Blatter y Maradona:“yo tomé la decisión”

01 Jul 2019
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Sebastián Fest

Especial para LG Deportiva

ZURICH- La historia pudo haber sido muy diferente, Diego Maradona podría haber sido bicampeón del mundo. Al menos por unos días. En aquellas enloquecidas horas de junio de 1994, el destino deportivo del “10” y el de la selección argentina en el Mundial de Estados Unidos pendieron de un hilo. Había un doping, en eso coincidían todos, pero la duda estaba firme en el corazón de la FIFA: ¿resolvemos el caso ahora o lo dejamos para después del Mundial? Y si se dejaba para después del Mundial, y si Argentina ganaba ese Mundial... ¿qué habría pasado? La historia pudo haber sido muy diferente.

25 años atrás, el deporte trataba de un modo mucho más laxo e informal que hoy los casos de doping. No existía la Agencia Mundial (WADA-AMA) y las decisiones eran altamente discrecionales. Sin dejar de aplicar las leyes deportivas, la FIFA pudo decidir para un lado o para el otro. Y Joseph Blatter, por entonces secretario general del presidente Joao Havelange y luego 17 años al frente de la FIFA, fue el que terminó tomando la decisión ante las dudas de los que lo rodeaban.

“El presidente del aquel comité organizador era el mexicano Guillermo Cañedo, y el debate fue, de inmediato, si debíamos ocuparnos del tema en ese momento o tomar la decisión después del Mundial”, admitió Blatter a LA GACETA un cuarto de siglo después de uno de los casos de doping más resonante de la historia del deporte.

Maradona había dado positivo por seudoefedrina tal someterse a un control tras la victoria ante Nigeria en Boston por 2-1, en el segundo partido de una selección argentina que impresionaba en aquel Mundial. Impresionaba por el juego global que proponía y por el tremendo nivel de Maradona, que en el partido debut, el 4-0 sobre Grecia, había sido un jugador de otro planeta. Y decir eso de Maradona es hablar de un planeta inalcanzable. La Selección argentina que dirigía Alfio Basile era, todos coincidían, una muy seria candidata a ganar el Mundial.

Y entonces saltó el doping. ¿Qué pasó allí? El chileno Harold Mayne Nicholls, años más tarde presidente de la federación de fútbol de su país, pero por entonces un joven jefe de prensa de la sede de Boston, lo sabe muy bien: fue la persona, además de Julio Grondona, el presidente de la AFA, que más contacto y diálogo directos tuvo con Maradona durante la tortuosa toma de la muestra para el control de doping.

En diálogo con LA GACETA en Santiago de Chile, Mayne Nicholls recuerda a la perfección lo que sucedió en aquel vestuario: “el control tardó mucho, porque Maradona no conseguía orinar. Luego, Maradona y Grondona se sentaron y comenzaron a hablar del partido”.

- Grondona: Jugaron muy bien, ¡pero en un momento los negros se pusieron duros!

- Maradona: Tienen un par de muchachos que los querría en mi equipo...

“Y entonces me preguntaron a mí: ¿‘y pibe, con quién nos toca?’. Intenté explicarles que era muy complicado, que había varias posibilidades, porque clasificaban incluso los mejores terceros. Y Diego interrumpió y le dijo a Grondona: ‘¿por qué te preocupas tanto si vamos a ganar el grupo? A los búlgaros les ganamos caminando....’”.

La verdad es que aquel 1 de julio de 1994 la Argentina sí caminó la cancha, pero por el efecto demoledor del doping de Maradona, que se había oficializado el día anterior. Bulgaria ganó 2-0 a una Argentina que, en octavos de final, cayó 3-2 con Rumania.

La historia, admite Blatter durante una extensa entrevista en un pintoresco restaurante suizo en las afueras de Zurich, pudo ser diferente. ¿Debía la FIFA sancionar a Maradona durante el Mundial? ¿O debía postergar la decisión una vez superado el torneo para no afectar gravemente su desarrollo deportivo?

“Recuerdo cómo salió Maradona de la cancha de la mano de una enfermera”, dice Blatter, que a sus 83 años mantiene una agilidad mental llamativa. El suizo no estaba en Boston, pero Grondona, su gran aliado, lo llamó por teléfono. Estaba agitado.

- ¿Viste lo qué pasó? ¡Sortearon a Maradona para el control de doping!

- Sí... ¿Y?

- Que Dios nos proteja.

Grondona, queda claro, sabía que Maradona no estaba haciendo bien las cosas. Blatter pronto también lo supo. “Maradona tenía un médico personal al margen de la Selección, eso no hay que olvidarlo”, dijo el suizo a LA GACETA, protegido a la sombra de los inusuales 37 grados del verano suizo.

- Un médico personal que no era precisamente la mejor decisión que pudiera tomar...

- Eso no lo sé, pero todo indica que no, que no lo era...

- ¿Es cierto que Havelange tenía una posición más dura que usted, que era de la idea de que Argentina fuera descalificada del Mundial de Estados Unidos y también del de Francia 98?

- No lo creo. Y de todos modos: cuando hay un caso individual sólo se sanciona al jugador, y no a todo el equipo o la Federación. Eso era así antes del “caso Maradona” y siguió siéndolo después. Yo estaba en el centro del tema, no era un asunto para el presidente, sino para la administración de la FIFA. Y el jefe de la administración era yo.

- Usted se vio varias veces con Maradona en estos 25 años. ¿Llegaron a hablar del tema?

- Nunca hablamos del asunto, aunque nos vimos muchas veces. Él nunca me preguntó y yo nunca le dije nada.

- ¿Se acuerda de Oscar Ruggeri? Está convencido de que hubo una conspiración para hundir a Argentina.

- Claro que me acuerdo de él, por supuesto. Mire, Maradona fue tratado como cualquier otro jugador que da positivo en un control antidoping. Estaba la duda y yo dije que debíamos tomar una decisión de inmediato. En un caso como el de Maradona debíamos decidir en el momento. Y así se hizo. Yo tomé la decisión.

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