El control de presión evita las muertes

23 Abr 2019

A pesar de ser la principal causa de muerte y discapacidad en la Argentina y en el mundo, la presión arterial no es tema del que estén muy conscientes los argentinos. Al menos así lo demuestran las estadísticas, que señalan que siete de cada 10 hipertensos no se controlan. Con solo controlarse la presión arterial, se evitaría cuatro muertes por hora en la Argentina. Estas son algunas de las conclusiones a la que llegaron los especialistas reunidos en el XXVI Congreso Argentino de Hipertensión Arterial que se realizó en Mar del Plata.

La hipertensión arterial es la principal causa de muerte y discapacidad en Argentina. En 2017, se produjeron 90.222 muertes. Cuatro de cada 10 hipertensos ni siquiera saben que lo son, y casi el tres por cierto, es decir el 27% del total, no controla supresión a pesar de saber que es hipertenso.

‘Si tenemos en cuenta que más de un tercio (37,3%) de los casos de muerte por enfermedad cardiovascular se podría prevenir teniendo la presión arterial en niveles normales podríamos evitar en nuestro país 92 fallecimientos por día. “Estas muertes implican 400.000 años de vida perdidos; si a estos se suman los que se viven con discapacidad, son 600.000 los años de vida saludables que se pierden a consecuencia de las enfermedades cardiovasculares”, expresa Irene Ennis, doctora en medicina y Presidenta del Comité Organizador del encuentro. Mientras tanto, el país gasta 350 millones de dólares anuales en el tratamiento de la hipertensión arterial, incluyendo medicamentos, estudios y análisis. A ello habría que agregar costos indirectos por pérdida laboral y cargas familiares, consecuencias psicológicas y sociales. Por ahora se producen más de 150.000 eventos coronarios (angina de pecho, infarto de miocardio) y 100.000 accidentes cerebrovasculares por año que podrían reducirse con un control diario.

Disenso sobre los valores

Entre los especialistas existe cierto disenso acerca de a partir de qué valores considerar que una persona padece hipertensión. Mientras que las guías norteamericanas consideran hipertensión a partir de una cifra de 130/80 mmHg, desde la SAHA, en línea con las guías europeas, adscriben a la postura que la define desde mediciones que arrojen 140/90 mmHg.

No obstante, se coincide en la importancia de no minimizar esta condición ni las producidas por los nervios o el estrés, ya que en que se debe analizar cada caso en forma individual y en relación al contexto.

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