Nelson Ledesma: “en EE.UU. ya saben quién soy”

En su primer año como jugador del Web.com Tour, pudo festejar un triunfo, y cerca estuvo de lograr una membresía para el PGA Tour, aunque falló en su intento.

28 Dic 2018 Por Carlos Werner
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BIEN ACOMPAÑADO. A la izquierda de Nelson, su hermana Nuri, su abuelo Leopoldo, su hermana Iris y su hermano Leonardo. La familia acompaña al golfista profesional en todo momento, aún lejos de casa.

La esencia de la que está hecho Nelson Ledesma salta a la vista apenas se le pregunta si cuenta con cinco minutos para una entrevista. “¡Claro, cómo que no!”, contesta con voz tranquila, amable. Su nombre empezó a instalarse hace tiempo en la memoria colectiva de quienes siguen a los deportistas tucumanos por el mundo. Y fue en 2018 cuando ya lo vieron ubicado en lo más alto de una clasificación de golf internacional, en este caso el Web.com Tour, el segundo circuito en relevancia en el competitivo profesionalismo de EE.UU.

“Muru” pasa los últimos días de diciembre en Tucumán. Vino a principios de mes, jugó el Abierto del Norte, participó de torneos solidarios y, como parte de movida, también organizó junto con su hermano Leonardo una competencia propia, con la cancha de Las Yungas como sede. “Lo pasamos muy bien, entre amigos, familiares y gente que vino a colaborar” asegura, mientras toma aire para dar detalles de “su” 2018, intenso, cambiante, triunfal. Un adelanto de lo que, según dice, puede repetirse en 2019.

JUNTOS. Nelson y su papá David, al finalizar el torneo jugado en Las Yungas.

“Fue mi mejor temporada como profesional”, asegura. Y toma valor dentro de su sencillez. “Hice grandes cosas, y no sólo en el juego.” Enumera: “superé las presiones, la luché con el tema del idioma porque no hablo inglés, me acostumbré a muchas cosas que no conocía y trabajé con un equipo formidable de gente. Tengo en claro que no hay forma de jugar profesionalmente si uno no cuenta con apoyo de gente que sepa. Eso me lo enseñó EE.UU. Es más, yo digo que de lo que logré, un 70% se lo debo a las personas que me acompañan.”

¿Quiénes son esas personas? Su profesor de golf, Torcuato Girotti, su preparador físico, Hernán Brisco; su psicólogo Pablo Pécora, su caddie Facundo Carassale. “Uff, hay más, muchos de mis colegas, mi hermano. Incluso mi esposa, Eliana Otero, que cada vez que puede viaja con mi hijo Lorenzo para acompañarme en los torneos y me hace el aguante y me brinda el sostén que necesito para no extrañar tanto a Tucumán y a mi gente en tantos días que paso lejos de casa.”

Nelson se suelta con naturalidad en las palabras. Cuenta que hasta este año viajó mucho con Augusto Núñez, el otro tucumano que incursionó en el circuito y que no estará con él en 2019. “Nos tendremos que mover con Facundo nomás.” En sus giras, suele alojarse en casas o departamentos rentados, y también hoteles. “Nos cocinamos nosotros, tratamos de hacer una vida normal, más allá de pasar casi todo nuestro tiempo entrenando y jugando. ¿Conocer lugares? Sí, en la medida en que el lugar donde hay torneo tenga cosas interesantes. Soy de ir a museos, o a lugares históricos. Pero cuando eso no ocurre, otra diversión es ir a pescar. ¡Y lo que sea! Compramos unas cañas muy bonitas y buscamos un río. Me encanta quedarme a orillas del agua y ver cómo corre.”

El profesional tucumano ya tiene fecha de viaje a la brevedad: el 8 de enero se irá a una gira que le demandará siete semanas, para jugar seis torneos. Bahamas, Colombia, Panamá, EE.UU. y México serán sus bases de operaciones. “Después voy a hacer salidas y regresos cortos, y ya dsde abril me esperan ¡19 semanas seguidas de torneos! Va a ser duro, pero es lo que me gusta, y en lo que estoy enfocado a tiempo completo.”

- ¿Cómo pensás encarar tantos compromisos, después de haber dado qué hablar esta temporada?

- Con confianza. Sé muy bien que mi nombre está instalado, en EE.UU. ya saben quién soy, ya no soy un jugador más, porque gané un torneo y porque estoy peleando siempre por los primeros lugares.

Nelson se ve seguro, pero tiene interrogantes en su cabeza. Confiesa que cambió su swing. “Lo hice porque no estaba funcionando bien. Durante la temporada me fui desarmando en eso por diversos motivos, entre ellos las condiciones de las canchas, las situaciones que se presentan, los días que no siempre son iguales en uno mismo. En verdad, no me sentía cómodo con mi swing. Sé que con él gané torneos, luché en otros, pero sentía que no mejoraba, que iba para atrás. Y lo cambié.”

Otra cosa en la que busca ser “distinto” es en su cabeza. “Me cuesta seguir una rutina de cuatro o cinco días, termino haciendo cualquier cosa. Y es entonces cuando toma valor el trabajo de mi psicólogo. Me ayuda a encarar situaciones que yo solo no podría.”

- ¿Cómo creés que la gente te toma después de lo que hiciste en 2018?

- En EE.UU., la gente es muy atenta conmigo, me acompaña. Hay quienes me consultan, me preguntan cosas, sobre todo los más chicos. En Tucumán eso es igual. Todo esto me lleva a pensar que mi muy buen año en el Web me dejó cosas importantes. Y que todo eso aún puede ser mejor en 2019.

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