Zielinski, el mejor candidato

Cuando muchos temían su partida, la continuidad del DT es la mejor noticia del receso para el “Decano”.

28 May 2019 Por Nicolás Iriarte
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TODOS CON ZIELINSKI. Los dirigentes Gultemirián, Suárez, Abbondándolo, Mulki, Salvatierra, Ávila, Leito, Golobiski y Nava rodean a Zielinski luego de la conferencia de prensa y la firma de su nuevo contrato. la gaceta / Foto de José Nuno

A menos de dos semanas de las elecciones en Tucumán, Ricardo Zielinski avisa cuál sería su lema si se postulara a algún cargo: “sentido común”, anuncia después de pensarlo un par de segundos. No hay un “Vamos”, ni un “podemos” y ni siquiera un “hagamos”. No parece pegajoso. Al menos no lo sería para ninguno de los expertos publicitarios que nos llenan los ojos por estos días y hasta el 9 de junio. Pero aún así, el entrenador responde al juego de LG Deportiva horas despupés de extender su mandato en la dirección técnica de Atlético por un año más. Tan mal no le va, entonces.

“Veo poco sentido común en la política”, agrega y se justifica. Y si hay algo en ese lema fantasioso que ideó para sí mismo, es sentido común. Pocas personas dentro del fútbol con un perfil más bajo que el director técnico de Atlético de los últimos dos años. Jamás apelaría a una de esas frases contagiosas que en el fútbol entran en la categoría de “humeantes”.

Mario Leito, con quien Zielinski se deshace en elogios por la persistencia y su influencia para que el DT renovara finalmente su contrato, cerró jocosamente la conferencia de prensa en la que se produjo el anuncio justamente con un “Hay que salir a ganar”. Se trata de su propio lema de campaña en la carrera por la intendencia de la capital.

MOMENTO CLAVE. Zielinski firma el contrato que lo liga a Atlético por un año más. la gaceta / fotos de franco vera

Seguramente, si Leito se convierte en intendente, su lugar en Atlético sería tomado definitivamente por Enrique Salvatierra. Pero para continuar con el relato de una jornada politizada (y muy feliz) para Atlético, el mismo Zielinski avisa que no habría problema. Como no lo hubo cuando se fueron del club Fernando Zampedri, Cristian Menéndez, Bruno Bianchi, Fernando Evangelista y Leonel Di Plácido, no bien llegó a Tucumán. Como tampoco lo hubo cuando se fueron Luis Rodríguez y Guillermo Acosta en enero de este año y como tampoco lo habría si es el propio entrenador el que decide irse alguna vez.

“Nadie es imprescindible”, asegura. “¿Ni siquiera vos?”, surge la repregunta. “Ni siquiera yo. Está (Lionel) Messi y después el resto somos prescindibles. Por supuesto que hay jugadores que no es lo mismo tenerlos que no tenerlos pero imprescindibles no hay”.

El mensaje en esa respuesta parece muy positivo. Los momentos previos a la decisión de Zielinski, el ánimo de los hinchas de Atlético oscilaba entre el jolgorio y la desolación. Si los rumores decían que seguía, aplicaba el primer estado y si los rumores decían que se iba, el segundo. Pero el propio Zielinski avisa sobre sí mismo, que Atlético podría seguir su camino perfectamente sin él y hacerlo bien. Un aspecto que justamente en la política personalista de hoy, escasea. Si no gobierna Zielinski, él mismo sabe que deja un escenario “gobernable” aunque su sucesor no esté claro.

Gran parte de ese escenario se lo debe a la identidad que le imprimió al equipo. Una mística que podría continuar sin él. “El mérito es de los jugadores. Fueron muy importantes para eso el “Laucha” (Cristian) Lucchetti, el ‘Pulga’, Acosta... La base del equipo, jugadores con sentido de pertenencia. Todos los que venían se adaptaron rápidamente”, contó.

La familia bendita

Uno de los temas que más se tocó en todo este período de negociación de su contrato, fue el de la familia. Su esposa y sus dos hijos (todos futboleros según sus palabras) conforman el núcleo principal y más allá de repetir que los tres entienden su profesión pero que en su momento lo hicieron dudar de seguir lejos de Buenos Aires, Zielinski dejó entreabierta la puerta de esa casa.

“Desde hace muchos años se juntan todos a ver los partidos que yo dirijo. Y es un problema grande”, revela sin dejar de sonreír. “Hay discusiones de todo tipo. Debates que luego me transmiten por teléfono”, agrega.

Por supuesto que los Zielinski hacen fuerza por Atlético pero, también tiene en claro el entrenador, con la lógica pura de que él trabaja allí. “Un técnico no tiene un equipo de fútbol. Podés estar más o menos identificado copn algunos pero sos hincha del equipo en que trabajás. Y lo más importante es que en casa hinchamos por el lugar donde trabajamos”, explica. “Mis hijos son los que más me critican. Mi señora trata de calmarlos porque se pelean entre ellos”.

De alguna manera, así es como los mantiene cerca de Tucumán y como lo seguirá haciendo al menos por un año. A quien tiene cerca -sin metáforas- es al dirigente Miguel Abbondándolo. Casi podría decirse que es su “pariente” tucumano. Además de Leito, es uno de los principales responsables de que Zielinski siga en el club. “Podría haber especulado mucho tiempo con tantas ofertas que tuvo pero decidió todo inmediatamente terminó la temporada. Así de grande es”, describe a Zielinski, el directivo.

Rápidamente Abbondándolo deberá trabajar en la conformación del nuevo plantel. Pero la “incorporación” más importante ya está abrochada. Por algo es la primera.

Zielinski volverá rápidamente a Buenos Aires para subsanar con su familia el tiempo que estuvo lejos. De eso se tratarán estas vacaciones para él. No se quedará para las elecciones del 9 de junio pero las seguirá por televisión. Después de todo tiene un candidato que apoyar y un lema por estrenar.

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