Playas de Perú: arena blanca, agua cálida y sol todo el año

El norte de ese país es una alternativa a los destinos más conocidos por los tucumanos y además puede visitarse en cualquier época.

03 Mar 2019 Por Mirta Isabel Lazzaroni

Es el Perú menos conocido. Menos difundido por estas latitudes. Es el Perú que va más allá del Cuzco y de Machu Picchu y el que nos quita la idea de que las aguas del Pacífico son frías. Playas del Norte se llama este destino turístico, que comprende un conjunto de playas de arenas doradas y aguas cálidas, con sol durante todo el año, una importante infraestructura turística que ofrece todo tipo de comodidades al viajero y la indescriptible amabilidad del trato que brindan los peruanos.

La amigable temperatura del agua tiene una explicación: a esa altura de Perú la corriente marina de Humboldt, que es fría, se une con la del Niño, que es cálida, y calienta las aguas del Pacífico en esa latitud, tan próxima a la línea del ecuador.

Las más conocidas y desarrolladas de las playas norteñas de Perú se concentran en los departamentos de Tumbes y Piura, que se encuentran a cuatro horas y media de vuelo desde Tucumán. Este no es un dato menor. Gracias a la mayor conectividad que ha logrado la provincia en los últimos años, hay un vuelo directo de Tucumán a Lima, que dura unas tres horas, y desde allí se puede seguir en avión hasta Tumbes o hasta Piura, lo que lleva una hora y media más de vuelo. El total se puede extender un poco por la espera, pero termina cerrando en unas seis horas de viaje. Cabe aclarar que hay más alternativas de vuelos a Piura, ya que esa ruta, desde Lima, la operan varias aerolíneas.

ZORRITOS

IDEAL PARA SACARSE TODO EL ESTRÉS

Si lo que estás buscando en tranquilidad, nada mejor que una playa poco poblada, extensa, donde hay lugar para todos, y sobra. Esto ocurre en Zorritos, unos 28 kilómetros al sur de Tumbes. Allí tanto los hoteles como hospedajes y restaurantes están muy cerca de la costa. Incluso, la mayoría de los hoteles cuenta con “playa propia”, ya que no hay límites entre los fondos del hotel y la playa que, por supuesto, es pública. Eso no es un problema, sin embargo, ya que la extensión que tienen permite que los pasajeros disfruten sin ser importunados.
De hecho, algunos hoteles, como Casa Andina, cuentan con una especie de parque de palmeras, hacia el que da la mayoría de las habitaciones, y donde hay un par de hamacas junto a cada cuarto. Desde allí se divisa la inmensa playa y el mar. Un capítulo aparte es la gastronomía con el ceviche como protagonista indiscutido. En síntesis, aguas cálidas, atardeceres únicos, el bullicio a lo lejos, y cerquita, dentro de uno, pura paz.

PUNTA SAL

ACTIVIDADES ACUÁTICAS             

Siguiendo en Tumbes, otra opción es Punta Sal, donde las arenas son blancas y el agua sigue siendo templada y muy, muy tranquila. Este es un destino ideal para la familia. Si bien los hoteles no son propiamente de modalidad all inclusive, cuentan con promociones de media pensión o pensión completa que facilitan que el viajero administre su presupuesto. En total hay unas 1.000 camas.
Muchos establecimientos tienen un régimen para pasar el día, que comprende usar todas las instalaciones del hotel entre las ocho de la mañana y las cuatro de la tarde. Es ideal para grupos de amigos o de familiares que, por cantidad, optan por un alojamiento económico, pero pueden disfrutar de uno o dos días en una piscina y tomar parte de varios juegos acuáticos, como paseos en yate o en “banana”. En esta región, el pescado es el ingrediente principal de la gastronomía, preparado como ceviche o empanado. También hay una gran variedad de mariscos y guarniciones agridulces elaboradas sobre la base de plátano o de mandioca.

MÁNCORA

SOL Y DIVERSIÓN                  

Es la más conocida de las playas del norte peruano. Está ubicada en el extremo norte de Piura. En ella se desarrolla mucho la actividad surfística por sus grandes olas. La ciudad balnearia ofrece diversos servicios, como restaurantes y también bancos, supermercados y cajeros automáticos. También hay puestos de sencillas artesanías hechas con conchas marinas, madera y tejidos. Para moverse entre el hotel y la ciudad, o entre el aeropuerto y los hoteles, en el norte de Perú se usan unos triciclos motorizados, con carrocería, acondicionado para dos pasajeros. La hotelería es muy variada y los alojamientos (unas 3.000 plazas) son para todos los gustos y bolsillos. Hay sitios pet friendly y también hay hoteles, como el KiChic, que no admiten niños, porque apuntan a un público adulto que busca tranquilidad. En este caso puntual, es un hotel preparado para el rélax absoluto de los pasajeros, ya que ofrece un contacto directo con la naturaleza que elimina cualquier estrés. Una experiencia inédita: la ducha sin techo.

LOS ÓRGANOS y ÑURO

AVISTAR BALLENAS Y NADAR CON TORTUGAS              

Al sur de Máncora, siempre dentro de Piura, están Los Órganos y Ñuro, dos playas que se caracterizan por estar muy próximas a pueblitos de pescadores. De hecho, se ven allí las barcas típicas de los pescadores a cordel (sin caña), y uno se los puede encontrar si hace un paseo en yate por el mar. Estos paseos constituyen toda una aventura ya que son la oportunidad de avistar aves, lobos marinos y hasta ballenas jorobadas (desde mediados de julio hasta fines de octubre). Una excursión muy divertida es la llamada “pesca tu ceviche”, en la que se ofrece la posibilidad de pescar con cordel y luego, un ayudante prepara el ceviche (pescado crudo, cocido con limón) con lo que se atrapó. En tanto, cerca del muelle de Ñuro se encuentran las tortugas verdes, muy acostumbradas a las personas, ya que los pescadores acostumbran darle alimento. Así que se puede nadar junto con ellas sin peligro.

MANGLARES

UNA CELEBRACIÓN DE LA DIVERSIDAD                          

Un imperdible de Tumbes es la visita al Santuario Nacional de Manglares, una celebración de la diversidad. La excursión, que cuesta unos 30 dólares, incluye un paseo en lancha por los canales de agua entre dulce y salada que desembocan en el Pacífico. Cuando los ríos crecen, el agua se hace dulce. Cuando están en baja, predomina el agua de mar y es salada.
A lo largo del trayecto, que llega al punto extremo del norte de Perú, desde donde se ve, a la otra orilla del canal, la costa de Ecuador, se observa todo tipo de aves acuáticas, particularmente cormoranes, tijeretas (o fragatas), pelícanos, garzas y muchas más. El recorrido lleva hasta la llamada “isla de los pájaros”, donde las aves se refugian. Además, hay dos paradas: la primera para observar la extracción -en forma manual- de cangrejos, que viven en el barro, bajo tierra, entre los troncos del manglar. La segunda es para ver cómo buscan y sacan las conchas negras, un marisco muy apreciado en el lugar cuyo caparazón es de color negro. Luego venden el producto en el mercado.

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