20 Junio 2004 Seguir en 
Miguel Angel "Hombrecito" Guchea no existe. Aunque fue condenado por robo agravado, y tiene un documento de identidad aparentemente legal y una ficha de antecedentes judiciales de cuatro páginas, no existe. Por ello, Miguel Angel "Hombrecito" Guchea Albornoz, podría recibir una sanción más dura de los jueces que lo investigan por un asalto, dado que podrían tener en cuenta que es reincidente, aunque con otra identidad.
Albornoz, en cuya planilla de antecedentes hay dos delitos menores y un homicidio que se está investigando, llegó a juicio por el robo que sufrió un repartidor de cigarrillos en Tafí Viejo el 10 de junio del año pasado.
El fiscal Juan Santos Suárez pidió que fuera condenado a 9 años y 9 meses de prisión, pero en su alegato afirmó que Albornoz era también Guchea. Sucede que en el expediente hay actuaciones y pruebas que figuran a nombre del inexistente sujeto.
Suárez, además, mencionó que fue fiscal del juicio que llevó adelante la Sala V, en el que Guchea fue condenado a seis años de prisión por robo agravado.
El tribunal resolvió que el fiscal investigara a quién se estaba juzgando, y su relación con Guchea. Las huellas dactilares de las planillas de antecedentes, de la causa de la condena de la Sala V y los distintos documentos remitidos por la Justicia Federal determinaron que se trata de la misma persona, y que Guchea, en realidad, no existe.
El defensor de Albornoz, Roberto Flores, había pedido su absolución o que se le aplique la pena mínima posible por robo.
Los jueces Alberto César Piedrabuena, César Adolfo Vera y Emilio Herrera Molina dictarían la sentencia el martes. Además ordenarían que se investigue cómo fue que el acusado ha podido burlar a la Justicia y a la Policía durante tanto tiempo.
Además, la Policía le informó al tribunal que se extraviaron la moto y la campera que le secuestró la Brigada Norte a Albornoz cuando lo detuvo.
Albornoz, en cuya planilla de antecedentes hay dos delitos menores y un homicidio que se está investigando, llegó a juicio por el robo que sufrió un repartidor de cigarrillos en Tafí Viejo el 10 de junio del año pasado.
El fiscal Juan Santos Suárez pidió que fuera condenado a 9 años y 9 meses de prisión, pero en su alegato afirmó que Albornoz era también Guchea. Sucede que en el expediente hay actuaciones y pruebas que figuran a nombre del inexistente sujeto.
Suárez, además, mencionó que fue fiscal del juicio que llevó adelante la Sala V, en el que Guchea fue condenado a seis años de prisión por robo agravado.
El tribunal resolvió que el fiscal investigara a quién se estaba juzgando, y su relación con Guchea. Las huellas dactilares de las planillas de antecedentes, de la causa de la condena de la Sala V y los distintos documentos remitidos por la Justicia Federal determinaron que se trata de la misma persona, y que Guchea, en realidad, no existe.
El defensor de Albornoz, Roberto Flores, había pedido su absolución o que se le aplique la pena mínima posible por robo.
Los jueces Alberto César Piedrabuena, César Adolfo Vera y Emilio Herrera Molina dictarían la sentencia el martes. Además ordenarían que se investigue cómo fue que el acusado ha podido burlar a la Justicia y a la Policía durante tanto tiempo.
Además, la Policía le informó al tribunal que se extraviaron la moto y la campera que le secuestró la Brigada Norte a Albornoz cuando lo detuvo.







