A tener cuidado: se registraron casos de secuestros virtuales

Tres jóvenes relataron la experiencia que tuvieron entre el sábado y el domingo. “Es una modalidad que parace haberse instalado en la provincia”, dijo una víctima. Preocupación de los padres. Consejos.

24 May 2019
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SIMILITUDES. Las víctimas elegidas eran jóvenes que habían salido a bailar el último fin de semana. securitydebrief.com

“El domingo a la madrugada había salido a bailar y cuando volví me di con que toda mi familia estaba alborotada y preocupada. Los habían llamado diciendo que me habían secuestrado”, relató Ana Paula, una estudiante que pidió que su apellido se mantuviera en reserva. La joven, oriunda de Concepción, apenas ingresó a la vivienda, sus padres comenzaron a preguntarle si se encontraba bien y dónde había estado. Ella, desconcertada, charló con su familiares y trató de calmarlos. “La verdad no entendía nada. Eran las 5 de la mañana y ellos se estaban vistiendo para ir a hacer la denuncia en la Policía”, añadió. “Calmé a mi mamá y me contaron cómo había sido todo”, dijo la chica.

Ese fue uno de los casos de secuestros virtuales que se registraron el fin de semana y que fueron denunciados en las redes sociales. LA GACETA pudo constatar tres. En todos ellos utilizaron la misma metodología, pero las víctimas, por desconfianza, no pagaron rescates. Ana Paula contó que la persona que se comunicó con sus padres sabía que ella estaba en la calle. “Una joven llorando les dijo ‘a su hija la tienen, a su hija la agarraron. Eso es lo que más le preocupó a mamá. Se asustaron y desconectaron el teléfono. Afortunadamente no le dieron tiempo de acordar nada”, agregó.

La voz, según dijo la joven, era de una chica que simuló ser una amiga de Ana Paula diciendo “a su hija la tienen, a su hija la agarraron”. Lo dijo entre lágrimas y eso preocupó aún más a la madre. “Ojalá no siga pasando para que la gente no pase por malos momentos. Es una situación muy angustiante porque mis padres sabían que estaba en la calle”, dijo la estudiante.

Otros casos

Esa misma madrugada, pero en avenida Salta al 300, Agustín Spángaro, estudiante de abogacía recibió un llamado extraño al llegar a su domicilio después de haber salido con amigos. “Entré a mi departamento y sonó el teléfono fijo: era una chica gritando ‘¡boludo, me agarraron!’; y yo le pregunté quién era y me repetía esa frase. Me pareció raro porque nadie tiene mi teléfono fijo, nos manejamos con los celulares. Volví a preguntar y me cortó”, contó el joven.

Agustín pensó que si esa persona llamaba cinco minutos antes, podría haber sido otro el resultado. “Mi mamá estaba sola acá y si ella hubiese atendido, quizás se hubiese preocupado o le hubiese creído. Esta gente te pide plata y no te dejan cortar el teléfono”, agregó.

El estudiante además contó que no es la primera vez que vive algo similar. “El año pasado estaba en Buenos Aires con mi familia porque me fueron a despedir al aeropuerto, y después que se fue mi vuelo, recibieron un llamado diciendo que me habían secuestrado y pedían miles de pesos como rescate, pero yo estaba bien”, dijo.

“Al parecer esto se instaló ahora en Tucuman y es sumamente peligroso. Lo que preocupa es la inacción de la Policía. Una vez que llamé, me dijeron que no podían hacer nada. Comencé a publicar lo que había pasado en redes sociales y ahí descubrí los cientos de casos que existen. ¡Es increíble!”, añadió Agustín.

El joven dejó en claro que este tipo de modus operandi es peligroso y preocupante sobre todo para personas mayores. “Puede terminar en algo muy grave. Debería haber más concientización y prevención sobre esto en la provincia, como hay en otras”, concluyó el chico.

Otro de los casos registrados es el de Lucas (quien pidió que se resguardara su apellido), que contó que el sábado su familia recibió un llamado al teléfono fijo, de alguien que decía ser su hija. “Le dijo que tenía la voz tomada pero que era ella, le decía: ‘mamá soy yo’, y mi mamá siempre supo que era todo falso porque mi hermana estaba ahí al lado”, dijo. Esta vez, la zona elegida fue la plazoleta Mitre. “Es inseguro porque te persiguen hasta por teléfono”, dijo.

Sorpresa

El jefe de la Dirección de Investigaciones Capital, comisario Jorge Dib, habló sobre estos hechos. “Hace muchos años que no pasaba esto. La gente tiene que estar muy atenta cuando atiende el teléfono y asegurarse de no brindar ningún tipo de información. La persona tiene que hacer preguntas, no responder al delincuente que está del otro lado del teléfono, porque ellos quieren obtener información”, expresó.

“A veces las personas, por la preocupación del momento, sin darse cuenta, están brindando datos, como ser modelo de auto si le mienten que su hijo tuvo un accidente, o el nombre de un familiar”, agregó.

Dib insistió con un recurso para evitar ser engañados: “no brindar información y luego avisar a la Policía así nosotros podamos rastrear las llamadas y encontrar a los responsables. Es fundamental que realicen las denuncias formales para que podamos dar con los autores”. (Por Luciana Nadales)

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