Superfinal en Madrid: con un final para el infarto, River venció a Boca y se quedó con la Libertadores

Boca comenzó ganando con un gol de Benedetto, luego del empate de Pratto el "Xeneize" se quedó con 10 y llegaron los goles de Quinteros y Martínez: 3-1. Mirá los goles.

09 Dic 2018

Y un día la Copa Libertadores de América tuvo campeón en España: River. El "Millonario" venció a Boca 3 a 1 en la final que se jugó en el estadio Santiago Bernabéu y se consagró campeón.

La historia arrancó con un duelo 2 a 2 en la ida en La Bombonera y terminó hoy luego de la polémica por trasladar la definición a España, tras las agresiones de los hinchas de River al micro del "Xeneize", cuando la revancha debía jugarse en el estadio Monumental.

En la cancha de Real Madrid la historia arrancó en favor de Boca, con un buen primer tiempo, cortando el peligro de River por las bandas y con un gran contraataque de Nahitan Nández y Darío Benedetto.

El uruguayo asistió al "Pipa" de gran manera, y el goleador no falló. Gambeteó a Javier Pinola y Jonathan Maidana y marcó un golazo tras la buena salida de Franco Armani.

Boca abrió la cuenta en la última jugada del primer tiempo pero todo cambió en el complemento. Luego de la polémica por el penal que reclamó todo River (del arquero Esteban Andrada a Lucas Pratto), el delantero volvió a decir presente y marcó el 1-1 a los 67 minutos luego de una gran combinación con "Nacho" Fernández.

El "Millonario" aprovechó el empate y tomó coraje. Boca perdió terreno y le cedió el protagonismo al rival. Se quedó sin el goleador Benedetto por lesión y con un Ramón Ábila también golpeado como sustituto. 

Pero la balanza terminó de inclinarse en favor de River por la roja a Wilmar Barrios. El colombiano dejó a Boca con 10 y el "Millonario" aprovechó la ocasión.

El partido terminó en empate a lo largo de los 90 minutos y en el alargue el que apareció fue Juan Fernando Quintero. El colombiano puso el 2-1 en el segundo tiempo del alargue y terminó de encaminar a River.

Mientras Fernando Gago abandonaba el campo por lesión, una vez más, Boca se jugó todo por el empate con más garra que fútbol, pero se topó con Armani, que siempre estuvo bien parado.

Así, la frutilla del postre la puso Gonzalo Martínez, de contra y con medio campo despejado. El arquero Andrada había ido a buscar el centro en un córner y no volvió. 

El "Pity" selló 3-1 con el que se bajó el telón de la final más larga del mundo, la que generó vergüenza mundial por la inoperancia del operativo policial en el Monumental, pero que hoy River disfrutó merecidamente en otro continente haciendo historia.

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