Un recorrido con todos los sentidos por la vida de Bernardita y el milagro de Lourdes

En el colegio Sagrado Corazón los padres lourdistas inauguran un museo en homenaje a santa Bernardita, a 140 años de su muerte que se conmemora hoy.

16 Abr 2019 Por Magena Valentié

Hace 140 años, en un día como hoy, pero de 1879, fallecía, en el mismo lugar donde había Bernardita Soubirous. Tenía 35 años cuando, aferrada al rosario que siempre llevaba consigo y recostada en su cama, rodeada por las hermanas del convento al que pertenecía, cerró sus ojos para siempre. Es la misma Bernardita que a los 13 años se le había apareció la Virgen en la gruta de Massabielle, en Lourdes, Francia. Los padres lourdistas de Tucumán recrearon la vida de la santa en un museo audiovisual, compuesto con fotos, música, videos y esculturas, que será abierto al público hoy, de 8 a 19, en el 1° piso del colegio Sagrado Corazón, de 25 de Mayo 580.

“Lourdes, una gracia para la humanidad” se denomina el espacio creado por el equipo de museología del colegio. Apenas uno ingresa al salón se encuentra a un costado con una enorme fotografía de la familia de Bernardita, que le tomaron luego de las apariciones. “Los personajes están vestidos con finas ropas que no eran las suyas, porque como sabemos la familia de Bernardita era muy pobre”, explica la museóloga Agustina Haedo.

VITRALES. La museóloga Agustina Haedo y detrás fotos de los vitrales. la gaceta / fotos de Ines Quinteros Orio

En sobrerrelieve, se observa el paisaje de los Pirineos franceses y la gruta de la aparición confeccionada a escala. Todo está hecho con estructuras de hierro revestido de cemento. Mientras se proyectan imágenes de la primera aparición de la Virgen (de la película “Je m’appelle Bernardette”). Cuando la actriz mira la gruta, se ilumina un hueco en la gruta y aparece la imagen holográfica de la Virgen.

“Todo esto es un esfuerzo de los padres lourdistas, que han querido rendir este homenaje a la santa de Lourdes. Además, el colegio Sagrado Corazón siempre ha puesto énfasis en la educación basada en los valores del carisma lourdista y del Mensaje de la Virgen. Sobre ellos asienta toda su educación, porque son los valores morales y éticos esenciales para el futuro de la sociedad”, expresa el director y representante legal del colegio Guillermo Di Lella, quien es también referente laico de la congregación en la Argentina.

En la sala también hay dibujos de la época y fotos de los distintos momentos de la historia de Lourdes. En una de ellas se muestra el cuerpo incorrupto de Bernardita. Las tres exhumaciones que se realizaron de los restos, en 1909, 1919 y 1929, depararon grandes sorpresas porque el cuerpo parecía el de una niña dormida. Así se encuentra hasta hoy en su arca de vidrio, para contemplación de los peregrinos.

A los pies de una gigantografía de Bernardita se colocaron algunos de los signos de Lourdes: el agua (el bautismo), la vela (la luz de Cristo), el barro (los pecados) y las espigas de trigo ya que el padre de Bernardita era molinero. También se pueden apreciar las reproducciones de los bellos vitrales que engalanan la primera capilla que se construyó a pedido de la Virgen.

Sentido pedagógico

Un pequeño recorrido por el colegio permite observar la importancia pedagógica que los padres lourdistas les dan a los museos. El colegio Sagrado Corazón cuenta además con una muestra permanente que reúne colecciones de piezas arqueológicas, geológicas, paleontológicas y animales taxidermizados. Estos objetos fueron coleccionados por los propios padres a lo largo de la trayectoria del colegio. Aún hoy los alumnos, desde el jardín de infantes hasta los cursos superiores, visitan estas salas para sus clases diarias. Una tercera exposición exhibe los bienes patrimoniales y la historia de la congregación desde su llegada a Tucumán.

> Vida y obra
Una niña pobre, enferma y devota

Bernardita Soubirous (1844-1879) era una niña enfermiza, pobre y analfabeta. Tenía apenas 13 años cuando fue a juntar leña junto a su prima y a una amiga a orillas del río Grave por las afueras de Lourdes, Francia. Al llegar a la gruta de Massabielle, mientras intentaba cruzar el arroyo, oye un ruido como una ráfaga de viento: “vi a una Señora vestida de blanco, con un cinturón azul y una rosa amarilla en cada pies”. Se hace la señal de la cruz y reza el rosario junto a Ella. Se cuentan 18 apariciones en el mismo lugar.

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