Hoy están de moda las viejas casacas

Lo pasado nunca está pisado, y el fútbol no iba a quedar fuera de esta idea. En cada partido son más las camisetas retro que se ven en las tribunas locales, nacionales, y también en los mundiales.

13 Ene 2019

Temporada a temporada, junto con el mercado de pases, se conocen las fechas de presentación de las nuevas camisetas de los clubes. Cada nueva casaca debe tener alguna distinción, algún detalle que invite al hincha a querer la nueva “pilcha” de su club siendo este uno de los grandes negocios del fútbol fuera del rectángulo de juego.

Cuando el deporte nació, las camisetas tenían una única función: diferenciar a los equipos. Eran una prenda que se ensuciaba, lavaba y se volvía a usar. Para jugar a la pelota se necesitaba de una camisa mangas largas, pantalones debajo de las rodillas, medias largas y botines -más parecidos a botas- de cuero. Para ser arquero, con algún guante y gorra adicional se estaba listo.

En los inicios, las camisetas eran de algodón grueso, con botones y cuello polo. Recién en los 70 la industria introdujo las telas sintéticas al diseño de las casacas.

Hoy la camiseta es una prenda de moda que se rige por la tendencia de la temporada. El fútbol, la moda y la tendencia parecen ser amantes que están transitando un amor prohibido, cuando la verdad es que estos enamorados dan paseos de la mano en los campos de juego, pasarelas y bulevares de las ciudades.

El fútbol se influenció de la moda fuertemente en los ‘80 y ‘90, décadas en las que los clubes dejaron de utilizar la misma camiseta toda una temporada. En particular durante los ‘80, los equipos disminuyen la tela en sus confecciones, los pantalones se hicieron extremadamente cortos -comparados con los de hoy- las camisetas se pegaron al cuerpo -como la actual camiseta de Uruguay- y las mangas se acortaron.

La camiseta ya no es sólo un prenda para ir a la cancha y diferenciarse del adversario, es una que protege de la humedad y hace al cuerpo del jugador más aerodinámico buscando un mejor rendimiento.

La corriente dello sport (“de lo deportivo”) en la vida cotidiana, pisa cada día más fuerte en la pasarela de la calle. Antes, en el paisaje urbano estaba visto con malos ojos vestir de traje o vestido luciendo zapatillas. Desde hace unos años es una de las tendencias que llegó para quedarse.

La moda enamoró al fútbol contemporáneo, como un negocio a largo plazo para los jugadores. Hoy las canchas tienen a fashionistas con botines, los jugadores son un producto, que con cada tatuaje, corte de pelo o nuevo look de barba genera una oleada de consumo masivo. Hoy, el verde de la cancha se ha convertido en una pasarela en el que los jugadores enseñan el último modelo de camiseta, campera y botines.

Por estos días, se busca más que nunca pertenecer a algún colectivo. Este auge de las camisetas retro colabora con saciar este deseo interno por formar parte de algo.

A pesar de mover millones de dólares en el mercado, no son los astros de la pelota los que están despertando al gigante de la moda futbolera. Por el contrario, son los hinchas, esos aficionados que además de ahorrar para conseguir la última casaca de su club buscan tener en su armario las viejas camisetas con las que sus clubes hicieron historia. Esos diseños que quedan grabados en el corazón por las lágrimas.

Lo viejo está de moda. Camisetas de décadas anteriores están saliendo del armario para ser lucidas en las pasarelas de asfalto, pero esta moda no toca solamente a los conjuntos nacionales. En las canchas de Atlético y San Martín cada vez es más común ver históricas casacas con las que los grandes tucumanos consiguieron proezas deportivas que quedaron grabadas.

Qué pasa en Atlético

En 25 de Mayo y Chile también tienen a su enamorado por los colores, al que no le interesa si el celeste y blanco y las camisetas ya están un poco gastadas y amarillentas. Sebastián Rojkés es el coleccionista de las históricas pieles que vistió Atlético en sus 116 años.

Camiseta original de 1987. 1980 trajo el primer sponsor.

En las tribunas, cada día se ven más modelos anteriores. Una de las que más se replican es la tenía el parche Zeus, que Atlético usó en 1987.

Otra es la Adidas con el grabado Loma Negra, de 1989, que lucieron los de barrio Norte en un clásico que le ganaron a San Martín en el Nacional B, 2 a 1. Sobre la de Loma Negra, Rojkés comentó: “esa camiseta era marca Adidas, porque en esa época se iba a una casa de deporte, se compraba un juego y se le ponían los parches de números, escudo y publicidades”.

Camiseta original de 1987. 1980 trajo el primer sponsor. ESTA “PILCHA” SE USÓ EN 1987. Casaca de Manuel Burgos (1966). Camiseta de piqué, de 1975. Con esta ganó el clásico en 1989. Una de las pieles más lindas. La marca de las camisetas de los 90.

