Una creciente aisló a pobladores de Trancas

Un badén en la localidad de Gonzalo pretendía conectar a varios parajes de Choromoro. Los pueblos más alejados quedaron incomunicados por la crecida. Video.

06 Feb 2019

El río creció y se llevó el último tramo de la obra del badén justo un día después de que el gobernador Juan Manzur la visitara. La estructura, según el Gobierno de 120 metros, debía comunicar la localidad de Gonzalo con los parajes de Las Criollas y Potrero Rodeo Grande, todos de Choromoro (Trancas). El suceso acentuó el aislamiento de Potrero, donde no hay señal telefónica ni acceso libre a internet. Desde hace una semana tampoco llega el transporte público y sólo algunos vehículos pueden sortear el río. En el Poder Ejecutivo relativizaron los hechos. “No ocurrió nada del otro mundo. Está previsto que suceda lo que sucedió”, explicó Ricardo Abad, director de Vialidad (se informa por separado).

Tras recorrer la obra, el miércoles pasado, Manzur había dicho que su construcción insumió menos de cinco meses. En un contacto con la prensa, el gobernador había subrayado la importancia del badén para los habitantes de Gonzalo, Las Criollas y Potrero. “Antes tenían que esperar semanas después de una crecida para poder cruzar y ahora, en poco tiempo, (la zona) va a estar transitable”, había expresado el mandatario.

Por la crecida del río Choromoro, que se llevó parte de la construcción, el único colectivo que ingresaba a Potrero dejó de llegar, según vecinos de la zona. Para viajar a la capital, los pobladores del área afectada tienen que cruzar como puedan dos cursos de agua. “No es para nada seguro hacerlo, pero la gente se desespera por alcanzar el único colectivo que tenemos en estos momentos. Cuando el río crece, pasan días sin que sea posible atravesar el Choromoro”, explicó la tranqueña Daiana Ayala, quien es oriunda de Potrero.

La desconexión alienta un negocio de transporte informal. Según Micaela L. (quien no reveló su apellido por temor a represalias), el año pasado había quienes cobraban $ 200 por cubrir el trayecto de 12 km entre Potrero y Gonzalo.

Ruth Ibiris Cata, quien visita a su familia en Potrero cada fin de semana, precisó que la del jueves pasado fue la primera crecida grande de esta temporada. Advirtió que las lluvias suelen extenderse hasta abril. “Nos prometieron que en cuatro horas el agua se iba a escurrir y los vehículos iban a poder transitar. Sin embargo, nos mintieron. Hace más de 40 años que la gente pide la construcción de un puente. ¿Por qué no lo construyen?”, cuestionó.

BADÉN. El río Choromoro se llevó el último tramo de la obra. El único colectivo que ingresaba a Potrero ya no pasa. Los vecinos temen por las futuras lluvias. captura de vídeo

Ibiris Cata comentó que dos días después de la visita de Manzur, su prima Araceli Balderrama, quien dio a luz hace tres semanas por cesárea, junto a su esposo e hijo recién nacido tuvieron que cruzar el badén destruido para regresar a Potrero. Estaban desesperados. Por su parte, Micaela L. afirmó que el badén no soluciona los problemas. “Deberían haber construido un puente”, consignó.

Según Ayala, en la mayoría de las localidades incomunicadas no hay agua potable. “Las plantas potabilizadoras que se construyeron hace años no funcionan. La gente consume el agua del río”, agregó. Ibiris Cata explicó que cuando el curso trae barro, tienen que salir a buscar vertientes naturales, aunque “ni siquiera esa agua es segura”. “De ella toman también animales, por lo tanto, estamos expuestos a un montón de virus y bacterias. El Centro de Atención Primaria de la Salud (CAPS) de Choromoro conoce la situación y distribuye pastillas para potabilizar, pero no eliminan todos los focos de enfermedades”, advirtió.

BADÉN. El río Choromoro se llevó el último tramo de la obra. El único colectivo que ingresaba a Potrero ya no pasa. Los vecinos temen por las futuras lluvias. captura de vídeo

En Choromoro no hay señal de telefonía. En Potrero solamente disponen de conexión a internet en la Escuela 216 aunque, según dijo Ibiris Cata, por las lluvias se desconfiguró el módem y la clave se perdió. Y no todos tienen la contraseña.

Ayala manifestó que su mayor preocupación es el comienzo de las clases. “Muchos niños van a tener que cruzar el río para ir a la Escuela 214 en Gonzalo -consignó-. ¿Qué va a pasar con ellos? Cruzar ese badén es arriesgar la vida”. (Por Augusto Arnone)

Director de Vialidad Provincial

“Está previsto que suceda lo que sucedió”

El director de Vialidad, ingeniero Ricardo Abad, afirmó que “con el badén no ocurrió nada de otro mundo”. Según explicó el funcionario, los badenes de río funcionan de esa manera: “durante gran parte del año, cuando el caudal es bajo, el agua pasa por los caños y se puede transitar. Después de una crecida, el agua que pasa por sobre los caños deposita materiales encima del badén imposibilitando el tránsito. Por tanto, está previsto que suceda lo que sucedió”.

Consultado respecto de los fondos para la construcción del badén, Abad declaró que no se trata de una obra con partida presupuestaria independiente sino de una restauración rutinaria. El administrador de Vialidad explicó que finalizarán cuando los niveles de agua desciendan, aunque declaró: “no se sabe cuándo será”.

El administrador de Vialidad explicó que la idea de un puente no está descartada. “El tema es que las inversiones se hacen en base a una tasa interna de retorno”, detalló.

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