Damas tucumanas en 1852

En las “Memorias de un viejo” de Quesada.

12 Jun 2019 Por Carlos Páez de la Torre H
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JOSÉ MARÍA LINARES. El presidente de Bolivia que se casó con la tucumana Nieves Frías.

En 1852, Vicente G. Quesada visitó nuestra ciudad. Luego le dedicaría sabrosas páginas en esas “Memorias de un viejo”, que firmó con el seudónimo “Víctor Gálvez”. Narra que “la sociedad tucumana era muy amena, muy agradable, y en su gusto en los trajes y en la desenvoltura intelectual de la conversación se revelaba instrucción adelantada”. Había “muy interesantes señoritas, a muchas de las cuales se les prestaba culto, y muy merecido por cierto”.

Comentaba que en Tucumán no le ocurrió “lo mismo que en Santiago del Estero, donde no conocí a las damas: aquí dieron algunas tertulias y recuerdo haber bailado en casa de Palacio y en casa de Frías, en dos casamientos que festejaban con bailes”.

Observó que “la sociedad de las damas tenía fama de ‘aporteñada’, porque se asimilaban los usos y las modas de Buenos Aires. ¡Qué lindas eran aquellas mujeres, vestidas de túnicas y blancos trajes, con las flores naturales que perfumaban el cabello y la atmósfera! ¡Qué alegres! ¡Cuán chispeante era su conversación!”.

Contaba que “desde que entré en el territorio de esta provincia, había observado, como un rasgo fisonómico y típico, la general hermosura de los ojos, grandes, negros, lánguidos y húmedos”.

Conoció en Tucumán al célebre político boliviano, doctor José María Linares y también al general Rudecindo Alvarado. Recordaba que el doctor Linares “rindió homenaje a los hermosos ojos de doña Nieves Frías, y asistí al baile de su casamiento. ¡La muerte, siempre la muerte separando a los que se han encontrado en el camino de la vida! El doctor Linares, presidente de Bolivia, no está ya en el mundo de los vivos”.

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