Previo a estos modelos, está la de 1975, cuando Atlético vestía -al igual que todos los equipos de la época- una camiseta blanca de piqué, con el escudo grande pintado en el pecho.

Sin dudarlo, las camisetas que vistió Atlético desde 2009 hasta hoy pasarán a la historia por todos los logros deportivos que el equipo consiguió en estos años.

Camiseta original de 1987. 1980 trajo el primer sponsor. ESTA “PILCHA” SE USÓ EN 1987. Casaca de Manuel Burgos (1966).

Otras de las casacas que destacó Rojkés fueron las de marca Puma que lució el equipo entre 1995 y 2002, años que no fueron lindos para el club en lo deportivo, pero que son recordados por las “pilchas”.

“Hoy las camisetas que buscan todos son las Uhlsport de los ‘90. Con una de ellas, Atlético, San Martín, Roma y Napoli jugaron un cuadrangular. Para mí, esta es una de las marcas con diseños más lindos”.

Camiseta original de 1987. 1980 trajo el primer sponsor. ESTA “PILCHA” SE USÓ EN 1987. Casaca de Manuel Burgos (1966). Camiseta de piqué, de 1975. Con esta ganó el clásico en 1989. Una de las pieles más lindas. La marca de las camisetas de los 90.

El camino a ser el primer coleccionista de Atlético comenzó casi con su vida. Desde chico pedía camisetas para su cumpleaños, hasta que se dio con que tenía muchas y comenzó a llevarlas a la cancha para cambiar las último modelo, por viejas.

Hoy no es el único loco por las camisetas que tienen en 25 de Mayo y Chile. Estos amantes de las casacas tienen un grupo de WhatsApp y analizan cada una de ellas y realizan intercambios.

Lo que pasa en San Martín

Cada loco con su tema. En San Martín el loco de las camisetas -como le dicen en las tribunas de La Ciudadela- es Augusto Gallucci. El coleccionista es receloso de las casacas originales; en los últimos años se hicieron copias de los históricos modelos que usó el “Santo”, pero los materiales de ellas no se asemejan a los originales.

Las inolvidables camisetas rojas y blancas son de distintas décadas, modelos y telas. Van desde las viejas camisas con cuello polo hasta las de los ‘80, cuando la tecnología se introdujo en el deporte.

Camiseta original de 1987. 1980 trajo el primer sponsor. ESTA “PILCHA” SE USÓ EN 1987. Casaca de Manuel Burgos (1966). Camiseta de piqué, de 1975. Con esta ganó el clásico en 1989. Una de las pieles más lindas. La marca de las camisetas de los 90.

Las de 1950 eran camisetas con bolsillos, botones, cuello y franjas rojas o blancas.

Por los años ‘80, San Martín se convertía en el primer equipo del interior en utilizar un sponsor, mientras Boca lucía en su pecho “Vino Maravilla”, en La Ciudadela portaban “Vinos Padrino”.

Camiseta original de 1987. 1980 trajo el primer sponsor. ESTA “PILCHA” SE USÓ EN 1987. Casaca de Manuel Burgos (1966). Camiseta de piqué, de 1975. Con esta ganó el clásico en 1989.

Si de camisetas históricas se habla, en Bolívar y Pellegrini no se puede dejar de nombrar a la del histórico e inolvidable 6 a 1 contra Boca en La Bombonera. Sobre esta camiseta, Gallucci comenta: “hoy nadie la tiene, lo que pasó es que en ese partido San Martín tenía el sponsor en un parche. Después de jugar contra Boca, dos o tres partidos más, a ese mismo juego de camisetas le sacaron el parche y le imprimieron el logo de Lotería de Tucumán”.

Camiseta original de 1987. 1980 trajo el primer sponsor. ESTA “PILCHA” SE USÓ EN 1987. Casaca de Manuel Burgos (1966). Camiseta de piqué, de 1975.

Otra de las históricas es la de 1987, modelo que la actual marca del equipo replicó. Esta casaca fue la que San Martín iba a usar en un clásico que se suspendió en cancha de Atlético por falta de público. Vistiéndola, el equipo consigue la proeza de jugar desde la Liga Tucumana de fútbol, pasando por todas las categorías, hasta llegar a la final del Nacional y ascender a Primera.

El coleccionista “santo” no sólo ostenta la chapa de ser el primer loco de las camisetas, sino también en ser el hincha al cual la marca que vistió a San Martín en el año del centenario lo convocó para diseñar la casaca de los 100 años. Con ella se buscó rememorar a las primeras “pilchas” del club en la tela. El diseño que se eligió para la confección respetó a las primeras que lució el equipo.

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