Las guarachas reemplazaron los pogos y el rock, la zamba

Espacios musicales se abrieron a otros géneros distintos de aquellos con los que se los identificaba. No es sólo una cuestión económica.

06 Mar 2019

Los cambios de costumbres y hábitos en el consumo responden a distintas razones: la invasión de las cervecerías artesanales era impensable dos años atrás. Estaba claro que el mayor consumo por metro cuadrado estaba ubicado en la Chacapiedras. Pero llegaron las marcas “paquetas” y se instalaron en Barrio Norte: 4.000 litros de cerveza se consume entre viernes y sábados en esa zona de la ciudad.

Los pubs y bares, clubes o peñas también están cambiando de perfil; por razones económicas o para buscar una proyección distinta.

Un tributo a Babasónicos y otro a Pappo, un repertorio de blues y los temas propios del rock local, con bandas como 180° y Cuchón y la 350 BQ. ¿Dónde se podía escuchar esa música?

Si a los amantes del folclore les avisan que tocará El Vislumbre del Esteko, seguramente buscarán en qué peña lo hará.

En Buenos Aires, el Tortoni es sinónimo del porteño, del tango, y qué decir de la pieza “Caminito” que le puso nombre a una zona de La Boca. Con espacios tan emblemáticos es casi imposible marcarles otro rumbo.

Pero así como mutan los hábitos de consumo en la cerveza o en la comida, por ejemplo, también sucede con la música.

La peña joven

De repente, en la única catedral del rock de esta ciudad se puede escuchar folclore santiagueño, con sus chacareras y guarachas. Lucho y Juan Gabriel Gil son sonidistas del Robert Nesta Club, y cuentan que la idea de “peña joven” sirve para diversificar el público y generar nuevas alternativas. “El Nesta es una estructura muy costosa de mantener y es inviable direccionarlo hacia un solo género musical, como sí pueden hacer otros locales”, le contaron los hermanos a LA GACETA. “El lugar está pensado para que toquen todos los géneros musicales, desde folclore hasta jazz”, precisaron.

Cuando tocó El Vislumbre del Esteko, el club de San Martín 1.129 se llenó y los famosos pogos se transformaron en parejas siguiendo el rápido ritmo de la guaracha. “Ahora hay lugares que antes estaban dedicados al rock o al pop, casi exclusivamente, como Niceto Club en Buenos Aires o Casa Babylon en Córdoba; y aquí en el Robert Nesta”, explicó el tecladista Roger Acuña.

En La Negra

La Negra Restaurante surgió en 2013 en General Paz 1.502 y con un perfil casi exclusivamente folclórico. “Ya con el nombre del lugar definíamos mucho. Porque no era solamente por un homenaje a Mercedes Sosa, sino para compartir cómo entendíamos la música”, afirmó Laura Melis, responsable de espectáculos del lugar.

Luego vino la separación de la sociedad, y quedó como dueño Lisandro Arévalo. Cuando nuestro diario lo consultó sobre si había una modificación en la música y en la programación de los espectáculos, respondió: “siempre fue así”.

Pero lo cierto es que desde que Arévalo se hizo cargo, en enero de 2018, la agenda de shows de rock se multiplicaron. No fueron pocas las bandas tributo que figuraron en la cartelera.

En el local donde tocaron Juan Falú o Adrián Sosa se realizó hace pocos meses una fiesta de cumbia en la terraza.

EN EL ABASTO. La Negra Restaurant comenzó a funcionar en 2013. Cuchón y la 350 BQ

Los jueves

Presentada como peña desde su surgimiento, Jazmín de Luna (Mendoza 874) tiene sus clásicos los jueves.

Numerosos han sido los grupos folclóricos, como Purij, que han recorrido el lugar, pero se ha acentuado con los carnavalitos andinos, sobre todo en esta última semana. Además de shows en vivo hay dj’s que trabajan en dos pistas.

La música folclórica esencialmente no se ha modificado, pero en un momento, la peña funcionó otros días como boliche.

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