Desempolvan un proyecto para construir un nuevo puente que cruce el río Muerto

La idea había sido elaborada en 2015. El camino proyectado conectaría la zona de El Corte con La Rinconada. La gran dificultad es obtener el financiamiento. También se proyectó la construcción de una circunvalación por el oeste de Yerba Buena. Habilitan el paso de colectivos y proveedores hacia El Corte.

21 Jul 2019 Por Soledad Nucci

Casi no se le oye: el sonido ensordecedor del río -unos seis metros abajo suyo- lo obliga a levantar la voz. “El cruce está cantado, ¿se da cuenta? Pero hace falta financiamiento”, explica el ingeniero José Luis Ferroni, mientras extiende su brazo y señala el lugar en el horizonte en el que podría colgarse un puente. El secretario de Obras Públicas y Planeamiento Urbano de Yerba Buena se refiere a la construcción de una nueva vinculación sobre el río Muerto, además de la que existe sobre la ruta 338, en El Corte. La caída de un terraplén debajo de esta última vía, dos sábados atrás, ha puesto en evidencia lo que los vecinos venían diciendo desde hace cuatro años: que basta un estornudo para que ellos queden aislados.

Una semana estuvieron sin colectivos. Se quedaron sin gas envasado. Tampoco llegaron los repartidores de agua embotellada (y eso que viven en una zona con crisis en la provisión de agua potable). Y se quedaron sin sus propios vehículos, incluso. Por eso -además de la obra que se está haciendo para demoler el puente que actualmente se usa y construir uno nuevo-, desde 2015 ronda sin eco un proyecto para abrir otro trazo vial, que iría desde el Hogar Rogacionista San Agustín hasta La Rinconada y viceversa. El acceso sería por la calle Muñoz Aldao, al costado de la escuela República de Italia. De ahí, el trayecto continuaría por Sarmiento hasta las fincas de limones del San Agustín. A través de un camino paralelo a esas plantaciones se puede desembocar en el río Muerto. De concretarse, la salida sería por la calle Cristóbal Colón, cerca del country El Nogal y de los colegios Pucará y Los Cerros.

SOBRE EL RIO MUERTO. En este punto, al que se accede bordeando las fincas de limones del San Agustín, podría construirse un nuevo puente.

“Un viejo anhelo de la gente de El Corte es tener otra comunicación con la ciudad. Este trayecto evitaría, por ejemplo, el largo recorrido que realizan las madres con niños en edad escolar que mandan a sus hijos a colegios de La Rinconada”, razona Ferroni.

La iniciativa se enmarca en otra más ambiciosa: la construcción de una carretera de circunvalación oeste de Yerba Buena, que pondría fin a varios de los problemas viales que sufre el municipio y que afectan, además, el tráfico de otras urbes, pues llegaría hasta Tafí Viejo.

Esta autovía partiría en la intersección del Camino de Sirga y avenida Solano Vera, donde actualmente convergen el tráfico yerbabuenense, el de El Manantial y el de San Pablo. La idea es que continúe por el Camino de Sirga y que pase frente a los barrios Los Azahares, Las Jarillas y Las Yungas, entre otros. Luego de tocar el nuevo puente del río Muerto sobre la calle Colón (si es que se hace), se desviaría hacia la parte trasera del cementerio San Agustín, para salir a la rotonda de la avenida Aconquija. Desde allí avanzaría con rumbo al norte por el camino hacia Horco Molle.

Aunque ignora el monto estimado de inversión, Ferroni declara que el proyecto se vuelve, cada vez, más inexcusable. Algo parecido solía decir el ingeniero y experto en hidráulica José Domián, autor del proyecto original. Aunque murió en 2017, los archivos con su legado perduran en las dependencias del Estado. La circunvalación también figuró entre las propuestas de campaña de otros candidatos a gobernar ese municipio, rivales del reelecto Mariano Campero.

Colectivos avancen

Desde este lunes deberían volver a pasar sobre al actual puente de la ruta 338 los ómnibus y los camiones con proveedores de servicios. Esto se había interrumpido luego del accidente en el que falleció un obrero aplastado por el desmoronamiento de tierra. Se abrió una investigación judicial para tratar de establecer las causas.

Así lo asegura Ricardo Abad, el ingeniero civil que desde hace tres años conduce la Dirección Provincial de Vialidad, (DPV). No obstante, el tránsito se hará únicamente por media calzada, como viene siendo desde ese entonces.

El regreso del transporte público constituía uno de los principales reclamos. Pobladores como Luis Maldonado, Ezequiel Guerra, Cristina Acosta, Noelia Castillo, Patricia Pistán, Mercedes Arce, Mirta Villarubia y Nacy Ruiz, entre otros, plantean la necesidad de la que Línea 118 retome su itinerario. Incluso reclaman que la Municipalidad controle que el servicio se realice de manera eficiente, pues se quejan de que no se les permite subir al ómnibus que va a San Javier, porque no hace paradas. En consecuencia, únicamente pueden trasladarse en el diferido que los lleva hasta la comisaría de la zona. “El transporte público es pésimo. Cada tanto se les rompe el único coche que nos tienen destinado. Y quedamos abandonados”, le cuentan a este diario.

Rosana Montini añade en broma que El Corte se llama así porque los han privado de todo. “Aquí, la naturaleza forma parte de nuestra vida. Y eso nos gusta. Pero en los últimos años, la población ha crecido muchísimo. La infraestructura no da abasto”, razona. No está sola en su inquietud. Otras personas, como Jorge Camps, Puky de la Rosa, Ramiro Juliá, Sofía Paz Posse, Cristina Acosta, Gloria Araujo y Celina Medina hacen un listado de sus necesidades acuciantes: agua potable, seguridad, gas natural, mantenimiento de las calles internas y canalización de las aguas de lluvias.

Hasta hace poco, la demolición del actual puente y la construcción de otro encabezaba esa nómina. Desde 2015 venían deambulando por oficinas municipales, provinciales y nacionales, para hacer oir su reclamo.

Finalmente, en diciembre último, la empresa “Hugo Cerviño Constructoras” ganó la licitación pública para la demolición controlada y la construcción de un nuevo paso de 30 metros de largo y poco más de 11 metros de ancho. El actual tiene 15 metros de largo y seis de ancho. El acta de inicio se firmó en junio con un plazo de seis meses y un monto de $ 40 millones.

Madre medioambiental

El Corte se encuentra dentro de la llamada unidad ambiental cinco, y de la zona roja de la Teoría del Semáforo. Así lo establece el Código de Ordenamiento Urbano yerbabuenense.

Ese conjunto de normas explica que esa unidad ambiental es la “madre de todas las unidades ambientales”, porque debe preservar el ecosistema de la ciudad. Y que en la zona roja la densificación potencial no debe superar los 65 habitantes por hectárea, ya que es un área de peligro.

Para asegurar esa densidad, los terrenos tienen que medir 800 metros cuadrados de mínima. Además, se supone que se encuentra vigente una ordenanza que prohibe los grandes emprendimientos inmobiliarios en el pedemonte. Atento a eso, el residente Miguel Angel Corbalán añade una última necesidad a ese listado: “que se controlen y prohiban los desmontes”.

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