La feria Arteba cerró con ventas récords y una obra para el museo tucumano

La obra de Jorge de la Vega fue adquirida por un comprador anónimo a U$S 1,35 millón. Presencia de artistas locales en galerías.

15 Abr 2019 Por Jorge Figueroa
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“IMPROVISACIÓN III”. El acrílico de Paula Otegui, con figuras y colores.

En 2004, la obra “Unión de corderos argentinos”, de Sergio Avello, se incorporó al patrimonio artístico del Museo Timoteo Navarro luego de una donación de la Fundación Chandon. Este programa era uno de los puntos importantes en la feria de arteBA, pero fue reemplazado por otro, el Matching Funds arteBA- Fundación Banco Ciudad, por el que, con el aporte de algunos bancos, se donan obras a tres o cuatro museos.

En esta edición, el Timoteo Navarro fue uno de los elegidos -luego de casi 20 años-, y se adquirió “Improvisación III”, una pintura de Paula Otegui (160 x 200). Allí, una multitud de personajes participan en diferentes escenas en un paisaje que, a su vez, incorpora rostros y figuras yuxtapuestas; una puesta en escena de amor, sexo y violencia.

La feria cerró ayer con importantes ventas y un 20% más de concurrencia. Pasará a la historia del mercado de arte argentino, ya que se vendió una pieza a valores récord.

En esta oportunidad, también desapareció el Barrio Joven de Chandón y se lo reemplazó por otro llamado Utopía Bombay Sapphire, en el que participaron distintas galerías (gran parte del interior), con obras que oscilaron entre los $1.000 y los U$S 2.500.

La galería tucumana Lateral estuvo allí con obras de Hernán Aguirre García y Florencia Sadir. Y en otros stands, Alejandra Mizrahi, Gabriel Chaile, Mariana Ferrari, Agustín González Goytía y Matías Tomás, entre otros.

Uno de los curadores de Utopía, Carlos Herrera, caracterizó que hay propuestas menos conceptuales y con mucha materia.

El mural

De todos modos, se estima que en esta edición se vendió una de las obras más onerosas en el país, puesta en el mercado: un verdadero récord.

“Sin título” el trabajo de Jorge de la Vega pasó de manos por U$S1.350.000. Aún es un misterio el nombre de su comprador: primero se pensó que fue Juliana Awada; pero la confusión se generó, al parecer, porque pertenecía a su ex marido, Bruno Barbier.

Otro de los nombrados, el dueño del Malba, Eduardo Constantini (que posee gran parte de “Rompecabezas”), no pudo llevársela: ofreció U$S 100.000 menos. No son pocos lo que aseguran que el poderoso empresario Hugo Sigman (grupo Insud) es el nuevo propietario.

Quien vendió la obra fue la sobrina del presidente Mauricio Macri e hija del ex dueño de Iecsa, Ángelo Calcaterra, María, a través de su galería.

La pieza es un mural de siete metros de largo por dos de alto, realizado en 1967; un clásico de la vanguardia argentina de los 60, del movimiento de la Nueva Figuración, al que pertenecía el artista junto Luis Felipe Noé, Rómulo Macció y Ernesto Deira.

Esta obra pertenece a la etapa pop-psicodelia del artista, con predominio de blanco y negro.

El récord alcanzado por De la Vega en subastas es de 432.000 dólares (en Sotheby’s, en 2007), y Christie’s vendió en 2012 por 242.500 dólares uno de los cuadrados del “Rompecabezas”. La obra original tenía 24 paneles con imágenes de hombres y mujeres tomados de la mano.

El Malba posee 17 de esos paneles, de un metro cuadrado cada uno. Si Constantini adquiría esta pieza, la hubiese tenido completa. Pero, obviamente, alguien pudo más.

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