Jesús Soraire vive un presente de ensueño

Hace dos años estuvo cerca de abandonar el fútbol y hoy celebra el ascenso de Arsenal.

03 Mayo 2019

Jesús Soraire, más que nadie, sabe que a los que se esfuerzan en el día a día, la vida siempre les brinda una caricia al alma.

Cuando hace dos años se le estaban agotando las ganas de seguir luchando por ganarse un lugar en el fútbol, se le cruzó la idea de dejar la actividad para dedicarse a hacer el curso de técnico y empezar a estudiar psicología. Pero apareció el consejo de un amigo que lo hizo recapacitar. Y vaya si la decisión que tomó fue la correcta. Es que el 28 de abril de 2019, colaboró para que Arsenal de Sarandí recupere su plaza en la Superliga, algo que había perdido una temporada atrás.

“Recuerdo que, a principios de 2017, estaba muy confundido en cuanto a mi futuro futbolístico, porque las cosas no se estaban dando como esperaba. Una tarde, luego de un entrenamiento con el plantel de San Jorge, me reuní para conversar con Alejandro Pérez, con quien compartía plantel. Allí supo lo que estaba analizando, y me dijo que no bajara la guardia y que redoblara el esfuerzo. También me dijo que las cosas iban a cambiar. Por suerte, le hice caso. ‘Alico’, que es mi compadre, es uno de los responsable para que hoy esté viviendo este presente”, dijo el volante, que el martes a la noche regresó al barrio UOM de su querido Lules para reencontrarse con sus afectos.

REENCUENTRO. Jesús Soraire pidió unos días de licencia, que le otorgó el técnico Sergio Rondina, para poder poder compartir con sus afectos la felicidad que vive ante el ascenso logrado con Arsenal. Arsenal FC.- REENCUENTRO. Jesús Soraire pidió unos días de licencia, que le otorgó el técnico Sergio Rondina, para poder poder compartir con sus afectos la felicidad que vive ante el ascenso logrado con Arsenal. Arsenal FC.-

“Tenía muchas ganas de ver a mi ‘viejo’ (Miguel) que fue el único que no viajó a ver el partido contra Sarmiento. El miércoles a la noche compartí un asado con mis amigos de toda la vida. Fue una velada que me emocionó por el afecto que tengo hacia ellos”. señaló quien a los ocho años se sumó a las divisiones infantiles de Atlético.

“Allí estuve hasta los 12. Dejé de ir porque mis padres no contaban con los medios económicos para pagarme el colectivo para ir a los entrenamientos. Por eso, decidí empezar a jugar en Almirante Brown. A los 15 años debuté en Primera, de la mano de José Ernesto Campos, que era el técnico del equipo. Luego me fui a UTA, en el que fui campeón. En la temporada 2013/14 llegué en San Jorge. Al término de esa temporada fui a San Martín. Luego volví a San Jorge y, en julio de 2018, pasé a Arsenal”, comentó.

A la hora de los agradecimientos, Jesús no se olvida de una persona que también contribuyó con este presente. “Nunca voy a terminar de agradecerle la actitud que Marcelo Sáez tuvo conmigo cuando se enteró de la posibilidad de sumarme a Arsenal. A pesar de que todavía me quedaba un año de contrato con San Jorge, me dejó ir ante la posibilidad de crecer profesionalmente. Eso habla de una persona con una sensibilidad muy especial”, dijo el mediocampista que, aunque todavía sus compañeros siguen entrenando, recibió del técnico Sergio Rondina un permiso hasta el lunes para venir a visitar a su padre.

Su paso por San Martín

Cuando se le preguntó sobre qué le dejó su paso por San Martín, no dudó en considerarlo como una de las mejores cosas que le pasó en el fútbol. “Es que estar en un club de ese prestigio me ayudó, no sólo en lo deportivo, sino también a crecer en lo humano. Como soy una persona con mucha autocrítica, reconozco que en 2015 era un jugador muy desordenado que, a pesar de tener condiciones técnicas, no las podía volcar en el campo de juego porque tácticamente no le servía al técnico. Eso ya no ocurre ahora, porque de los errores uno siempre saca buenas conclusiones”, acotó.

Soraire comentó además que, cuando se incorporó a la entidad de Sarandí, la idea generalizada era conformar un plantel para mantener la categoría. “Lo que pasa es que, históricamente, cuando un equipo desciende de Primera suele atravesar el momento cascada, lo que en esta temporada le pasó a Olimpo que en 2017/18 jugó en la Superliga y en 2019/20 lo hará en el Federal A. Pero esa postura fue cambiando en la medida que nos dimos cuenta de que teníamos argumentos futbolísticos para estar en la pelea por el ascenso, como felizmente se dio”, manifestó.

Para Soraire es tan hermoso el presente, que al futuro aún no lo analiza. “Todavía nos queda la posibilidad de seguir avanzando en la Copa Argentina. Mientras eso acontece, no queremos desviar la atención. Tengo contrato hasta el 30 de junio, me gustaría quedarme porque desde mi llegada siempre me trataron de maravillas. Pero ese tema voy a dejar que lo maneje mi representante”, dijo.

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