Crónica de un abuso sexual

Una mirada certera sobre el ojo de la tragedia

21 Abr 2019
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Fotos Facundo Barisani-eterna cadencia

No hay modo de tomar distancia con los hechos cuando suceden en el propio cuerpo. Sin embargo, Belén López Peiró encuentra la forma de contar su historia de violencia personal en Por qué volvías cada verano, la novela de no ficción que narra, con una honestidad inquietante, los abusos sexuales que padeció en su infancia.

Hay que decirlo rápido, no es el testimonio de una mujer que fue víctima de violencia de género. Ante todo la historia reconstruye, capa por capa, el tejido social que alimentó, negó y encubrió las acciones siniestras de un hombre poderoso en un pueblo del interior de la provincia de Buenos Aires. El tío afectuoso y protector que, a la sombra, atacaba a la nena que iba a pasar los veranos a su casa de Santa Lucía.

Podría decirse que los abusos sexuales son el núcleo de una serie de círculos que van a ir rodeando a la víctima para mantenerla en silencio. Al menos al principio. Con un oído preciso, el relato recupera las voces de los familiares del abusador -que además lo son de la víctima-, y de los vínculos más cercanos de esta, como su madre y su padrastro, a quienes finalmente recurre. Al ritmo de una prosa visceral, la escritora y periodista compone el quiebre individual y social que provoca la violencia intrafamiliar. Lo curioso es, que a la vez, revela la carga de culpa que implica esa revelación.

Es cierto que en la novela no hay objetividad. Por el contrario, la fuerza radica en una mirada certera sobre el ojo de la tragedia. Al mismo tiempo el recurso de intercalar las resoluciones y testimonios del expediente judicial -manteniendo el formato con el tamaño y el tipo de letra- aporta el contrapeso decisivo para ahondar en la manera en que interviene la justicia en estos casos. Así es que un caso particular se vuelve universal.

Podría decirse que la narración fragmentaria pone distancia con las declaraciones más atroces, y de este modo, muestra la manera en que lo más íntimo y personal queda neutralizado bajo las reglas de la tradición, la familia, la ley. De ahí que la escritura audaz de López Peiró consigue romper, al fin, el pacto de silencio que la víctima y la sociedad necesitan para poder respirar de nuevo.

© LA GACETA

PERFIL

Belén López Peiró nació en Buenos Aires en 1992. Pasó su infancia en Santa Lucía, provincia de Buenos Aires. A los 22 años decidió no volver más al pueblo. Se fue del país y luego regresó. Es licenciada en Comunicación y trabaja como redactora en diversos medios nacionales e internacionales. Es parte del colectivo “Ni una menos”. Por qué volvías cada verano es su primera novela publicada.

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