"Yo te recomiendo": tres libros para disfrutar

Por Laura cordero, Doctora en ciencias sociales, becaria de Conicet y mamá de elíseo. “La curiosidad ha llevado mi gusto por la lectura y la música a los lugares más impensados”, afirma.

15 Abr 2019

1- Cuentos de buenas noches para niñas rebeldes

Elena Favilli | Francesca Cavallo

editorial planeta - 224 págs.

Lo elijo porque...

Es una puerta de entrada, un viaje para conocer el legado de mujeres valientes que cambiaron el mundo. Me parece valioso porque nos permite a los adultos inculcar a nuestros hijos valores como la justicia, la perseverancia y la equidad de género a partir de historias sencillas e inspiradoras. Un libro para la familia.

Fragmento del poema

Vilma compitió en veinte carreras y las ganó todas.

- No sé por qué corro tan rápido -decía-. Sólo corro.

Vilma se convirtió en la mujer más veloz del mundo, lo cual trajo muchas alegrías a su familia y  su país.

De hecho, en las Olimpíadas de 1960, Vilma rompió tres récords mundiales.

Solía decir que la clave para ganar es saber cómo perder:

- Nadie gana todo el tiempo. Si puedes levantarte después de una derrota y vuelves a intentarlo, algún  día serás toda una campeona.

2- Crónicas de acá

Bruno Cirnigliaro, Pedro Noli, Exequiel Svetliza, editores

Ediciones recovecos - 308 págs.

Lo elijo porque...

Para un tucumano este libro implica un disfrute, un homenaje a la identidad local, que de la mano de sus autores nos hace redescubrir, a veces con nostalgia, personajes e hitos memorables que sólo nosotros conocemos, que sólo los tucumanos entendemos. Además, es un regalo que nos permite compartirnos con aquellos que  vienen de “afuera”.

Fragmento de “Tapalín no se va más” (P. Noli)

Quiero verlo en su casa. Quiero averiguar qué queda de él sin disfraz ni cámara, pero lo primero que consigo me indica que no será tarea fácil o posible, ya que su personaje se metió en su dirección postal.

- Me indica, por favor, cómo llego a su casa?

- Tomate el 10, el que tiene el cartel del barrio Los Plátanos, y decile al chofer que te avise en la parada de Tapalín.

- ¡¿Mmm?! ¿Y si no sabe dónde es? ¿Me podría pasar la dirección exacta de su casa? -le insisto.

- No, no, no te va a servir de nada. Vos decile así al chofer (...).

3- Mal comidos

Soledad Barruti

Edición de Booket - 464 págs.

Lo elijo porque...

mediante una profunda investigación, y a partir de una atrapante y minuciosa descripción, detalla y comenta qué caminos recorren los alimentos para llegar a nuestra mesa. Abre, además, el debate sobre cuán buenos para nuestra salud son los modos de producción de alimentos de la sociedad contemporánea.

Fragmento

En los últimos sesenta años no sólo hubo un cambio dramático en el modo en el que producimos alimentos, sino que lo que llamamos alimentos tampoco se corresponde exactamente con lo que era. Las diferencias pueden ir desde el rediseño de pollo hasta el colmo de llamar alimento a esa planta con la que comenzó el problema de Pedro: la soja, que se extiende por el 56% de la tierra cultivada de nuestro país, lo que representa 19,8 millones de hectáreas, desplazando producciones clásicas de alimentos y a los productores que de a miles (...) abandonaron sus tierras para que el yuyo verde avanzara.

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