La viuda dijo que el odio motivó el triple homicidio

Celina Cruz contó las desavenencias familiares que había con los acusados de la matanza de Agua Azul.

18 Junio 2004
"Tanto odio tenía que, después de lo que hizo, fue a burlarse en mi cara, a ver mi sufrimiento". De esta manera se refirió Celina Cruz a Francisco "Kello" Vallejo, quien, junto con Rodolfo Melitón "Tyson" Toscano, está acusado de haber asesinado a su esposo y a sus dos hijos. El fue quien le avisó, ese día, que habían encontrado los tres cuerpos a la vera de la ruta.
La declaración de la mujer durante el juicio por el triple homicidio ocurrido el 17 de junio de 2002 en Agua Azul, Leales, estuvo marcada por la emotividad y la firmeza de sus dichos, con los que responsabilizó a los imputados por el brutal crimen.Juan Carlos Brandán, de 49 años, y sus hijos Roberto y Juan Carlos, de 19 y 17 años, fueron degollados. Al padre le pegaron dos tiros (uno en la cara) y le marcaron una "T" invertida en la cara, con un cuchillo. Además, le arrancaron la aorta.

Llanto y silencio
Cruz lloró desconsoladamente cuando contó lo que vio cuando le avisaron del hallazgo. "Roberto estaba boca abajo, con las manos atadas a la espalda", dijo. "Fue como una pesadilla", añadió. Fue difícil para los jueces retomar el ritmo, después del silencio que invadió la sala y que sólo era interrumpido por el llanto de la mujer. Luego explicó que la saña contra Roberto se debió a que en febrero él había peleado con "Tyson". "Lo golpeó bastante", añadió. Toscano, según vecinos de Agua Azul, tenía fama de gran peleador, y por eso le habían puesto ese apodo. Los Brandán y los Vallejo (Toscano era hijo de una hermana de "Kello") eran primos y vivían en el mismo terrero, hasta que hace 10 años la relación se hizo insostenible.
Al referirse a los posibles motivos del crimen, la mujer aseguró que el problema era que Vallejo vivía del cuatrerismo. "A mi esposo eso no le gustaba. En 1979, cuando allanaron la casa, mi esposo ayudó a la Policía, y esa vez lo condenaron a tres años", contó. Por ese episodio fueron detenidos y condenados ese año por cuatrerismo, además, un hermano y el padre de Vallejo, y el padre de Toscano. "Era su forma de vida, que a mi esposo no le gustaba", dijo Cruz. Añadió que ellos mismos eran víctimas de los robos de animales de sus parientes. La mujer descartó, por otra parte, la posibilidad de que un vecino, a quien le habían ganado un juicio que él les inició para quedarse con las 300 hectáreas que poseen en la zona, haya tenido relación con el crimen.

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