poder en la provincia y seguirá siendo el interlocutor que necesita Fernández. Después de los dos años de gestión, tal vez cambie.

-Y, entonces volverá el alperovichismo al poder. Ellos son cristinistas y además…

-Es difícil. Alperovich tiene una concesionaria de autos, no de lapiceras. Pero usted parece argentino: ya está pensando en 2021 y aquí todavía no se eligió presidente de la Nación.

-¿No? No entendí nada. Entonces es reversible el resultado del domingo pasado.

-Chau. Hasta luego. Aquí no va a encontrar trabajo. Adiós.

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